Por Angel Di Matteo   𝕏 @shadowargel

Zerohash quedó fuera de la reciente ola de autorizaciones provisionales para bancos fiduciarios vinculados a criptomonedas después de que la Oficina del Contralor de la Moneda devolviera su solicitud. La empresa sostiene que no se trata de un rechazo y planea presentar este mismo mes una propuesta más acotada.

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  • La OCC devolvió la solicitud de Zerohash introducida el 17 de julio, procedimiento que su política utiliza cuando considera una presentación “materialmente deficiente”.
  • Zerohash afirma que la medida no constituye una decisión sobre el fondo de su propuesta y que volverá a presentar la solicitud este mes.
  • La compañía proporciona infraestructura cripto a firmas como BlackRock, Franklin Templeton, Stripe, Interactive Brokers y E*Trade, y sus operaciones actuales no dependen de la licencia federal.

 

Zerohash sufrió un contratiempo en sus planes para convertirse en un banco fiduciario regulado a nivel federal en Estados Unidos. La Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) devolvió la solicitud presentada por la compañía, dejándola temporalmente fuera de la reciente oleada de autorizaciones provisionales concedidas a empresas vinculadas con activos digitales.

La decisión no equivale a un rechazo formal. Según las políticas de la OCC, una solicitud puede ser “devuelta” cuando presenta deficiencias materiales que impiden al regulador continuar con su evaluación, mientras una denegación representa una decisión regulatoria diferente sobre la propuesta, detalla CoinDesk.

Zerohash sostiene que el procedimiento fue coordinado con la propia OCC y le permitirá presentar una nueva solicitud durante este mes. La compañía aseguró además que la medida no afecta sus operaciones actuales, que continúan bajo las autorizaciones regulatorias que ya posee.

Zerohash volverá a intentarlo con una propuesta más acotada

La solicitud original había sido presentada en marzo y contemplaba una gama amplia de servicios fiduciarios y relacionados con activos digitales. La OCC devolvió formalmente el expediente el 17 de julio, aunque sus registros públicos no detallan cuál fue la deficiencia específica que provocó la decisión.

Zerohash reconoció que el alcance inicial de la propuesta pudo haber sido ambicioso. La empresa anticipó que su próximo intento adoptará un enfoque más secuencial, comenzando con una autorización más específica para actividades fiduciarias nacionales que coincidan con su calendario previsto de lanzamiento.

La compañía espera que esa nueva estructura permita una revisión rápida del expediente. Zerohash tampoco había retirado voluntariamente la primera solicitud, pese a que tenía la posibilidad de hacerlo.

Antes de conocerse la devolución, la empresa había comenzado incluso a buscar personal para la futura entidad. Entre las vacantes anunciadas figuraban puestos para un responsable fiduciario nacional y un director de operaciones de Zerohash National Trust Bank, cuya licencia aparecía descrita como pendiente.

El copresidente de Zerohash, Stephen Gardner, también se identifica públicamente como CEO del futuro Zerohash National Trust Bank, acompañado de la aclaración de que la entidad continúa pendiente de autorización.

Una diferencia importante entre “devuelta” y “rechazada”

La situación de Zerohash contrasta con los casos de las fintech Wise y Bunq, cuyas respectivas solicitudes sí recibieron negativas. La OCC distingue expresamente entre denegar una solicitud y devolverla antes de completar el proceso.

Un mes antes de devolver el expediente de Zerohash, el regulador había publicado una explicación sobre este procedimiento. Entre los motivos posibles figuran la ausencia de información necesaria sobre las finanzas de una empresa o sobre los ejecutivos que ocuparían cargos relevantes.

La OCC también puede considerar una solicitud materialmente deficiente cuando pide información adicional y las respuestas proporcionadas no permiten evaluar adecuadamente los criterios legales o regulatorios correspondientes.

Sin embargo, una devolución no incluye necesariamente una explicación detallada sobre las deficiencias detectadas. Por esa razón, los registros públicos no permiten determinar exactamente qué elementos del expediente de Zerohash provocaron la decisión.

La empresa tampoco anunció públicamente la devolución cuando ocurrió, pese a que sí había comunicado previamente la presentación de la solicitud. Zerohash ahora enfatiza que el proceso administrativo no supone una evaluación negativa de los méritos de su proyecto.

Las empresas cripto compiten por obtener licencias bancarias federales

La solicitud de Zerohash formaba parte de una carrera mucho más amplia entre empresas de criptomonedas y tecnología financiera para obtener licencias fiduciarias nacionales en Estados Unidos.

El interés se aceleró particularmente después de la aprobación de la Guiding and Establishing National Innovation for U.S. Stablecoins Act, que estableció formalmente una estructura jurídica para los emisores estadounidenses de stablecoins.

Empresas como Circle Internet Group, Ripple, Paxos Trust, BitGo, Fidelity Digital Assets, Crypto.com y Payoneer han figurado entre las compañías que solicitaron o recibieron autorizaciones condicionales durante este período.

El ritmo de estas solicitudes ha generado críticas entre representantes de la banca tradicional. En abril, la Independent Community Bankers of America presentó una objeción contra la propuesta de Zerohash y cuestionó la velocidad con la que la OCC estaba procesando iniciativas relacionadas con activos digitales.

La asociación señaló que, en determinados períodos, el regulador había acumulado once solicitudes o aprobaciones en menos de cien días. A su juicio, semejante velocidad dificultaba un proceso suficientemente deliberado y transparente para definir la política bancaria.

Zerohash ya proporciona infraestructura cripto a gigantes financieros

El revés regulatorio ocurre mientras Zerohash continúa expandiendo un negocio que funciona detrás de algunas de las mayores compañías financieras y tecnológicas del mercado.

La plataforma proporciona infraestructura para activos digitales a empresas como BlackRock, Franklin Templeton, Stripe, Interactive Brokers y DraftKings. También gestiona parte de la infraestructura utilizada para los servicios relacionados con criptomonedas de E*Trade, perteneciente a Morgan Stanley.

Zerohash ya opera como un banco fiduciario autorizado a nivel estatal. Una persona familiarizada con sus operaciones aseguró que el negocio relacionado con E*Trade no depende de conseguir la nueva licencia federal.

La compañía también había estado buscando nueva financiación. En mayo se informó que mantenía conversaciones para obtener capital con una posible valoración superior a USD $1.500 millones, cuando su solicitud ante la OCC todavía permanecía activa.

Más recientemente, Zerohash también mantuvo conversaciones para una posible adquisición por parte de Mastercard, aunque esas negociaciones finalmente no prosperaron.

Una disputa sobre cumplimiento permanece abierta

Paralelamente al proceso regulatorio, Zerohash mantiene una disputa judicial con su antiguo director de cumplimiento, Edgar Guerra, quien anteriormente trabajó como regulador en la Reserva Federal.

Guerra presentó una demanda en California alegando que fue despedido como parte de un intento por ocultar problemas de cumplimiento que había identificado dentro de la compañía. Según sus acusaciones, él y su equipo detectaron más de 200 deficiencias significativas, incluidas algunas relacionadas con los controles contra el lavado de dinero.

El antiguo ejecutivo sostuvo además que algunas de esas deficiencias ya habían sido detectadas anteriormente y no se corrigieron adecuadamente. Zerohash declinó comentar sobre el proceso judicial.

No está claro si la OCC conocía estas acusaciones durante la evaluación de la solicitud ni si tuvieron alguna relación con la decisión de devolverla. La información disponible no establece vínculo alguno entre el litigio y las deficiencias materiales señaladas en el procedimiento regulatorio.

Los intentos de Zerohash por trasladar la disputa con Guerra a un proceso de arbitraje fueron rechazados de manera preliminar. Un abogado del antiguo ejecutivo tampoco había respondido inmediatamente a las solicitudes de comentarios sobre el caso.

En una entrevista concedida en 2022, aproximadamente seis meses después de asumir el cargo del que posteriormente sería despedido, Guerra había destacado el compromiso de la dirección con el cumplimiento regulatorio. En aquel momento, señaló que la empresa contaba con alrededor de dos docenas de profesionales de cumplimiento dentro de una plantilla cercana a 150 personas.

Por ahora, Zerohash tendrá que volver a presentar su caso ante la OCC con una propuesta menos extensa. La devolución no cierra la puerta a su ambición de obtener una licencia fiduciaria federal, pero sí introduce un obstáculo poco común en un momento en que numerosos competidores vinculados con criptomonedas avanzan precisamente en esa dirección.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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