El inversionista Steve Eisman, famoso por ‘The Big Short’, calificó de ‘asombroso’ el aumento del 55% en los gastos de Meta, que duplica su crecimiento de ingresos. Mientras los hiperescaladores siguen gastando en IA, algunos analistas ven en los semiconductores una apuesta más segura que las propias tecnológicas.
***
- Meta reportó un crecimiento de ingresos del 28%, pero sus costos y gastos aumentaron un 55%, una brecha que preocupa a Steve Eisman.
- Los gastos de investigación y desarrollo de Meta subieron un 67% hasta los USD $21.660 millones, impulsados por centros de datos e infraestructura de IA.
- Jason Trennert de Strategas ve en los semiconductores como Nvidia una apuesta más clara que las propias hiperescaladoras ante la posible burbuja de IA.
La disparidad entre los ingresos y los costos de Meta en el ámbito de la inteligencia artificial ha captado la atención de Steve Eisman, el inversionista famoso por haber anticipado la crisis financiera de 2008. En el último trimestre, Meta registró un crecimiento de ingresos del 28%, pero sus costos y gastos aumentaron casi el doble de rápido, un 55%. Para Eisman, esta brecha es cada vez más difícil de ignorar.
Durante el episodio más reciente de The Real Eisman Playbook, el inversionista expresó su asombro por las cifras, señalando que lo que la compañía necesita es lo contrario. La pregunta central de Eisman es si el gasto en IA de Meta puede generar suficientes ganancias para justificar la creciente base de costos, una inquietud que resuena entre otros analistas del sector.
La curva de costos se mueve en la dirección equivocada
Parte del aumento en los gastos de Meta refleja elementos inusuales, como los USD $2.400 millones en cargos legales y los USD $1.180 millones en costos de indemnización por despido. Según el informe 10-Q del segundo trimestre de Meta, los gastos de investigación y desarrollo aumentaron un 67% hasta alcanzar los USD $21.660 millones.
La empresa citó varios factores detrás de este incremento, incluyendo una mayor compensación para empleados, la expansión de centros de datos, infraestructura técnica, servicios en la nube de terceros y costos de tokens de IA. Estos datos evidencian la magnitud de la apuesta de Meta por la inteligencia artificial, una estrategia que busca posicionar a la compañía en la vanguardia tecnológica, aunque con un costo financiero considerable.
El debate no parece centrarse en si la IA funciona o no, sino en si esas ganancias potenciales justifican la carga de capital que están asumiendo las empresas. La depreciación, como señala Eisman, está empezando a explotar realmente, lo que añade presión sobre los márgenes de beneficio de la compañía.
Strategas ve una apuesta más clara en los chips
Jason Trennert, fundador de Strategas, acompañó a Eisman en el mismo episodio y ofreció su perspectiva sobre el estado de la demanda de IA. Según Trennert, la demanda de IA todavía parece superar la oferta, y es probable que los hiperescaladores continúen gastando, aunque no está seguro de que puedan generar un “retorno apropiado” de sus inversiones.
Trennert advirtió sobre una posible “carrera hacia el fondo”, donde las empresas podrían competir por gastar más sin obtener los beneficios esperados. Su optimismo se inclina, sin embargo, hacia los semiconductores, que se benefician directamente de la ola de gasto en infraestructura de IA, independientemente de si las tecnológicas logran monetizarla adecuadamente.
Los operadores de mercados de predicción también ofrecen señales mixtas: un mercado de Polymarket con aproximadamente USD $2,9 millones en volumen da actualmente solo un 12% de probabilidad de que la burbuja de IA reviente para finales de 2026. Para Trennert, eso convierte a los proveedores de semiconductores, como Nvidia (NASDAQ: NVDA), en la apuesta más limpia.
La lógica de Trennert es que los hiperescaladores pueden seguir gastando miles de millones en infraestructura de IA y los fabricantes de chips pueden seguir cobrando, incluso si los retornos finalmente decepcionan a Meta y a sus accionistas. Esta visión contrasta con la de Eisman, que se muestra más escéptico sobre la sostenibilidad del modelo de negocio de las grandes tecnológicas en el ámbito de la IA.
El futuro de la inversión en IA sigue siendo incierto, y las opiniones divergentes entre expertos reflejan la complejidad del panorama. Mientras algunos ven una oportunidad sin precedentes, otros advierten sobre los riesgos de una burbuja que podría estallar. Lo que queda claro es que las cifras de Meta han puesto el tema sobre la mesa.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Anthropic pide USD $1.250 millones por banco: ¿señal de fortaleza o desesperación?
IA
Nvidia, OpenAI y SoftBank: el triángulo financiero que enciende las alarmas en Wall Street
Criptomonedas
Senado de EE.UU. votará la Ley CLARITY para criptoactivos el 15 de septiembre
AltCoins