Automatizar tareas de nivel inicial puede parecer eficiente en el corto plazo, pero un investigador del MIT advierte que esa decisión podría romper la cadena de formación que produce a los futuros líderes y, de paso, cerrar la puerta al grupo generacional más cómodo con la inteligencia artificial.
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- Andrew McAfee, del MIT, sostiene que eliminar empleos de entrada puede dañar la formación de talento y liderazgo a largo plazo.
- La Gen Z enfrenta un mercado laboral más duro, con menos vacantes iniciales y mayor temor a ser reemplazada por IA.
- IBM, Salesforce y Amazon mantienen o amplían su apuesta por talento joven para construir y escalar sistemas de IA.
La automatización de puestos de nivel inicial se ha convertido en una de las grandes promesas de eficiencia para las empresas que aceleran su adopción de inteligencia artificial. Sin embargo, esa estrategia también podría tener un costo menos visible y más profundo: debilitar la cadena de aprendizaje interno que permite formar a los profesionales que luego ocupan cargos de mayor responsabilidad.
Esa es la advertencia del investigador del MIT Andrew McAfee, codirector de la Initiative on the Digital Economy de esa institución. En declaraciones citadas por Harvard Business Review, McAfee planteó que recortar el talento desde su punto de entrada no solo reduce la fuerza laboral disponible hoy, sino que también interrumpe la cantera que produce a los líderes del mañana.
Su argumento se apoya en una idea simple. Muchas habilidades complejas del trabajo del conocimiento no se adquieren de forma instantánea ni exclusivamente en un aula. Se desarrollan mediante aprendizaje en el puesto, acompañamiento y exposición progresiva a tareas rutinarias que luego abren la puerta a responsabilidades más sofisticadas.
“¿De qué otra manera van a aprender las personas a hacer el trabajo si no es mediante el aprendizaje en el puesto y la capacitación tipo aprendizaje profesional?”, dijo McAfee el mes pasado. También añadió que así se aprende a realizar trabajo complejo del conocimiento: ayudando a alguien que ya domina esas labores con tareas rutinarias. A su juicio, si se introduce demasiada automatización demasiado rápido, se pierde esa escalera de aprendizaje.
El señalamiento llega en un momento delicado para el mercado laboral de los más jóvenes. En particular, la Gen Z ya enfrenta un entorno más competitivo y con señales de mayor ansiedad frente al avance de la IA sobre tareas administrativas, analíticas y operativas que tradicionalmente servían como puerta de entrada al mundo corporativo.
La advertencia del MIT sobre la cantera de talento
Más allá del impacto inmediato sobre contratación y costos, McAfee subrayó que las empresas también arriesgan una ventaja competitiva si dejan de contratar talento joven. El punto central es que la Gen Z no solo ocupa puestos de entrada, sino que además muestra una familiaridad especialmente alta con herramientas de inteligencia artificial.
Según un estudio de Deloitte citado en la cobertura original, cerca del 76% de la Gen Z reportó usar una herramienta de IA independiente. Esa proporción fue la más alta entre todas las generaciones analizadas. En otras palabras, el grupo etario que algunas empresas podrían estar excluyendo del mercado laboral es también el que más naturalmente interactúa con esta tecnología.
Para McAfee, ese rasgo importa porque las compañías están en plena carrera por integrar la IA en sus operaciones. En ese contexto, reducir la contratación de nivel inicial no solo recorta costos o automatiza procesos, sino que también puede cerrar el paso a quienes están mejor posicionados para experimentar, adaptar y empujar internamente nuevas formas de trabajo con IA.
El investigador añadió otro elemento estructural: la caída demográfica. Señaló que, a medida que las personas envejecen, tienden a aferrarse más a sus hábitos y a mostrarse menos dispuestas a probar tecnologías nuevas. Por eso, afirmó que si una empresa reduce su contratación de entrada, probablemente está sacrificando futuras oportunidades de aprendizaje, a sus trabajadores capacitados del futuro y también a algunos de los usuarios avanzados de IA más entusiastas de toda la organización.
McAfee también es cofundador de Workhelix, una startup enfocada en ayudar a compañías a entender su retorno sobre la inversión en IA. Fortune indicó que buscó comentarios adicionales del investigador, aunque la nota no incorporó nuevas declaraciones suyas.
Gen Z enfrenta un mercado laboral más duro y más ansiedad
La advertencia no aparece en el vacío. Para muchos jóvenes, el escenario descrito ya parece estar tomando forma. Las oportunidades de entrada se han vuelto más escasas, al tiempo que la discusión pública sobre reemplazo laboral por inteligencia artificial gana espacio entre directivos, inversionistas y tecnólogos.
Handshake, una plataforma centrada en puestos de nivel inicial, reportó en su informe Class of 2026 Network Trends que las publicaciones de empleo cayeron un 2% interanual y se ubican un 12% por debajo de los niveles previos a la pandemia. Esa contracción sugiere que el mercado de primera inserción profesional sigue sin recuperar tracción plena.
Al mismo tiempo, la tasa de desempleo entre graduados universitarios de 22 a 27 años se sitúa en 5,6%, de acuerdo con la Reserva Federal de Nueva York. En una etapa en la que cada cohorte de nuevos titulados busca su primer empleo relevante, ese dato añade presión sobre un segmento que suele depender de programas de entrada, prácticas profesionales y roles junior para ganar experiencia.
La ansiedad también aumentó con fuerza. Según Monster, casi nueve de cada 10 graduados de la promoción de 2026 están preocupados porque la IA o la automatización puedan reemplazar los puestos de nivel inicial. La cifra representa un salto marcado frente al 64% registrado para la promoción de 2025.
Algunos líderes del sector tecnológico han contribuido a amplificar ese temor. El CEO de Anthropic, Dario Amodei, ha sostenido en reiteradas ocasiones que la IA podría eliminar hasta la mitad de todos los empleos administrativos de nivel inicial. En un mercado ya debilitado, ese tipo de mensajes influye en las expectativas de los candidatos y en la forma en que las empresas evalúan su estructura futura.
La paradoja es evidente. Los empleos de entrada suelen ser una de las formas más baratas de incorporar talento. Pero, como plantea McAfee, recortarlos podría terminar dañando tanto la eficiencia de costos como la formación de capital humano a largo plazo. Lo que parece ahorro inmediato puede convertirse en escasez de capacidades unos años después.
Resiliencia histórica y ajuste ocupacional
Pese al pesimismo, no toda la evidencia apunta a un deterioro irreversible para los trabajadores jóvenes. Un análisis reciente de Goldman Sachs concluyó que los trabajadores jóvenes con educación universitaria tienden a sufrir pérdidas de ingresos de aproximadamente la mitad del tamaño que las registradas por otros trabajadores desplazados durante la década posterior a la pérdida del empleo.
Ese mismo análisis también señala que los trabajadores más jóvenes son más propensos a cambiar de ocupación y moverse hacia roles que complementan las nuevas tecnologías en lugar de competir directamente con ellas. Esa flexibilidad, en teoría, puede convertirse en una ventaja importante durante ciclos de transformación tecnológica acelerada.
El informe resumió esa idea con una lectura que contrasta con las preocupaciones actuales. Según Goldman Sachs, pese al temor de que los costos de la IA recaigan con especial dureza sobre los recién graduados, en el pasado los trabajadores más jóvenes han podido ajustarse con mayor flexibilidad mediante movilidad ocupacional y mejora de habilidades.
Esto no elimina el problema de acceso al primer empleo, pero sí introduce un matiz importante. Una cosa es que el mercado inicial se estreche y otra distinta es que una generación quede estructuralmente incapacitada para adaptarse. El debate, por tanto, no solo gira en torno a cuántos puestos desaparecerán, sino también a qué tipo de transición laboral será posible.
Empresas que van a contracorriente
No todas las grandes compañías están respondiendo a la IA con recortes en contratación junior. Algunas tecnológicas están haciendo exactamente lo contrario y consideran que los trabajadores en primeras etapas de carrera serán claves tanto para construir como para escalar sistemas basados en inteligencia artificial.
IBM, por ejemplo, dijo que triplicaría su contratación de nivel inicial, en parte para desarrollar habilidades más duraderas y crear mayor valor a largo plazo. En octubre, el CEO Arvind Krishna afirmó que, mientras otros hablan de despidos o congelación de vacantes, la empresa se ubica en la dirección contraria y espera contratar más personas salidas de la universidad en los próximos 12 meses que en años anteriores.
Salesforce también se sumó a esa línea. Esta misma semana, su CEO Marc Benioff anunció la contratación de 1.000 nuevos graduados y becarios para ayudar a construir los sistemas de IA de la empresa. El ejecutivo señaló que, aunque algunos advertían que la IA eliminaría los trabajos de nivel inicial, esos graduados y becarios son precisamente quienes están construyendo la tecnología, impulsando Agentforce y Headless360 en Salesforce.
Amazon, por su parte, mantendrá activa su cantera joven. Según informó Business Insider, la compañía planea incorporar a 11.000 becarios de ingeniería de software en 2026, una cifra en línea con años previos. El CEO de AWS, Matt Garman, aseguró que Amazon está contratando tantos desarrolladores de software como siempre y que incluso observa una aceleración en esa demanda.
En conjunto, estos movimientos sugieren que parte del sector tecnológico interpreta la IA no solo como sustituto laboral, sino como catalizador de nuevas capacidades. Bajo esa visión, el talento joven no es un costo prescindible, sino un componente estratégico para absorber herramientas emergentes, rediseñar flujos de trabajo y construir los productos que definirán la siguiente etapa del mercado.
El debate sigue abierto. Pero la advertencia del MIT obliga a mirar más allá del ahorro inmediato. Si la automatización elimina los primeros peldaños de la carrera profesional, las empresas podrían descubrir demasiado tarde que también desmantelaron el mecanismo que formaba a sus futuros líderes, especialistas y operadores de IA.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA
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