Por Canuto  

La expansión de la fabricación de semiconductores en Estados Unidos enfrenta un obstáculo que ni los salarios de seis cifras logran resolver: la industria podría tener entre 127.000 y 157.000 puestos sin cubrir para 2030, justo cuando la inteligencia artificial eleva la demanda de chips y Washington impulsa nuevas fábricas.
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  • McKinsey y la SEMI Foundation calculan que entre 127.000 y 157.000 puestos del sector de semiconductores podrían quedar sin cubrir en Estados Unidos para 2030.
  • Solo 3% de los graduados en ingeniería del país termina trabajando en la industria de semiconductores, mientras 73% de las empresas reporta dificultades para contratar ingenieros.
  • Samsung, Intel, Micron, TSMC y SK hynix expanden sus operaciones estadounidenses, pero compiten por el mismo grupo limitado de técnicos e ingenieros.


La industria de semiconductores de Estados Unidos está construyendo nuevas fábricas a un ritmo acelerado, impulsada por la demanda de componentes para inteligencia artificial, memoria y almacenamiento, además del esfuerzo de Washington por recuperar capacidad productiva. Sin embargo, la expansión enfrenta un límite menos visible que el financiamiento o la maquinaria: no hay suficientes ingenieros y técnicos para operar las instalaciones que están en construcción.

Según un análisis de McKinsey y la SEMI Foundation citado por Tom’s Hardware, el sector podría acumular entre 127.000 y 157.000 puestos sin cubrir para 2030. La advertencia llega mientras fabricantes como Samsung, Intel, TSMC, Micron y SK hynix anuncian inversiones de miles de millones de dólares en plantas, laboratorios y cadenas de suministro dentro del país.

Una brecha laboral que crece junto con las fábricas

El problema no se limita a la falta de personal para tareas operativas, sino que incluye posiciones altamente especializadas vinculadas con diseño, procesos, mantenimiento, control de calidad y producción de obleas. Jon Taylor, vicepresidente ejecutivo de la división de semiconductores de Samsung, expresó a CNBC su preocupación por la disponibilidad de candidatos y afirmó: “Simplemente no vemos que haya suficientes personas técnicas en el pipeline”.

Los datos citados por la publicación muestran la magnitud del desafío: apenas 3% de los graduados en ingeniería de Estados Unidos termina trabajando en la industria de semiconductores. Al mismo tiempo, 73% de las empresas de chips reporta dificultades para cubrir puestos de ingeniería, una combinación que puede retrasar la puesta en marcha de instalaciones aunque los edificios y los equipos estén listos.

La escasez ocurre en un mercado laboral tecnológico que no presenta el mismo comportamiento en todas sus áreas. Mientras las fábricas de chips buscan aumentar sus equipos, otros empleos tecnológicos registraron despidos récord hasta junio de este año, con más de 40.000 puestos eliminados, según la información citada en el borrador original. La relación de esos despidos con la inteligencia artificial se ha presentado como una explicación, no como una causa confirmada para todos los casos.

Ese contraste revela que la etiqueta de empleo tecnológico agrupa realidades muy diferentes. La automatización y la IA pueden reducir la necesidad de ciertos perfiles digitales, pero la fabricación de semiconductores todavía requiere personal capaz de manejar procesos físicos complejos, equipos especializados y condiciones estrictas de producción dentro de una planta.

Una ola de inversiones que exige personal especializado

TSMC estuvo entre las primeras empresas en acelerar la construcción de capacidad estadounidense cuando comenzó a levantar su campus de Arizona en 2021. El sitio comenzó a producir chips avanzados en 2024, y la compañía anunció en julio de 2026 una inversión adicional de USD $100.000 millones para ampliar su capacidad en Estados Unidos con cuatro o más instalaciones en Arizona, según reportes de prensa.

Intel también avanza con Ohio One, que en su momento fue presentado como el mayor complejo de fábricas de América. La producción en ese sitio está prevista para comenzar entre 2030 y 2031, por lo que la empresa deberá formar y contratar personal durante los próximos años, precisamente cuando otros fabricantes buscarán trabajadores con habilidades similares.

Los principales productores de memoria también amplían su presencia. Samsung prepara la fabricación avanzada de semiconductores en Estados Unidos mediante su planta de Taylor, Texas, que entrará en producción de riesgo este año y apunta a alcanzar 50.000 inicios de obleas mensuales, con una estimación de 3.500 empleos.

Micron construye una planta de chips de memoria en Boise, Idaho, cuya obra comenzó en 2022 y cuya producción de obleas está prevista para 2027. La compañía también inició oficialmente la construcción de una megafábrica de USD $100.000 millones en Nueva York, con el objetivo de generar dentro de Estados Unidos 40% de su producción global durante la década de 2040, además de comprometer USD $10.000 millones para nuevos laboratorios de investigación cerca de su centro de I+D en Boise.

Samsung, Micron y SK hynix compiten por el mismo talento

La expansión estadounidense de SK hynix agrega otra presión sobre el mercado laboral. La compañía surcoreana comenzó la construcción de su primera planta de memoria de alto ancho de banda, conocida como HBM, en Estados Unidos, mediante un campus en West Lafayette, Indiana, dedicado al encapsulado de componentes esenciales para centros de datos de inteligencia artificial.

También circulan versiones sobre conversaciones de SK hynix con Intel para arrendar espacio en Ohio One o crear una empresa conjunta con otros grandes operadores de infraestructura de IA. La información no confirma que alguno de esos escenarios se haya concretado, pero muestra el interés de distintos actores por fabricar y ensamblar memoria cerca de los centros de demanda estadounidenses.

Para Samsung, el desafío ya es inmediato. Taylor explicó que la empresa está contratando ingenieros, técnicos y personal de la cadena de suministro, mientras sus competidores persiguen perfiles parecidos para poner en marcha plantas nuevas y sostener operaciones existentes.

Todos esos proyectos necesitan trabajadores en cantidades que superan la capacidad de contratación tradicional de una sola compañía. La competencia se vuelve más intensa porque los fabricantes no solo buscan graduados universitarios, sino también técnicos con experiencia práctica, supervisores de planta, especialistas en equipos y profesionales capaces de conectar producción con logística.

Universidades y salarios intentan cerrar la brecha

Las universidades locales comenzaron a responder con programas específicos para crear una fuerza laboral relacionada con los semiconductores. Purdue University y Arizona State University han invertido millones de dólares en capacitación, y Purdue lanzó en 2022 títulos enfocados en esta industria para acercar la formación académica a las necesidades de las nuevas fábricas.

Las empresas también participan en ese esfuerzo mediante pasantías, becas y otros programas de preparación profesional. Samsung e Intel buscan construir una fuente constante de candidatos antes de que sus instalaciones alcancen plena capacidad, aunque la formación de un ingeniero o técnico especializado requiere tiempo y no puede acelerarse únicamente con ofertas de empleo.

La remuneración representa otro punto de tensión. Las fábricas de chips en Estados Unidos suelen pagar entre USD $127.000 y USD $187.000, mientras que el personal sénior puede recibir USD $238.000 o más, cifras competitivas dentro del mercado estadounidense, pero insuficientes para eliminar por sí solas la escasez proyectada.

El atractivo salarial también enfrenta la competencia de Corea del Sur, donde Samsung y SK hynix han ofrecido recientemente bonos que llegaron a cientos de miles de dólares. La presión podría obligar a los fabricantes estadounidenses a mejorar sus paquetes de compensación si quieren atraer y retener especialistas, especialmente cuando varias plantas comenzarán a operar durante el mismo periodo.

El cuello de botella detrás de la estrategia de IA

La falta de trabajadores adquiere una importancia mayor porque los semiconductores son la base física de buena parte de la economía de inteligencia artificial. La demanda de memoria HBM, procesadores, almacenamiento y otros componentes ha impulsado la construcción de centros de datos, pero cada incremento de capacidad necesita una cadena industrial capaz de fabricar, probar, encapsular y mantener esos productos.

Causas del movimiento y del riesgo señalado: (a) confirmado: los análisis citados proyectan una brecha de entre 127.000 y 157.000 trabajadores para 2030, mientras las empresas amplían sus instalaciones; (b) plausible: la competencia simultánea de Samsung, Intel, TSMC, Micron y SK hynix podría elevar los costos de contratación y dificultar los calendarios de puesta en marcha. No existe evidencia suficiente para afirmar que un retraso concreto ya se deba exclusivamente a la falta de personal.

Si los fabricantes no encuentran personal suficiente, la consecuencia no necesariamente será el abandono de las inversiones, pero sí podrían aparecer retrasos en los calendarios de producción y mayores costos para poner en marcha las instalaciones. La escasez también puede intensificar la competencia entre empresas y elevar el precio de los perfiles técnicos, incluso cuando los edificios ya cuenten con maquinaria avanzada.

El esfuerzo de Estados Unidos por recuperar la fabricación de chips depende, por tanto, de algo más que incentivos, terrenos y equipos importados. También requiere una red sostenida de educación, capacitación y experiencia industrial que convierta a los graduados en trabajadores capaces de operar fábricas donde los errores pueden afectar procesos completos y costosos.

La carrera contra el tiempo que describió Taylor resume el desafío: varias plantas están avanzando simultáneamente, mientras el flujo de nuevos candidatos sigue siendo reducido. Con hasta 157.000 puestos potencialmente vacantes para 2030, la disponibilidad de talento podría convertirse en uno de los factores decisivos para determinar cuánto de la expansión anunciada llega realmente a producción.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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