Por Canuto  

El Nasdaq alcanzó un máximo histórico después de que las acciones tecnológicas, especialmente las vinculadas con inteligencia artificial, respaldaran la mejor sesión de Wall Street en semanas. Los inversores también recibieron apoyo de la caída del petróleo y siguieron atentos a la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, además de las próximas señales de la Reserva Federal.

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  • El Nasdaq Composite avanzó 2,3% y registró su primer cierre récord desde junio.
  • La caída del petróleo coincidió con un mayor apetito por riesgo, con el Brent cerca de USD $98 y el crudo estadounidense en USD $93,28.
  • Los mercados esperan señales de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping sobre IA, aranceles, tierras raras e Irán.

 


El Nasdaq Composite cerró el lunes en un máximo histórico, después de avanzar 2,3% y completar su primera marca récord desde junio. El movimiento estuvo encabezado por la recuperación de las acciones tecnológicas y por el renovado entusiasmo alrededor de la inteligencia artificial, en una jornada que devolvió fuerza a uno de los segmentos más observados por los inversores.

El S&P 500 también registró una sesión destacada, con un incremento de 1,5%, su mejor avance en una sola jornada desde el 4 de agosto. El Dow Jones Industrial Average acompañó la tendencia con una subida de 366 puntos, equivalente a 0,7%, aunque el impulso más visible se concentró en las empresas tecnológicas y en los valores relacionados con la IA.

El reporte publicado por Quartz, con información de Bloomberg, describió un mercado que llegó al martes con una combinación de optimismo y cautela. La recepción favorable del nuevo agente de inteligencia artificial de Meta fue señalada como un posible respaldo al interés comprador, aunque las acciones tecnológicas mostraban resultados mixtos durante la mañana previa a la apertura de Wall Street.

Para los inversores, el avance del Nasdaq representa una señal de que el apetito por compañías vinculadas con la IA continúa siendo un factor central en la valoración de los mercados estadounidenses. Sin embargo, el récord no elimina las preocupaciones sobre inflación, costos de financiamiento, deuda y posibles shocks geopolíticos, elementos que pueden cambiar rápidamente el ánimo de las bolsas.

Futuros estables y alivio en el petróleo

Los futuros bursátiles de Estados Unidos se mantenían prácticamente estables el martes por la mañana, después del fuerte avance de la sesión anterior. Los contratos del S&P 500 se ubicaban apenas por encima del punto de equilibrio, mientras los futuros del Nasdaq-100 subían 0,1% y los del Dow Jones sumaban 112 puntos, equivalentes a 0,2%.

La caída de los precios del petróleo coincidió con una dosis adicional de alivio para el mercado accionario. El Brent retrocedió alrededor de 2%, hasta aproximadamente USD $98 por barril, mientras el crudo estadounidense cedió 2,6%, para situarse en USD $93,28, un movimiento que redujo parte de la presión inmediata sobre las expectativas de inflación.

Dos informes relacionados con el suministro y el transporte de crudo fueron citados como posibles factores detrás de ese comportamiento. Kyodo News, de Japón, informó que Irán habría ofrecido reabrir el estrecho de Ormuz a cambio de que Estados Unidos levantara su bloqueo, mientras Reuters reportó que Arabia Saudita reactivó el oleoducto Este-Oeste, una ruta importante para evitar ese estrecho.

La información atribuida a Kyodo procedía de una sola fuente y no había sido verificada de forma independiente, según la referencia citada en el reporte. Esa advertencia resulta relevante porque el estrecho de Ormuz es un punto sensible para los mercados energéticos, y cualquier cambio en la percepción sobre su disponibilidad puede alterar tanto el precio del crudo como las expectativas de inflación global.

Bonos, Reserva Federal y costos de financiamiento

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense también retrocedieron durante la mañana del martes, con la tasa del bono a 10 años alrededor de 4,93%. La evolución de ese rendimiento importa para los mercados porque influye en el costo del crédito, en la valoración de las acciones y en las condiciones financieras que enfrentan empresas y consumidores.

El aumento previo de los rendimientos había antecedido al incremento de tasas de un cuarto de punto aplicado por la Reserva Federal la semana anterior. Ese comportamiento reflejaba una presión más amplia sobre el financiamiento, asociada con los precios elevados del petróleo, el crecimiento de la deuda y una inflación que todavía no mostraba una desaceleración suficiente.

Cuando las tasas y los rendimientos suben, las acciones de crecimiento suelen enfrentar un escrutinio mayor, debido a que buena parte de sus expectativas de ganancias se proyecta hacia el futuro. Por esa razón, el retroceso de los rendimientos ofreció un respaldo adicional a las empresas tecnológicas, aunque no necesariamente resuelve las dudas sobre el rumbo de la política monetaria.

Los operadores esperaban nuevas señales de funcionarios de la Reserva Federal para evaluar la trayectoria de las tasas y la resistencia de la inflación. En el calendario del martes figuraban la encuesta manufacturera de la Fed de Richmond, además de intervenciones programadas de John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, y Tom Barkin, presidente de la Fed de Richmond.

La agenda política añade incertidumbre

Los inversores también seguían con atención la cumbre en Washington entre el presidente Donald Trump y el líder chino Xi Jinping. Se esperaba que las conversaciones incluyeran la inteligencia artificial, los aranceles comerciales, los metales de tierras raras y el conflicto en curso con Irán, asuntos capaces de afectar tanto a las cadenas industriales como a las expectativas de crecimiento.

Antes de la llegada de Xi a Washington, el secretario del Tesoro Scott Bessent mantuvo conversaciones con el viceprimer ministro chino He Lifeng. Ese contacto antecedió a una reunión de mayor nivel en un momento en que los participantes del mercado buscaban señales sobre la relación comercial entre las dos economías más grandes del mundo.

La inteligencia artificial ocupa un lugar especialmente sensible en esa agenda porque combina competencia tecnológica, inversión empresarial y consideraciones de seguridad nacional. Para Wall Street, cualquier indicio de cooperación o confrontación adicional puede repercutir en las empresas que desarrollan modelos, fabrican chips o dependen de cadenas de suministro internacionales.

Trump también tenía previsto dirigirse el martes a líderes mundiales durante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Los inversores permanecían atentos a la posibilidad de un encuentro con el presidente iraní Masoud Pezeshkian, después de que Trump comentara durante el fin de semana que probablemente estaba abierto a esa reunión.

Qué vigilan ahora los mercados

La combinación de un Nasdaq en récord, futuros casi planos y petróleo a la baja mostraba un mercado dispuesto a comprar acciones, pero todavía sensible a las noticias macroeconómicas y geopolíticas. El avance del lunes fue suficientemente amplio para mejorar el tono general, aunque la mezcla de resultados tecnológicos del martes sugería que los inversores no estaban adquiriendo todos los activos del sector de manera indiscriminada.

El entusiasmo por el nuevo agente de IA de Meta fue señalado como un catalizador plausible para las acciones tecnológicas, pero la información disponible no permite establecerlo como causa confirmada de todo el avance del Nasdaq. Aun así, la reacción del mercado dependerá de que las empresas conviertan la inversión en inteligencia artificial en ingresos, productividad y ganancias, una evaluación que suele intensificarse cuando las cotizaciones alcanzan máximos históricos.

El petróleo continuará siendo una variable decisiva para las próximas sesiones, especialmente mientras persistan las tensiones relacionadas con Irán y el estrecho de Ormuz. Una caída sostenida podría aliviar las expectativas inflacionarias, pero una interrupción del suministro o una escalada diplomática tendría el efecto contrario y podría volver a presionar los rendimientos de los bonos.

Por ahora, los mercados entraban al martes con el impulso del Nasdaq y con una agenda cargada de decisiones, discursos y negociaciones internacionales. La atención se concentraba en si el entusiasmo por la IA podía prolongar el rally tecnológico o si las tasas, el petróleo y la geopolítica obligarían a los inversores a moderar sus apuestas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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