Por Canuto  

El dólar ronda mínimos de tres meses mientras los inversores cuestionan si las recompras de deuda del Tesoro pueden contener los rendimientos sin aumentar la presión sobre la moneda. En paralelo, el euro y el yen avanzan, mientras BTC mantiene un fuerte impulso alcista.
***

  • El índice del dólar cayó a 98,79 y el euro alcanzó USD $1,1711, su nivel más alto desde el 14 de mayo.
  • Scott Bessent planteó ampliar las recompras de bonos, pero el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años llegó a su mayor nivel desde 2007.
  • BTC subió 6,06% hasta USD $77.060, después de superar los USD $79.455 durante la sesión.


El dólar estadounidense retrocedió el viernes y se mantuvo cerca de un mínimo de tres meses frente al euro, mientras los inversores evaluaban las consecuencias del plan del Tesoro para ampliar las recompras de deuda pública de mayor plazo. La estrategia busca contener los rendimientos, pero el mercado teme que termine trasladando las preocupaciones fiscales hacia la moneda, especialmente en un contexto de fuerte emisión de deuda, incertidumbre sobre la Reserva Federal y riesgos geopolíticos.

El índice del dólar, que mide el desempeño del billete verde frente a una cesta de monedas que incluye al euro y al yen, cayó 0,05% hasta 98,79. El euro avanzó 0,03% hasta USD $1,1682 y llegó durante la jornada a USD $1,1711, su nivel más alto desde el 14 de mayo, mientras la libra esterlina subió 0,04% hasta USD $1,3635 después de tocar USD $1,3675, su máximo desde el 11 de febrero.

La estrategia del Tesoro enfrenta al mercado

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, declaró el jueves que el Gobierno podría aumentar aún más sus recompras de bonos del Tesoro. Sus comentarios llegaron un día después de que el departamento anunciara que aumentaría como mínimo al doble el tamaño de las recompras de deuda de mayor plazo, hasta al menos USD $4.000 millones por operación, con el objetivo de controlar el costo de financiamiento reflejado en los rendimientos.

Las recompras permiten al Tesoro adquirir títulos que ya están en circulación y modificar la composición de su deuda, aunque no eliminan por sí mismas las presiones fiscales del Gobierno. Los operadores observaron que los rendimientos de largo plazo subieron con fuerza esta semana, una señal de que la intervención anunciada todavía no ha convencido a los compradores de bonos sobre la trayectoria de las finanzas públicas.

El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó su nivel más alto desde 2007, pese a que el plan oficial pretendía aliviar precisamente esa parte de la curva. Para los inversores, la fuerte emisión de deuda, el deterioro de las perspectivas fiscales y la incertidumbre sobre la política monetaria de la Reserva Federal pesan más que el efecto inmediato de las recompras.

Marc Chandler, estratega jefe de mercado de Bannockburn Global Forex, sostuvo que los esfuerzos de Bessent para suprimir los rendimientos no han producido un alivio significativo en los bonos y, en cambio, han debilitado al dólar. “El mercado está contraatacando”, afirmó el analista, al describir la reacción de los operadores frente a una medida que todavía no alcanza su principal objetivo.

La política de la Reserva Federal añade incertidumbre

La próxima prueba para los rendimientos de los bonos del Tesoro podría llegar el viernes siguiente, cuando el presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, pronuncie un discurso en el Simposio de Jackson Hole del banco central. Warsh generó inquietud después de la reunión de julio de la Reserva Federal, cuando ofreció pocas señales sobre la respuesta de los responsables de política monetaria a las presiones persistentes sobre los precios.

En aquella reunión, una Reserva Federal dividida mantuvo sin cambios las tasas de interés, lo que dejó a los mercados intentando estimar cuándo podría modificarse el rumbo monetario. La falta de claridad ha reforzado la sensibilidad de los operadores a cada dato de inflación, comentario oficial y movimiento en los rendimientos de la deuda estadounidense.

Los contratos de futuros sobre fondos federales reflejaban una probabilidad de 35% de un aumento de tasas en septiembre, según la información citada en el reporte. Esa posibilidad ascendía a 69% para diciembre, una diferencia que muestra cómo los operadores contemplan un endurecimiento más probable hacia el cierre del año si las presiones sobre los precios persisten.

Las tasas más elevadas suelen respaldar a una moneda porque pueden aumentar el atractivo relativo de los activos denominados en ella, aunque también encarecen el servicio de la deuda y pueden intensificar el temor sobre la sostenibilidad fiscal. En este caso, los inversores deben equilibrar el posible apoyo monetario al dólar con el riesgo de que rendimientos persistentemente altos revelen una preocupación más profunda por las cuentas públicas de Estados Unidos.

BTC avanza mientras las monedas tradicionales se mueven

BTC, considerado por algunos inversores como una alternativa frente a las monedas fiduciarias, mantuvo su avance durante la sesión. La criptomoneda subió 6,06% hasta USD $77.060, después de superar anteriormente los USD $79.455, su nivel más alto desde el 15 de mayo.

El movimiento de BTC coincidió con una jornada de debilidad moderada para el dólar y con el debate sobre la capacidad del Tesoro para contener los rendimientos sin afectar la confianza en la moneda. La evolución no demuestra por sí sola una relación causal entre ambos mercados, pero muestra cómo los operadores comparan activos tradicionales y digitales cuando aumentan las dudas sobre la política fiscal y monetaria.

El avance de la criptomoneda también se produjo mientras el euro alcanzaba su máximo de varios meses y la libra recuperaba niveles que no visitaba desde febrero. Esa combinación refleja una presión amplia sobre el billete verde, aunque cada mercado responde además a sus propios factores, incluidos los diferenciales de tasas, las expectativas de crecimiento y la percepción de riesgo.

La reacción de los bonos será determinante para evaluar si el impulso de BTC puede sostenerse junto con la debilidad del dólar o si cambia el entorno financiero global. Un aumento de los rendimientos puede ofrecer competencia a los activos de riesgo, mientras que una pérdida de confianza en la moneda estadounidense podría mantener vivo el interés por instrumentos percibidos como alternativas.

Causas de movimientos recientes

(a) Confirmado: el debilitamiento del dólar coincidió con el anuncio del Tesoro de Estados Unidos de que duplicaría, como mínimo, el tamaño de algunas recompras de deuda de largo plazo, hasta al menos USD $4.000 millones por operación. La medida se produjo después de que el rendimiento del bono a 30 años alcanzara su nivel más alto desde 2007.

(b) Plausible: la preocupación por la sostenibilidad fiscal estadounidense y la incertidumbre sobre la política monetaria pudieron contribuir a la presión sobre el dólar y al interés por BTC. Sin embargo, no hay base suficiente para afirmar que las recompras del Tesoro causaron directamente el avance de la criptomoneda.

El yen recibe apoyo de la inflación japonesa

El yen japonés se fortaleció 0,14% hasta 158,82 por dólar después de que los datos mostraran una aceleración de la inflación subyacente al consumidor durante julio. El resultado reforzó los argumentos a favor de que el Banco de Japón considere un aumento de tasas, una posibilidad que normalmente favorece a la moneda local al elevar el atractivo de sus activos.

Las autoridades de Estados Unidos y Japón respaldaron al yen mediante una intervención conjunta el mes pasado, pero los inversores advierten que la moneda podría reanudar su descenso si el Banco de Japón no endurece su política monetaria. La intervención puede modificar temporalmente el tipo de cambio, aunque su efecto resulta menos duradero cuando las diferencias de tasas y las expectativas económicas continúan favoreciendo al dólar.

Roosevelt Bowman, estratega senior de inversiones de Bernstein Private Wealth, señaló que el yen puede recuperarse, pero que su trayectoria no será lineal. A su juicio, una mejora en el crecimiento y la inflación de Japón ayudaría a la moneda si el mercado percibe una política del Banco de Japón más equilibrada, capaz de responder también a presiones inflacionarias.

La próxima reunión de política monetaria del Banco de Japón está programada para los días 17 y 18 de septiembre. Hasta entonces, los operadores seguirán observando los datos de precios, las señales oficiales sobre las tasas y cualquier indicio de nuevas intervenciones, mientras el dólar enfrenta simultáneamente el escrutinio del mercado de bonos y la presión de otras monedas principales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín