Por Canuto  

El Departamento de Energía de Estados Unidos aprobó el análisis de seguridad de Kaleidos, el microrreactor de 1 megavatio de Radiant, y la empresa se prepara para pruebas a plena potencia. El avance técnico contrasta con las caídas de acciones como Oklo y NuScale, aunque el retroceso bursátil no tiene un catalizador único confirmado en la información disponible.
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  • La aprobación permite que Radiant avance hacia una revisión de preparación y una campaña de pruebas que, según el plan de la empresa, contempla al menos 150 horas continuas a plena potencia.
  • Radiant afirma que Kaleidos es el primer diseño de microrreactor con aprobación de seguridad para operar a potencia, más allá de las pruebas de criticidad a potencia cero.
  • Oklo, NuScale, NANO Nuclear y Centrus registraron fuertes caídas en octubre. Las tasas, los plazos comerciales y las necesidades de capital figuran entre los factores de presión citados en el reporte, pero no se confirma una causa única para el movimiento mensual.


El Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE) aprobó el Análisis de Seguridad Documentado de Kaleidos, el microrreactor de 1 megavatio desarrollado por Radiant, con sede en Los Ángeles. La empresa informó que la aprobación permite avanzar hacia nuevas verificaciones antes de cargar combustible y probar la unidad en una instalación del Laboratorio Nacional de Idaho. El hito llega en un momento en que varias empresas vinculadas con la energía nuclear modular registran caídas bursátiles.

El avance técnico contrasta con el retroceso de acciones de Oklo, NuScale, NANO Nuclear y Centrus. La aprobación de Radiant abarca la operación a potencia, una diferencia frente a las pruebas de criticidad a potencia cero realizadas por otros participantes del programa piloto del DOE. Aun así, la empresa todavía debe completar etapas de preparación y ensayo antes de demostrar un funcionamiento sostenido.

Un hito técnico que aún no equivale a una operación comercial

El análisis aprobado por el DOE es el siguiente paso después de que la agencia firmara en febrero el análisis preliminar de seguridad de Radiant. Ahora, el proyecto entra en una Revisión de Preparación, en la que el departamento examinará si el reactor y el equipo encargado de operarlo están listos para iniciar actividades nucleares. La aprobación no significa que Kaleidos ya esté produciendo electricidad para clientes: permite que el programa avance hacia una fase de pruebas más exigente.

Una vez superada esa revisión, Radiant planea cargar combustible en el reactor y ejecutar una campaña de cinco fases en DOME, la instalación del Centro Nacional de Innovación de Reactores. El itinerario empieza con la primera criticidad y sube progresivamente la potencia hasta concluir, según el plan de la empresa, con al menos 150 horas de operación continua a plena potencia sin intervención del operador. Radiant también prevé acumular 60 días efectivos a plena potencia durante varios meses.

La compañía busca probar la misma unidad y un combustible personalizado similares a los que recibirían sus clientes. Eso daría a la campaña un valor más cercano a una demostración de producto que a una prueba aislada de física nuclear. La aprobación marca un paso hacia esas pruebas, pero el resultado comercial dependerá de que la unidad supere los ensayos y Radiant pueda entregar sus reactores.

Hasta ahora, varias empresas habían demostrado que sus diseños podían alcanzar criticidad —sostener una reacción en cadena controlada—, pero sin generar energía a plena potencia para una carga. Antares, Valar Atomics, Deployable Energy y Aalo alcanzaron criticidad en Idaho antes de la fecha límite del 4 de julio fijada por Trump, mientras el reactor de prueba Groves de Oklo lo hizo en Texas el 5 de agosto. La aprobación para las pruebas de Kaleidos marca una etapa distinta, aunque su funcionamiento pleno aún está por demostrarse.

Contratos militares y centros de datos forman la apuesta comercial

Radiant ha presentado una cartera de oportunidades que incluye clientes militares y comerciales, aunque los acuerdos y planes no deben confundirse con ingresos ya obtenidos. El 26 de agosto, la empresa anunció un contrato por hasta USD $750 millones para desarrollar y desplegar 15 unidades Kaleidos bajo el programa Janus del Ejército. La compañía también fue seleccionada en abril para desarrollar y operar un microrreactor en la base Buckley de la Fuerza Espacial, en Colorado.

La planificación de Radiant contempla que las primeras unidades comerciales lleguen a Buckley y Fort Benning en 2028. El 20 de octubre, la Armada eligió a la empresa para desplegar Kaleidos en la Estación de Armas Navales Crane, en Indiana. Según Radiant, esto la convertiría en la única firma nuclear que trabaja con las tres ramas militares. Estos compromisos reflejan interés institucional, pero el cronograma depende de las autorizaciones, la construcción y el desempeño de las unidades.

En el frente privado, Equinix anunció un acuerdo de preventa para adquirir 20 unidades Kaleidos, según informó la empresa de centros de datos. El acuerdo incluye depósitos, pero no equivale a unidades ya entregadas ni a ingresos obtenidos por Radiant. Los centros de datos son un mercado que demanda energía estable para sostener infraestructuras digitales y aplicaciones de inteligencia artificial. La producción se proyecta en el campus R-50 de Radiant, de 300.000 pies cuadrados, en Oak Ridge, Tennessee. La instalación también gestionaría el combustible, las recargas y el almacenamiento del combustible gastado, de modo que los sitios de los clientes no tendrían que guardar ese material.

Radiant afirma que cada unidad podría funcionar hasta cinco años entre recargas, no necesitaría agua de refrigeración y tendría una vida útil de diseño de 20 años. Ese formato apunta a ofrecer generación eléctrica compacta y transportable, una propuesta que la industria suele resumir como energía lista para instalar cerca del punto de consumo. Sin embargo, esos atributos describen el diseño previsto y no eliminan los desafíos de fabricar, licenciar, financiar y mantener reactores en diferentes ubicaciones.

Las acciones nucleares caen pese a los anuncios del sector

La reacción bursátil no acompañó el avance de Radiant. Del 1 al 30 de octubre, Oklo perdió 30%, NuScale cayó 28%, NANO Nuclear retrocedió 26% y Centrus bajó 26%, frente a una reducción cercana a 1% del S&P 500. Constellation fue una excepción dentro del grupo mencionado, apoyada en que ya posee reactores operativos y vende electricidad a Google, mientras X-energy, que debutó en bolsa en abril, descendió 70% desde su máximo posterior a la oferta pública inicial.

Los niveles alcanzados por algunas de estas acciones no se veían desde hacía meses o años, según el reporte: NuScale cotizaba en niveles de abril de 2024, NANO Nuclear en los de septiembre de 2024, Oklo en los de abril de 2025 y Centrus en los de mayo de 2025. En el caso de Oklo, la acción cerró el viernes en USD $25,25, 86% por debajo de su máximo de octubre de 2025. NuScale acumulaba una caída de 89% desde su máximo, lo que muestra la magnitud del ajuste frente a las expectativas previas.

Las tasas de interés aparecen en el reporte como uno de los posibles factores de presión porque muchas de estas empresas esperan sus ingresos más importantes dentro de varios años. El 14 de octubre, un dato de inflación de septiembre peor de lo previsto coincidió con un alza del rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años hasta 5,26%; ese día, Oklo bajó 8,6% y NuScale cerca de 10%, según los datos citados en el artículo. Esa coincidencia temporal no demuestra que el dato de inflación o el rendimiento del bono causaran por sí solos las caídas. En términos financieros, una tasa de descuento mayor reduce el valor presente de flujos de caja futuros y puede dificultar la justificación de valoraciones elevadas.

Los objetivos de analistas muestran esa incertidumbre y dependen de supuestos distintos sobre costos, plazos y financiación. UBS recortó su precio objetivo de Oklo a USD $41 a finales de septiembre y basó su valoración en EBITDA proyectado para finales de 2034, descontado 6,5 años con el costo de capital de la empresa. BofA mantenía una recomendación de compra y un objetivo de USD $80, apoyado en un flujo de caja descontado con una tasa libre de riesgo de 4,6%; durante buena parte de octubre, el bono a 10 años estuvo por encima de ese nivel.

Financiación, dilución y dudas sobre los plazos

En torno al 20 y 22 de octubre, varios bancos redujeron sus objetivos de precio para empresas del sector. Piper Sandler bajó el de Oklo a USD $49 desde USD $55, Barclays lo recortó a USD $59 desde USD $76 y pasó NuScale a una recomendación de infraponderar por la falta de contratos vinculantes. Citi redujo su objetivo de Oklo a USD $33 desde USD $57,50 y fijó uno de USD $4 para NuScale con recomendación de venta, mientras Truist rebajó su objetivo de Oklo a USD $31 desde USD $51.

Citi atribuyó la debilidad a tasas más altas, incertidumbre política y costos crecientes, mientras TD Cowen inició la cobertura de Oklo con recomendación de mantener y un objetivo de USD $26, nivel al que la acción llegó rápidamente. En conjunto, los objetivos para Oklo iban de USD $26 a USD $80, una brecha que refleja visiones divergentes sobre su potencial de largo plazo y los riesgos de ejecución. Los precios objetivo no garantizan el desempeño futuro y pueden ajustarse después de que el mercado cambie de dirección.

La necesidad de capital añade otra presión para compañías que todavía deben construir proyectos antes de generar ingresos sustanciales. El número de acciones de Oklo aumentó 26%, y la empresa tenía cerca de USD $3.000 millones en efectivo y valores negociables al 30 de junio, frente a una estimación de USD $6.500 millones de consumo de efectivo hasta 2030 basada en el consenso recopilado por TIKR. NuScale, por su parte, lanzó un nuevo programa de emisión de acciones en el mercado por USD $750 millones, una herramienta que puede ampliar recursos, pero también diluir a los accionistas existentes.

Goldman Sachs observó a comienzos de octubre que el posicionamiento de su cesta de acciones de uranio estaba cerca de mínimos y planteó si había llegado el momento de volver a entrar. En una nota posterior, su equipo de derivados señaló que la inversión nuclear seguía acelerándose, aunque las posiciones en acciones relacionadas con uranio permanecían cerca del extremo bajo de sus rangos recientes. El indicador de posiciones largas frente a cortas de la cesta de uranio de Goldman había caído de aproximadamente 3,6 a comienzos de 2025 a cerca de 1,4, un mínimo de dos años.

La tesis de Goldman contrastaba el desempeño de las acciones vinculadas con energía nuclear con sus cestas de centros de datos y de inteligencia artificial, que registraban fuertes avances desde octubre de 2024. Sin embargo, el análisis fundamental del propio banco era más cauto: su cobertura nuclear había quedado 24% por detrás del S&P 500 en el trimestre anterior, y el interés corto había aumentado en SMR y OKLO durante el mes previo. Para el 22 de octubre, el equipo de energía, servicios públicos y minería identificó a Oklo como el peor desempeño de mediana y gran capitalización de su grupo de tecnologías limpias en el mes.

Las cotizadas avanzan con calendarios más largos

Las compañías que cotizan en bolsa todavía tienen hitos regulatorios y comerciales por delante, con calendarios que se extienden varios años. Oklo logró que Groves alcanzara criticidad en agosto y recibió del DOE, en junio, la aprobación del análisis preliminar de seguridad para su primera central Aurora en Idaho; aun así, su objetivo de debut comercial sigue situado en 2028. BofA describió Groves como un reactor de prueba y una referencia útil para medir la ejecución, no como una validación completa del negocio de suministro de energía.

Oklo también perdió ante la Comisión Federal Reguladora de Energía una disputa relacionada con su lugar en la cola de interconexión de PJM a finales de septiembre. Para una compañía que aspira a construir centrales y vender electricidad, el acceso a la red importa porque conecta la capacidad de generación con los clientes y el mercado. El revés regulatorio se suma a los riesgos de financiación y a la distancia entre los avances de ingeniería y los ingresos comerciales.

NANO Nuclear obtuvo en mayo la aceptación de la Comisión Reguladora Nuclear de su solicitud de permiso de construcción para KRONOS. El calendario de la agencia apunta a una evaluación final de seguridad alrededor de septiembre de 2027 y al inicio de la construcción durante la segunda mitad de ese año; además, la empresa incorporó a Hyundai Engineering para trabajos de construcción en Illinois. NuScale, por su parte, conserva una posición singular porque es el único reactor modular pequeño con certificación de diseño de la NRC, pero todavía no tiene el tipo de pedido comercial vinculante que, según el reporte, reclaman algunos analistas.

La diferencia entre Radiant y las compañías públicas no se limita a la etapa técnica: Radiant es privada, por lo que los inversionistas bursátiles no pueden comprar acciones de la empresa en el mercado. La firma apunta a empezar a entregar reactores al sector militar en 2028 y a que el Ejército tenga 15 unidades para 2030, sujeto a que las pruebas y la producción sigan el calendario previsto. Si la campaña en DOME cumple sus objetivos, Radiant podría ser una de las primeras compañías en demostrar la operación de un microrreactor a plena potencia en Estados Unidos.

La ingeniería avanza, pero el mercado mira la tasa de descuento

La aprobación de Kaleidos refuerza la tesis de que los microrreactores pueden cubrir parte de la demanda eléctrica de instalaciones que no siempre pueden depender de una red con capacidad inmediata. El interés de bases militares y centros de datos apunta a posibles usos detrás del medidor, es decir, generación instalada cerca del consumidor. Aun así, el desarrollo de un reactor no resuelve automáticamente permisos, construcción, costos de capital, suministro de combustible ni la conversión de acuerdos anunciados en ventas efectivas.

La distancia temporal entre las inversiones de hoy y los ingresos de la próxima década puede ayudar a explicar por qué los avances tecnológicos no se reflejan necesariamente en el precio de las acciones. Si las tasas de largo plazo se mantienen elevadas, los flujos proyectados para la década de 2030 pierden valor en los modelos financieros, mientras las empresas afrontan años de gasto y posibles emisiones de acciones. En ese contexto, el sector depende tanto de la viabilidad de la fisión como de las condiciones del mercado de bonos.

El artículo también vincula la posible expansión de los reactores pequeños con las limitaciones de la red eléctrica y con la expectativa de que los centros de datos deban asegurar su propio suministro. Es una perspectiva de largo plazo, no una garantía de demanda para cada diseño ni para cada empresa. El caso de Radiant ofrece una prueba regulatoria concreta, pero la operación continua, la fabricación a escala y la entrega de los pedidos proyectados todavía deberán demostrarse.

En los próximos días, Oklo y NuScale debían presentar sus resultados del tercer trimestre, con el consenso esperando cerca de USD $99.000 en ingresos trimestrales para Oklo. Esa cifra ilustra la brecha entre las valoraciones que anticipan negocios futuros y los ingresos actuales de algunas compañías del sector. La prueba de Kaleidos requerirá al menos 150 horas ininterrumpidas a plena potencia; para las acciones nucleares, la confianza del mercado también tendrá que resistir una prueba prolongada de tasas, financiación y ejecución.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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