Por Canuto  

Goldman Sachs proyecta que las empresas de Estados Unidos emitirán USD $600.000 millones en acciones durante 2027, en un mercado impulsado por las necesidades de financiación de la inteligencia artificial y el regreso de las OPI. La oferta crecería además con el vencimiento de bloqueos que podrían liberar USD $1,7 billones en acciones, aunque el banco cree que las recompras y la demanda de los inversores ayudarían a absorber el volumen.
***

  • Goldman Sachs estima USD $600.000 millones en emisión de acciones para 2027, tras un 2026 que podría marcar un récord de USD $675.000 millones.
  • El gasto previsto de los grandes proveedores de nube y la financiación vinculada a la IA impulsan parte de la necesidad de captar capital.
  • El vencimiento de bloqueos podría liberar USD $1,7 billones en acciones, una oferta que Goldman espera contrarrestar con recompras y demanda inversora.


La financiación de la inteligencia artificial y una nueva oleada de ofertas públicas iniciales podrían sostener un volumen excepcional de emisión de acciones en Estados Unidos durante 2027. Goldman Sachs calcula que las compañías captarían USD $600.000 millones ese año, mientras anticipa que 2026 cerrará con un récord de USD $675.000 millones.

  • La proyección para 2027 incluye USD $175.000 millones en OPI y USD $425.000 millones en otras operaciones de capital.
  • Goldman estima que las grandes compañías de nube invertirán USD $1,2 billones en gastos de capital durante 2027, por encima de su flujo de caja operativo previsto.
  • El vencimiento de restricciones de venta podría volver negociables USD $1,7 billones en acciones durante 2027.

La previsión plantea una combinación de oportunidades y presión potencial para los accionistas: más empresas podrían llegar a los mercados públicos, pero nuevas emisiones también pueden reducir la participación proporcional de quienes ya poseen acciones. El banco sostiene que las recompras corporativas y el apetito de los inversores podrían absorber buena parte de la oferta adicional.

En un informe fechado el 9 de octubre de 2026, el estratega de Goldman Sachs Ben Snider proyectó que las compañías estadounidenses emitirían USD $600.000 millones en acciones durante 2027. La estimación llega después de un año que el banco espera que establezca un nuevo máximo histórico, de modo que 2026 y 2027 sumarían dos de los mayores períodos de venta de acciones en el mercado de Estados Unidos.

Una previsión de gran escala para las emisiones

La proyección para 2027 se divide en dos componentes principales, según el análisis de Goldman Sachs. El banco calcula que USD $175.000 millones procederían de ofertas públicas iniciales, conocidas como OPI, mientras que los USD $425.000 millones restantes corresponderían a ampliaciones de capital, valores convertibles y sociedades de propósito especial de adquisición, o SPAC.

Las OPI permiten que una empresa debute en una bolsa y ofrezca acciones al público, mientras que una ampliación de capital permite a una firma ya cotizada vender títulos adicionales. En el caso de los valores convertibles, una compañía obtiene financiación mediante bonos que pueden transformarse en acciones más adelante; las SPAC, por su parte, recaudan dinero para buscar luego una empresa con la que fusionarse.

El pronóstico se apoya en un repunte considerable de las emisiones durante 2026. Las empresas habían recaudado alrededor de USD $431.000 millones mediante ventas de acciones en lo que iba del año, un aumento de 98% frente al mismo período del año anterior, y Goldman elevó su cálculo para el total anual hasta USD $675.000 millones.

Si se cumple esa estimación, el volumen de 2026 superaría el récord anterior de USD $540.000 millones, establecido en 2021. El dato importa como referencia para la proyección siguiente: Goldman no anticipa una rápida vuelta a niveles ordinarios, sino otro año de actividad intensa, aunque su cálculo para 2027 quedaría por debajo del máximo que espera para 2026.

La inteligencia artificial detrás de la necesidad de capital

La inteligencia artificial aparece como uno de los motores centrales de la actividad, tanto por las necesidades de financiación de las empresas como por el gasto de infraestructura previsto. De acuerdo con el informe, las ampliaciones de capital vinculadas a la IA captaron alrededor de USD $65.000 millones en 2026, aproximadamente 45% del total de emisiones de ese tipo en Estados Unidos durante el año.

Goldman también puso el foco en Amazon, Alphabet, Meta, Microsoft y Oracle, grandes compañías de nube e hiperescaladores que planean inversiones de capital de gran magnitud. El banco espera que ese grupo destine USD $1,2 billones a gastos de capital en 2027, frente a USD $1,1 billones de flujo de caja operativo estimado para las mismas empresas.

La diferencia entre ambas cifras señala una necesidad potencial de financiación: si el gasto previsto supera el efectivo que generan las operaciones, las compañías deben cubrir la brecha de alguna manera. Goldman identifica el endeudamiento y la venta de acciones como alternativas, aunque la fuente no asigna montos concretos a cada vía ni afirma que todas las empresas vayan a financiarse del mismo modo.

Para los accionistas, esta relación entre inversión y emisión merece seguimiento porque una ampliación suma títulos al conjunto y reduce la proporción que representa cada acción existente. La financiación puede permitir que una empresa sostenga sus planes de infraestructura para IA, pero el efecto sobre los inversores dependerá de cuánto capital recaude y de la valoración que el mercado otorgue a esas inversiones.

Acciones liberadas, recompras y riesgos para el mercado

Además de las nuevas emisiones, Goldman advierte que alrededor de USD $1,7 billones en acciones podrían volverse negociables en 2027 cuando expiren las restricciones de bloqueo, o lock-ups. Esos períodos limitan la venta inmediata de títulos por parte de personas con información interna y de los primeros inversores después de una salida a bolsa, con el objetivo de evitar que la oferta aparezca de golpe en el mercado.

Cuando los bloqueos terminan, sus titulares pueden vender las acciones en el mercado abierto, por lo que el vencimiento de estas restricciones puede aumentar los títulos disponibles para negociar. Goldman considera que la ola podría generar el mayor incremento de la oferta neta de acciones públicas en Estados Unidos desde 2000, aunque el informe no asegura que todas las acciones liberadas se vendan.

Pese a esa posible presión, el banco estima que el mercado puede absorber el volumen mediante una intensificación de las recompras corporativas y una demanda sostenida de los inversores. Las recompras reducen la cantidad de acciones en circulación y, por esa vía, podrían compensar parte de los nuevos títulos; Goldman considera que ese respaldo permitiría que el mercado alcista general continúe, aunque las valoraciones podrían enfrentar presión.

El escenario depende de que esos dos apoyos se mantengan, una salvedad importante en una previsión que combina emisiones, vencimientos de bloqueos y grandes necesidades de inversión. Si las recompras o el apetito inversor se debilitan, la oferta adicional podría pesar más sobre el mercado; si se sostienen, Goldman espera que las empresas encuentren compradores para el capital que buscan captar.

Qué deberían vigilar los inversores

El posible flujo de USD $175.000 millones en OPI representa una oportunidad para que los inversores accedan a compañías que aún no cotizan en bolsa. Sin embargo, la cifra es una proyección y no garantiza que todas las empresas previstas completen su debut ni que las nuevas acciones mantengan su valor después de comenzar a negociarse.

En las compañías que ya cotizan, el punto de atención es la frecuencia con que recurren a nuevas ampliaciones de capital, especialmente en sectores donde la inversión en IA concentra una parte importante de las emisiones. Cada operación puede proporcionar recursos para financiar planes empresariales, pero también diluir la participación de los accionistas existentes si no compran títulos adicionales.

El balance entre oferta y absorción será otro indicador relevante: Goldman basa su lectura constructiva en la demanda de los inversores y en las recompras, que podrían contrarrestar una parte de las nuevas acciones. La previsión, por tanto, no elimina el riesgo de presión sobre las valoraciones, sino que plantea que el mercado podría manejarlo mientras ambos factores sigan activos.

También será decisivo observar cómo evoluciona la brecha entre el gasto de capital previsto y el flujo de caja operativo de los grandes proveedores de nube. Goldman calcula que ambos valores serán de USD $1,2 billones y USD $1,1 billones, respectivamente, en 2027; si los inversores dejan de respaldar los rendimientos esperados de las inversiones en IA, la necesidad de financiación podría volverse más incómoda para esas compañías.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín