Por Canuto  

La plata cotiza cerca de USD $58, un 52% por debajo de su máximo histórico de enero, mientras el bloqueo de buques iraníes en el estrecho de Ormuz dispara el petróleo, reaviva la inflación y fortalece las apuestas de un alza de tasas de la Reserva Federal en septiembre.
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  • La plata cayó casi 4% el lunes y permanece muy por debajo de su máximo histórico de USD $121,76 registrado en enero.
  • El Brent subió 11% después de la nueva escalada entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz.
  • Los gráficos técnicos apuntan a soportes entre USD $51,50 y USD $54, aunque un rebote podría llevar el precio hacia USD $67.


La plata cotizó cerca de USD $58 el martes, aproximadamente 52% por debajo de su máximo histórico de USD $121,76 registrado en enero. El metal también arrastró una caída cercana a 4% durante la jornada del lunes.

El retroceso ocurrió mientras una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz elevó los precios del petróleo. Ese movimiento reavivó las preocupaciones sobre la inflación y fortaleció las apuestas de que la Reserva Federal podría aumentar las tasas de interés en septiembre.

El mercado ahora espera el informe del índice de precios al consumidor de junio y el testimonio del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, ante el Congreso. Ambos eventos podrían modificar las expectativas sobre la política monetaria estadounidense y definir la dirección inmediata de la plata.

El bloqueo de Ormuz cambia las expectativas del mercado

El presidente Donald Trump reinstauró un bloqueo contra los buques iraníes que transitan por el estrecho de Ormuz. También exigió reembolsos a los países que se benefician de la protección estadounidense ofrecida en esa ruta marítima.

La decisión impulsó el crudo Brent 11% al alza el lunes, hasta aproximarse a USD $79,60 por barril. El West Texas Intermediate, conocido como WTI, cotizó cerca de USD $72,90, según datos citados por Yahoo Finance.

El tráfico visible de tanqueros a través del estrecho cayó drásticamente. La reducción alimentó la preocupación de que una interrupción en una de las principales rutas energéticas pueda sostener la presión sobre los precios del petróleo.

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y representa un punto estratégico para el transporte marítimo de energía. En este caso, la tensión geopolítica pasó rápidamente de la navegación a las expectativas sobre inflación y tasas.

El petróleo más caro puede elevar los costos de transporte, producción y consumo. Esa posibilidad llevó a los operadores a revisar sus pronósticos para la Reserva Federal, justo cuando el mercado busca señales sobre el próximo movimiento de la institución.

Inflación, dólar y tasas presionan a la plata

El encarecimiento del petróleo aumentó las expectativas de inflación entre los participantes del mercado. Cuando los operadores anticipan precios más altos, suelen exigir mayores rendimientos para mantener bonos del Tesoro estadounidense.

El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años se ubicó cerca de 4,58%, de acuerdo con el mismo informe. Un rendimiento elevado puede reducir el atractivo relativo de los metales preciosos, que no pagan intereses.

La presión también favoreció al dólar estadounidense. Un dólar más fuerte suele dificultar las compras de materias primas denominadas en esa moneda para quienes operan con otras divisas.

Los mercados asignaban una probabilidad aproximada de 51% a un aumento de tasas en septiembre. En contraste, la probabilidad de que no hubiera cambios se situaba en 23%, según datos de Trading Economics mencionados en el reporte.

El informe del IPC de junio podía alterar nuevamente esas probabilidades. El testimonio de Kevin Warsh ante el Congreso también podía ofrecer señales sobre la evaluación que hace la Reserva Federal del petróleo, la inflación y el crecimiento económico.

Para los inversores nuevos, las tasas de interés influyen en la plata mediante varios canales. Un costo del dinero más alto puede fortalecer al dólar y aumentar el atractivo de los activos que generan rendimiento, mientras reduce la demanda especulativa por metales.

La demanda industrial amplifica la caída de la plata

La plata sufrió una caída más pronunciada que el oro porque alrededor de 58% de su demanda anual es industrial. Esa exposición distingue al metal de otros refugios cuyo precio depende más de la inversión y la protección frente a la incertidumbre.

Los compradores de paneles solares, semiconductores y vehículos eléctricos pueden reaccionar ante un crecimiento económico más lento. Si las expectativas de producción disminuyen, los operadores pueden anticipar una menor demanda industrial de plata.

La debilidad económica, por tanto, agrega una presión diferente a la que generan el dólar y las tasas. El metal enfrenta al mismo tiempo una menor demanda potencial de sus usuarios industriales y un entorno monetario menos favorable para los activos sin rendimiento.

Sin embargo, el déficit estructural de suministro permanece intacto. El desequilibrio acumula seis años, un factor que podría limitar la profundidad de la caída si la demanda industrial vuelve a mejorar.

Ese déficit no impidió el retroceso desde el máximo de enero. La evolución del precio muestra que, en el corto plazo, las expectativas sobre petróleo, inflación y tasas dominan el efecto de las restricciones estructurales de oferta.

La combinación deja a la plata en una posición sensible a los datos macroeconómicos. Un IPC más débil podría reducir las apuestas de alza y aliviar al dólar, mientras un dato elevado podría reforzar la presión sobre el metal.

El gráfico semanal mantiene una estructura bajista

El gráfico semanal de la plata ha formado máximos y mínimos descendentes desde el pico de enero. Esa secuencia confirma una estructura bajista y sugiere que los vendedores todavía conservan el control de la tendencia principal.

El mercado se encuentra formando otro mínimo inferior. La lectura técnica mantiene el foco en una zona de soporte ubicada entre USD $51,50 y USD $54.

La zona coincide con un soporte de largo plazo cercano a USD $50. También corresponde con el retroceso de Fibonacci de 0,786 de la subida registrada durante 2025.

Los niveles de Fibonacci ayudan a identificar áreas donde algunos operadores esperan pausas, rebotes o cambios en la presión compradora. No garantizan una reacción, pero permiten comparar el movimiento actual con tramos anteriores del precio.

La resistencia más cercana se encuentra alrededor de USD $69, en el llamado bolsillo dorado del retroceso de Fibonacci de 0,618. Esa área funcionó como soporte en varias ocasiones antes de romperse durante junio.

La plata rebotó brevemente a comienzos de julio, cuando el dólar perdió fuerza. Los vendedores recuperaron rápidamente el control, lo que dejó abierta la posibilidad de nuevos intentos de ruptura hacia los soportes inferiores.

El canal diario define los próximos escenarios

El gráfico diario muestra un canal paralelo descendente que ha guiado la caída desde finales de abril. La cotización actual prueba la banda superior de esa formación técnica.

Un rechazo en la banda superior expondría la línea media del canal. Esa línea coincide con un soporte cercano a USD $52 y representa una zona de decisión para compradores y vendedores.

Una caída por debajo de USD $52 abriría el camino hacia la banda inferior del canal, localizada cerca de USD $44. Ese nivel implicaría una pérdida aproximada de 25% frente al precio actual de la plata.

También permanece vigente una línea de soporte ascendente trazada desde los mínimos de finales de junio. Si esa línea resiste, podría iniciar una recuperación hacia la región de USD $67.

La región de USD $67 se ubica aproximadamente 15% por encima del precio actual. Además, queda justo por debajo del bolsillo dorado semanal cercano a USD $69.

El porcentaje de ancho de las bandas de Bollinger, conocido como BBWP, continúa descendiendo. El indicador señala una fase de enfriamiento y baja volatilidad, condiciones que a menudo preceden movimientos decisivos.

En el corto plazo, los compradores necesitan recuperar USD $59,36. Los vendedores, por su parte, buscan una ruptura por debajo de USD $58, según los niveles citados por Kitco.

El IPC de junio y el testimonio de Warsh podrían decidir cuál de los dos escenarios gana fuerza. La plata puede defender su soporte ascendente y avanzar hacia USD $67, o perder USD $52 y extender la corrección hacia USD $44.

La volatilidad potencial exige cautela, especialmente porque el precio se encuentra entre fuerzas opuestas. La tensión geopolítica respalda la incertidumbre, pero el petróleo, el dólar y las tasas pueden mantener una presión inmediata sobre el metal.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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