Por Canuto  

La disputa judicial entre Apple y OpenAI tendrá una nueva ventana de acceso: un juez ordenó entregar documentos de entrevistas y autorizó revisar mensajes privados relacionados con antiguos empleados de Apple. También rechazó por ahora varias solicitudes más amplias sobre la investigación de hardware de OpenAI.
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  • El juez federal Edward Davila dio a OpenAI cinco días para entregar los materiales de contratación ya recopilados y 14 días para aportar otros documentos relacionados.
  • Apple podrá revisar registros de entrevistas, acceder a mensajes privados de LINE y tomar declaraciones a tres antiguos empleados de la compañía que ahora trabajan en OpenAI.
  • El tribunal rechazó acelerar el acceso a ciertas investigaciones de hardware, pero permitió que Apple reformule algunas solicitudes más acotadas.

 


La orden permitirá a Apple examinar materiales vinculados con entrevistas a antiguos empleados antes de que se incorporaran a equipos de hardware de consumo y robótica de OpenAI. El juez federal Edward Davila fijó plazos breves para entregar documentos ya recopilados y otros registros relacionados, dentro de la demanda por secretos comerciales que Apple presentó en julio. El tribunal también autorizó el acceso a mensajes privados de LINE y declaraciones de tres exempleados de Apple, pero no dio luz verde a todas las solicitudes de la compañía.

El litigio se desarrolla mientras OpenAI trabaja en un dispositivo de hardware de consumo que, según la información publicada por TechCrunch, podría llegar a competir con el iPhone o con los teléfonos inteligentes en general si la IA se convierte en una parte central de la interacción cotidiana con software y servicios. La posibilidad de un producto de ese tipo explica parte del interés de Apple en las actividades de hardware de OpenAI, aunque la orden judicial se concentra en documentos concretos y no determina quién tiene razón en las acusaciones de fondo.

Qué documentos deberá entregar OpenAI

El tribunal permitirá que Apple revise materiales asociados con entrevistas de OpenAI a antiguos empleados de Apple que solicitaron puestos en los grupos de hardware de consumo y robótica. Esos documentos pueden incluir listas de verificación, guías, instrucciones, manuales y guiones utilizados durante el proceso de selección. La orden también abarca presentaciones técnicas y registros que podrían mostrar si en las entrevistas hubo referencias a tecnologías o componentes de Apple.

Davila dio a OpenAI cinco días para entregar los materiales que ya había recopilado y 14 días para aportar cualquier otro documento relacionado con la solicitud. La decisión coincide con la petición de Apple de acelerar el acceso a esta categoría de pruebas, ante su relevancia para la investigación de cómo llegaron antiguos empleados a OpenAI y qué información pudieron compartir durante los procesos de contratación.

La distinción entre registros de entrevistas y documentación interna de desarrollo resulta importante para entender el alcance del fallo. El juez abrió la puerta a revisar cómo se desarrollaron ciertas conversaciones de contratación, pero no concedió una autorización general para inspeccionar todo el trabajo técnico de OpenAI ni sus planes de producto. En otras palabras, la orden favorece una pesquisa focalizada en la relación entre las entrevistas y el conocimiento previo de los candidatos.

La entrega de estos materiales tampoco equivale a una conclusión judicial sobre la existencia de robo de secretos comerciales. Los documentos podrían ayudar a Apple a sustentar sus alegaciones o a OpenAI a responderlas, pero la decisión no establece que los exempleados hayan actuado de forma indebida. Por ahora, el fallo determina qué pruebas podrán examinarse con mayor rapidez y cuáles seguirán sujetas a solicitudes más limitadas.

Las acusaciones de Apple y los empleados involucrados

En su demanda, Apple acusó a OpenAI de un patrón de robo de información confidencial y señaló a antiguos empleados que, según la compañía, utilizaron portátiles de Apple para descargar archivos reservados. La empresa afirmó que esos materiales incluían datos sobre tecnologías, funciones y productos todavía no anunciados, además de especificaciones técnicas, presentaciones de ingeniería e información de proyectos propietarios. Son acusaciones de Apple, no hechos establecidos por el fallo de acceso a documentos.

Apple también sostuvo que antiguos empleados suyos que ya trabajaban en OpenAI aconsejaban a otras personas que evaluaban dejar la compañía sobre qué información llevar a sus entrevistas. Esa alegación conecta directamente el proceso de contratación con la preocupación de Apple por la posible circulación de datos internos, y ayuda a explicar por qué la empresa solicitó registros de las entrevistas. La orden permite buscar evidencia relacionada con ese punto, aunque no valida por sí misma la versión de ninguna de las partes.

Además de los materiales de contratación, Davila autorizó el acceso a mensajes privados de LINE entre personas nombradas en el litigio, incluidos los empleados de OpenAI Chang Liu y Alyssa Peng. El juez también aprobó que se tomen declaraciones a Liu, Peng y Tang Yew Tan, director de hardware de OpenAI; los tres son antiguos empleados de Apple. Estos pasos amplían la investigación sobre sus comunicaciones y experiencias, sin que la decisión describa el contenido de los mensajes o anticipe qué dirán en sus declaraciones.

La participación de Tan sitúa la disputa también en el área de hardware que Apple considera relevante, pero el fallo no presenta detalles sobre sus responsabilidades anteriores ni atribuye acciones específicas a ninguno de los tres. La autorización para obtener testimonios busca que el tribunal pueda reunir información de las personas nombradas en el caso. El alcance de lo que se les pregunte dependerá del proceso judicial y de las pruebas que cada parte presente.

Los límites del fallo y los próximos pasos

Apple había solicitado acceso acelerado a documentos y mensajes de OpenAI que consideraba relevantes para el caso, pero el juez no concedió todas sus peticiones. En particular, rechazó adelantar la entrega de información sobre investigación y desarrollo en áreas específicas, entre ellas los acabados metálicos y la gestión de energía. De esa manera, el tribunal separó las pruebas vinculadas a entrevistas y comunicaciones de los datos técnicos sobre el desarrollo de productos.

El juez también denegó varias solicitudes de descubrimiento más amplias, como el acceso a la investigación de hardware de OpenAI y a información sobre lo que sus antiguos empleados crearon después de incorporarse a la empresa. Esa negativa no cierra definitivamente la puerta a esos materiales: Davila dejó abierta la posibilidad de que Apple presente nuevas peticiones si las limita con mayor precisión. La compañía tendría que acotar qué documentos busca y explicar su relación con las alegaciones del litigio.

El contraste entre lo autorizado y lo rechazado refleja una cuestión habitual en las disputas comerciales: equilibrar la búsqueda de pruebas con la protección de información interna que puede exceder el objeto concreto del caso. En esta ocasión, el tribunal consideró que los registros de entrevistas merecían un tratamiento acelerado, pero no concedió a Apple acceso inmediato a categorías amplias de investigación técnica. La decisión delimita el descubrimiento de pruebas, no el resultado final de la demanda.

La orden también fija una secuencia inmediata para el proceso: OpenAI debe entregar primero lo que ya recopiló y después completar la documentación restante dentro del plazo de 14 días. En paralelo, las partes podrán avanzar con el acceso a los mensajes y las declaraciones autorizados, mientras Apple decide si reformula las solicitudes más generales que fueron rechazadas. El caso seguirá girando en torno a qué información, si alguna, salió de Apple y cómo se utilizó, cuestiones que el fallo sobre los registros no resuelve.

El desarrollo del dispositivo de OpenAI aporta un contexto competitivo a la disputa, pero no es en sí mismo una prueba de apropiación de secretos comerciales. La demanda enfrenta las acusaciones de Apple con la posibilidad de que documentos y testimonios permitan precisar qué ocurrió durante las entrevistas y después de las contrataciones. Por ahora, la resolución de Davila concede acceso selectivo a ciertos registros y mantiene bajo revisión judicial el alcance de cualquier búsqueda más extensa.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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