Por Canuto  

Las actas de la reunión de septiembre indican que los 19 participantes respaldaron el aumento de tasas y advierten que la inflación sigue elevada. La expansión de la inteligencia artificial aparece como una fuente potencial de presiones sobre los precios, aunque comentarios posteriores de funcionarios moderaron las apuestas del mercado por un nuevo ajuste inmediato.
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  • Las actas indican que los 19 participantes respaldaron elevar la tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta un rango de 3,75%-4,00%; 12 de ellos tenían derecho a voto.
  • La mayoría consideró que otra subida antes de fin de año probablemente sería apropiada, mientras la inflación general y la subyacente seguían elevadas.
  • Los inversores redujeron la probabilidad implícita de otra subida en octubre de cerca de 70% a alrededor de 20%, según los futuros de fondos federales citados en el reporte.

 


Las actas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal indican que los 19 participantes respaldaron elevar las tasas de interés, mientras la mayoría consideró probablemente apropiado otro incremento antes de que termine el año. El registro también expone la preocupación del banco central por una inflación persistente y por el posible efecto de la expansión de la inteligencia artificial sobre la demanda, los costos empresariales y los salarios.

La decisión elevó la tasa de fondos federales en 25 puntos básicos, hasta un rango de 3,75%-4,00%, de acuerdo con el reporte de ZeroHedge sobre las actas. Aunque los 19 participantes respaldaron el aumento, solo 12 de ellos tenían derecho a voto. La postura expresada en la reunión tampoco equivale a un compromiso automático de volver a subir las tasas: desde entonces, varios funcionarios han defendido que el banco central puede tomarse tiempo para evaluar los datos económicos.

Un respaldo amplio al endurecimiento monetario

El documento describe apoyo de todos los participantes al incremento de septiembre y señala que varios respaldaron la medida para protegerse ante el riesgo de que las presiones inflacionarias se intensificaran. Otros funcionarios consideraron que una tasa más alta era necesaria de acuerdo con sus propias perspectivas económicas, una diferencia de argumentos que apunta a una inquietud compartida, aunque no idéntica, sobre el rumbo de los precios.

La mayoría de los participantes evaluó que otra subida del rango objetivo probablemente sería apropiada antes de fin de año. Las actas agregaron que varios funcionarios percibían un impulso subyacente más fuerte en la economía, un factor que puede sostener la demanda y dificultar que la inflación regrese al nivel deseado por el banco central.

Los funcionarios describieron una economía que conservaba resiliencia: el crecimiento se mantenía sólido, el gasto de los consumidores seguía firme y la inversión empresarial recibía apoyo de la expansión de la inteligencia artificial. El mercado laboral, por su parte, parecía cercano al pleno empleo, con una tasa de desempleo de 4,1%, de acuerdo con las cifras citadas en las actas.

El reporte también indica que varios participantes consideraban que la tasa de política monetaria vigente no era restrictiva o solo lo era de manera moderada. Esa evaluación ayuda a explicar por qué algunos defendieron un ajuste adicional, aunque no determina por sí sola el resultado de reuniones posteriores ni elimina la posibilidad de que los responsables esperen nuevas cifras antes de actuar.

Inflación persistente y el papel de la inteligencia artificial

La inflación siguió en el centro del debate. Para agosto, la medida general del índice de gastos de consumo personal, conocido como PCE, se estimó en 3,8%, mientras que la cifra subyacente, que excluye alimentos y energía, se situó en 3,4%; en general, los participantes consideraron que los riesgos para los precios se inclinaban al alza.

Entre los factores mencionados figuraron el encarecimiento de la energía y las tensiones geopolíticas, junto con los costos vinculados a la expansión de la IA. Algunos funcionarios señalaron que los gastos de transporte y materiales estaban presionando a las empresas, mientras otros advirtieron que una demanda agregada más fuerte podría superar la capacidad de oferta en el mediano plazo y alimentar nuevas alzas de precios. Según Swissinfo, varios participantes también advirtieron que posibles aumentos arancelarios podrían representar un riesgo al alza para la inflación.

Las actas describieron además un aumento persistente en los precios de ciertos bienes subyacentes, en un contexto donde los efectos de la expansión de la IA parecían crecer y los de los aranceles disminuir. Ese diagnóstico no atribuye toda la inflación a la tecnología, pero sí incorpora la inversión y la actividad asociadas con ella entre los elementos que la Fed considera al evaluar la trayectoria de los precios.

La IA también tiene un efecto dual en el panorama económico que recogen los funcionarios: impulsa la inversión empresarial y podría mejorar las perspectivas de productividad, pero al mismo tiempo eleva la demanda de trabajadores calificados y de insumos. Algunos participantes observaron que la competencia por talento en sectores relacionados con esta expansión estaba favoreciendo fuertes aumentos salariales para esos trabajadores.

Rendimientos del Tesoro y condiciones financieras

Las actas registran un aumento de cerca de 35 puntos básicos en los rendimientos nominales de los bonos del Tesoro entre los vencimientos de dos y diez años. La mayor parte del incremento neto en los rendimientos de plazos más largos se relacionó con cambios en las tasas reales, mientras que una trayectoria esperada más alta para la política monetaria y datos económicos sólidos también contribuyeron al movimiento.

Los comentarios del mercado citados en el documento apuntaron, además, a los acontecimientos geopolíticos, a la incertidumbre sobre el anuncio y la implementación del programa de recompra del Tesoro estadounidense y a la competencia por capital. Esta última estaba asociada con la fuerte emisión de deuda privada destinada a financiar infraestructura para la inteligencia artificial, factores que habrían elevado las primas por plazo y los rendimientos.

A pesar del avance de las tasas de largo plazo, muchos funcionarios consideraron que las condiciones financieras seguían favoreciendo el crecimiento. Las actas mencionan que los precios de las acciones habían subido sustancialmente durante el año y que los diferenciales de los bonos corporativos se mantenían estrechos, señales que, a juicio de esos participantes, contrarrestaban parte del efecto restrictivo de los rendimientos más altos.

Algunos funcionarios también comentaron que el mercado del Tesoro operaba sin problemas, aunque destacaron la importancia de prepararse para posibles episodios de tensión. El documento recoge así dos preocupaciones simultáneas: la necesidad de vigilar la estabilidad del mercado de deuda y el hecho de que unas condiciones financieras todavía favorables podrían mantener activa la demanda de la economía.

Las apuestas del mercado se moderan

Tras la reunión, Kevin Warsh dijo a periodistas que el aumento buscaba retirar una dosis de estímulo mientras la inflación continuaba obstinadamente alta, según el reporte. Esos comentarios alimentaron las expectativas de otra subida en octubre, pero declaraciones posteriores de Philip Jefferson y John Williams apuntaron a que la Fed podía evaluar la situación económica antes de decidir si necesitaba endurecer más su política.

La reacción de los inversores cambió con esas señales. Según los futuros de fondos federales citados en la información, el mercado descontaba una probabilidad cercana a 20% de un nuevo aumento de un cuarto de punto en la reunión del 27 y 28 de octubre, frente a alrededor de 70% en los días posteriores a la decisión de septiembre.

El rendimiento del bono del Tesoro a dos años, especialmente sensible a las expectativas sobre las tasas de la Fed, cayó más de 10 puntos básicos durante la última semana y se acercó a 4,8%. El descenso coincidió con una revisión de las expectativas sobre las tasas, pero la información citada no permite atribuirlo a una causa única; tampoco despejó la incertidumbre sobre la trayectoria monetaria, ya que los funcionarios continuaban advirtiendo que la inflación permanecía demasiado alta.

El informe de inflación al consumidor previsto para el 14 de octubre podía reavivar los llamados a una subida a corto plazo, de acuerdo con el análisis citado por ZeroHedge. Las actas, por tanto, ofrecen una fotografía del respaldo a la decisión de septiembre y de los riesgos que preocupaban a los funcionarios en esa reunión; las señales posteriores muestran que la Fed aún podía ponderar los datos antes de dar el siguiente paso.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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