Por Canuto  

IVAI captó USD $200 millones con una oferta pública inicial para buscar exposición a compañías privadas de inteligencia artificial, aunque podría tardar hasta 12 meses en identificar sus primeras inversiones y cobrará gastos anuales de 3,1%.
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  • El fondo vendió 20 millones de acciones a USD $10 cada una y tenía previsto comenzar a cotizar en la NYSE.
  • IVAI planea invertir al menos 80% de sus activos en empresas privadas de infraestructura y aplicaciones de IA en etapas avanzadas.
  • La comparación con DXYZ destaca tanto el interés por esta clase de vehículos como el riesgo de que sus acciones coticen con primas elevadas frente al valor de sus activos.


Una oferta de USD $200 millones para entrar en la IA privada

Ives Ultra AI Opportunities, identificado con el ticker IVAI, fijó el precio de su oferta pública inicial el martes y vendió 20 millones de acciones a USD $10 cada una. La operación recaudó USD $200 millones antes de gastos, y el fondo tenía previsto debutar en la Bolsa de Nueva York al inicio de la sesión. La propuesta busca acercar a los inversionistas que compran acciones en el mercado público a compañías privadas de inteligencia artificial que todavía no cotizan en bolsa.

La oferta convierte a IVAI en un nuevo vehículo para buscar exposición a un segmento que, por lo general, ha estado reservado a inversionistas capaces de participar directamente en rondas privadas o fondos de capital de riesgo. Sin embargo, comprar acciones de un fondo que cotiza no equivale a adquirir participaciones directas en cada empresa de su cartera. El resultado para el accionista dependerá también de cómo IVAI construya sus posiciones y de la valoración que el mercado asigne a sus propias acciones.

Dan Ives preside el fondo y es socio de Yorkville Ives, pero no estará a cargo de administrar la cartera. Esa responsabilidad corresponde a Ed Leathers, mientras que Jeff Leathers dirige Ives Ultra Capital Management, el asesor de inversiones del vehículo. La distinción importa porque la presencia de un analista conocido puede atraer atención, pero las decisiones de inversión recaen en los responsables de la gestión y el asesoramiento.

El fondo se presenta como una alternativa de inversión cerrada, una estructura que cotiza en bolsa y que permite a los inversionistas comprar o vender acciones en el mercado. En ese formato, el precio de la acción puede alejarse del valor neto de los activos del vehículo, en especial cuando la demanda supera la oferta o cuando los activos subyacentes son difíciles de valorar. Por eso, el precio de USD $10 de la oferta no garantiza que IVAI vaya a negociarse a ese nivel después de su debut.

La estrategia apunta a empresas privadas de IA en etapas avanzadas

IVAI planea asignar al menos 80% de sus activos a empresas privadas de infraestructura de inteligencia artificial y de IA aplicada en etapas avanzadas. El mandato combina compañías que desarrollan componentes o servicios para sostener sistemas de IA con firmas que utilizan esa tecnología en productos y operaciones. La estrategia no identifica todavía nombres concretos de inversiones, de modo que el capital recaudado y la política declarada describen el alcance buscado, no una cartera ya formada.

El fondo también puede colocar hasta 15% de sus activos en fondos privados, una vía adicional para obtener exposición a empresas privadas de IA. Esa posibilidad amplía las herramientas de inversión, aunque no significa que la totalidad de ese porcentaje vaya a utilizarse ni que esos fondos tengan participaciones específicas ya seleccionadas. La información disponible describe un límite permitido, mientras que las asignaciones efectivas dependerán de las oportunidades que el equipo gestor encuentre.

La construcción de la cartera puede tardar hasta 12 meses, según la información divulgada sobre el vehículo. Ese plazo introduce una diferencia relevante frente a fondos que ya comienzan a cotizar con inversiones privadas identificadas: durante el período de búsqueda, los accionistas no deben asumir que el capital recaudado ya está distribuido entre compañías de IA. La selección de activos será una parte central de la prueba para IVAI, junto con la capacidad de adquirir exposiciones bajo condiciones que el fondo considere adecuadas.

IVAI informa gastos anuales totales equivalentes a 3,1% de sus activos brutos, un costo que los inversionistas deberán considerar al evaluar el vehículo. La cifra no debe confundirse con el rendimiento de la cartera ni con una garantía de resultados, sino que representa los gastos anuales reportados para el fondo. En una estrategia de activos privados, el costo y la dificultad de valorar participaciones que no cotizan serán elementos importantes para comparar la propuesta con otras alternativas.

El precedente de otros fondos y la prueba del mercado

IVAI entra en una categoría que ya incluye fondos cotizados diseñados para dar exposición a empresas privadas de tecnología. Destiny Tech100, conocido como DXYZ, comenzó a cotizar en la NYSE en marzo de 2024 y mantiene inversiones en compañías privadas de tecnología respaldadas por capital de riesgo. Entre las empresas en las que ha tenido posiciones figuran SpaceX, OpenAI y Anthropic, según la información citada en el reporte de Stocktwits.

La trayectoria de DXYZ también ilustra que el precio de mercado de estos vehículos puede apartarse ampliamente del valor neto de sus activos. En una presentación ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) de mayo de 2026, el fondo informó que sus acciones cotizaban a USD $61,66 frente a un valor neto de activos de USD $24,56, una prima de 151%. La presentación advirtió que una prima de ese tipo puede resultar insostenible con el tiempo.

Ese antecedente no permite anticipar cómo se comportará IVAI, cuya cartera todavía debe formarse, pero sí ofrece un marco para observar su cotización después de la oferta. Si sus acciones se mantienen cerca de USD $10, el mercado podría estar valorando el fondo de manera distinta a un vehículo que se negocia con una prima pronunciada. Si aparece una diferencia entre el precio y el valor de los activos, los inversionistas tendrán que considerar que la cotización refleja tanto la demanda como la exposición subyacente.

Otros productos, como Fundrise Innovation Fund (VCX) y ARK Venture Fund, también han buscado acercar inversiones privadas de tecnología y capital de riesgo a los inversionistas. La diferencia señalada en el reporte es que DXYZ ya cuenta con una cartera privada diversificada, mientras IVAI dispone de hasta 12 meses para identificar sus primeras inversiones. La atención inicial se concentrará, por tanto, en el apetito del mercado por las acciones y en la capacidad del fondo para convertir su objetivo de IA en una cartera concreta.


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