Por Canuto  

Huawei presentó una arquitectura que combina almacenamiento, refrigeración, suministro eléctrico y computación para que los centros de datos de IA respondan a las necesidades de la red, mientras impulsa tokens por vatio como métrica de eficiencia.
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  • La empresa sostiene que las cargas de entrenamiento de IA pueden provocar fluctuaciones rápidas y desconexiones en redes eléctricas débiles.
  • Huawei presentó sistemas UPS, almacenamiento, refrigeración líquida y soluciones de formación de red para campus de IA.
  • La métrica tokens por vatio busca medir la producción útil de los modelos, más allá del tradicional indicador PUE.


Huawei quiere cambiar la relación entre los centros de datos de inteligencia artificial y las redes eléctricas que los alimentan. En lugar de operar como cargas pasivas que consumen energía según arrancan, detienen o sincronizan sus trabajos, la compañía plantea que estos campus respondan activamente a las condiciones del sistema eléctrico y ayuden a estabilizarlo.

La propuesta fue presentada por Huawei Digital Power en Shenzhen y posteriormente expuesta en Shanghái, durante una cumbre de instalaciones celebrada junto con Huawei Connect 2026, evento programado del 17 al 19 de septiembre en esa ciudad. El planteamiento combina suministro eléctrico, almacenamiento, refrigeración, servidores y software, con una métrica de rendimiento que busca relacionar directamente la electricidad consumida con la cantidad de tokens producidos por los modelos.

Una demanda eléctrica difícil de predecir

Los centros de datos tradicionales suelen mantener un consumo relativamente estable, pero los clústeres destinados al entrenamiento y la inferencia de IA pueden cambiar de intensidad en periodos muy breves. Los trabajos comienzan, se detienen y se sincronizan, por lo que la demanda puede oscilar con una velocidad que complica la operación de las redes eléctricas, especialmente cuando varios campus crecen desde cientos de megavatios hasta escalas de gigavatios.

Josh Chen, fundador y presidente del operador chino VNET Group, advirtió que las variaciones de alta frecuencia en las cargas de IA pueden provocar desconexiones y oscilaciones de banda ancha inestables. El riesgo aumenta cuando esas instalaciones se conectan a redes con menor fortaleza eléctrica, una condición que también puede intensificarse con la incorporación de más generación renovable y su propia volatilidad.

Zhou Jianjun, responsable de marketing, ventas y servicios globales de Huawei Digital Power, afirmó que el arranque, apagado y fluctuación de carga de un gran campus de infraestructura de centros de datos de IA puede afectar las operaciones de la red. Su diagnóstico ubica a la electricidad como un componente central de la computación, no como un insumo secundario que pueda gestionarse después de instalar los servidores.

El problema ya tiene una dimensión territorial en otros mercados. Europa enfrenta colas de conexión que se han convertido en una restricción determinante para construir nuevos centros de datos, mientras que Texas acumula 474 GW en solicitudes de conexión. El gobernador Greg Abbott ordenó una auditoría de esas solicitudes y se pausaron las interconexiones pendientes para revisarlas proyecto por proyecto, una cifra que ilustra la distancia entre la demanda prevista y la capacidad disponible.

La arquitectura eléctrica de Huawei

Hou Jinlong, presidente de Huawei Digital Power, abrió la cumbre con cuatro líneas de desarrollo: refrigeración líquida y una nueva arquitectura energética para gestionar la densidad, almacenamiento híbrido para absorber fluctuaciones locales, programación conjunta de electricidad y computación, y prefabricación para acortar los plazos de construcción. La empresa presenta esas piezas como un sistema integrado, no como equipos aislados.

En el centro de la propuesta está la arquitectura de suministro eléctrico MIMO, que toma múltiples fuentes de energía y atiende distintos tipos de computación. Huawei asegura que puede adaptarse a oscilaciones de las cargas de IA en escalas que van desde microsegundos hasta horas, una amplitud temporal diseñada para coordinar respuestas inmediatas con decisiones operativas de mayor alcance.

La compañía también presentó el Taishan UPS, que describe como el primer sistema de alimentación ininterrumpida de megavatios en un solo gabinete de la industria. Cada gabinete entrega 1.280 kVA y alcanza una eficiencia de doble conversión de hasta 98%, según Huawei, mientras el Hengshan DC UPS añade una plataforma definida por software compatible con sistemas de 270 V, 400 V y 800 V.

La flexibilidad de voltaje busca responder a una transición tecnológica todavía abierta para los racks de próxima generación. PowerPOD 5.0 reduce la huella en 40% y, de acuerdo con la empresa, recorta el plazo de entrega de siete a tres días; SmartLi 5.0 eleva la densidad de almacenamiento y prepara el paso a 800 V HVDC, mientras LUNA2000 grid-forming ofrece soporte para redes débiles a escala de campus.

Refrigeración y eficiencia más allá del PUE

Huawei también está ampliando el papel de la refrigeración líquida. Su unidad de gestión térmica no solo mueve el calor desde los equipos, sino que emplea inteligencia artificial para detectar microfugas y anticipar el estado del fluido de trabajo, con una coordinación directa entre la gestión térmica y los cambios en la carga eléctrica del centro de datos.

La unidad es compatible de forma nativa con los servidores Ascend de Huawei, un detalle que refuerza el argumento comercial de adquirir un conjunto integrado. En la misma conferencia, la empresa presentó chips, pods e interconexión, por lo que la refrigeración aparece vinculada a una estrategia más amplia que abarca desde la infraestructura física hasta los componentes de computación.

El cambio conceptual más relevante está en la métrica de rendimiento. El indicador PUE compara la potencia total de una instalación con la energía que llega a sus equipos de tecnologías de la información, pero no determina si esa electricidad produjo resultados útiles para un modelo; tokens por vatio intenta cerrar precisamente esa brecha.

Lin Hai, responsable del negocio de centros de computación inteligente de SenseTime, dijo que la compañía mejoró 80% su cifra de tokens por vatio mediante una optimización de extremo a extremo que abarca plantas de energía, redes, racks, servicios en la nube y modelos. También señaló que la instalación de SenseTime en Lingang fue la primera en recibir una certificación de sinergia entre potencia y computación de la academia estatal china de investigación en telecomunicaciones.

Una respuesta con implicaciones para Europa

La idea de flexibilizar el consumo de los centros de datos no pertenece exclusivamente a Huawei. Emerald AI, Google y Nvidia anunciaron una alianza de gestión energética orientada a desarrollar centros de datos capaces de responder con mayor flexibilidad a las necesidades de la red, mientras OpenAI ha ofrecido a empresas de servicios públicos estadounidenses capacidades de defensa de la red; la diferencia está en el tipo de producto que cada actor intenta posicionar.

Huawei vende inversores, almacenamiento, transformadores, refrigeración y chips como un sistema que conecta la generación con el resultado computacional. Bob He, vicepresidente de Huawei Digital Power, describió esa ventaja como horizontal y vertical: horizontalmente cubre generación verde, redes, almacenamiento, suministro y gestión térmica, y verticalmente se extiende desde la infraestructura hasta los modelos y las aplicaciones.

La integración puede resultar atractiva para operadores que buscan coordinar consumo, temperatura y computación desde una misma arquitectura. También plantea preguntas sobre dependencia tecnológica y control de infraestructura, especialmente en Europa, donde Bruselas ha debatido el papel de Huawei en las redes de telecomunicaciones y una red eléctrica representa un activo todavía más sensible.

La empresa afirma que sus dos principales series de suministro eléctrico para centros de datos de IA superaron una prueba de campo de impedancia de banda ancha. Además, sostiene que fue el primer proveedor en superar una prueba de amortiguación de oscilación de banda ancha en el Shanghai Electrical Apparatus Research Institute, aunque esas afirmaciones corresponden a Huawei y deben evaluarse junto con pruebas independientes.

La discusión seguirá creciendo mientras las colas de conexión se acumulan y los campus de IA compiten por una capacidad eléctrica limitada. La visión de Huawei convierte cada instalación en una fábrica cuya materia prima es la electricidad y cuyo producto son los tokens, una lógica que David Wang incorporó a su presentación al señalar que superar los límites energéticos y térmicos será una de las diez direcciones hacia 2035.

Para Europa, el desafío no consiste solamente en construir más centros de datos, sino en determinar cómo pueden conectarse sin agravar la inestabilidad local. Huawei llega con una respuesta industrial completa, pero su adopción dependerá de la confiabilidad de sus resultados, de la interoperabilidad con otras redes y de la evaluación política que acompañe a una infraestructura energética cada vez más estratégica.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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