Estados Unidos y Canadá negocian contrarreloj un acuerdo comercial que evite la entrada en vigor de aranceles del 50% sobre determinados productos canadienses. El plazo amenaza importaciones por USD 20.000 millones y mantiene al acero, el aluminio y la madera en el centro de la disputa.
***
- Washington y Ottawa aún no anuncian un acuerdo definitivo para evitar los nuevos aranceles del 50%.
- Los gravámenes podrían aplicarse a partir de las 12:01 a. m., hora del Este, del sábado sobre importaciones por USD 20.000 millones.
- Los aranceles estadounidenses al acero, el aluminio y la madera canadienses siguen como uno de los principales obstáculos.
Estados Unidos y Canadá se acercan a un posible acuerdo comercial, pero todavía no han anunciado un pacto definitivo que evite la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50% sobre determinados productos canadienses, entre ellos palos de hockey y vino. La medida podría comenzar a aplicarse a primera hora del sábado, mientras los negociadores de ambos países mantienen conversaciones intensivas en Washington.
Si no existe un acuerdo antes de las 12:01 a. m., hora del Este, del sábado, los gravámenes afectarían importaciones canadienses valoradas en aproximadamente USD 20.000 millones. La amenaza mantiene la incertidumbre para empresas que dependen del intercambio bilateral, aunque los funcionarios no han detallado públicamente las condiciones finales de un eventual entendimiento.
Negociaciones al límite
El presidente Donald Trump había anunciado inicialmente que los aranceles de represalia del 50% comenzarían a aplicarse el miércoles. Sin embargo, comunicó posteriormente un aplazamiento de tres días, con el argumento de que la pausa permitiría a Washington y Ottawa concretar un acuerdo preliminar. El mensaje sugirió que el entendimiento estaba prácticamente cerrado, pero las rondas posteriores no confirmaron esa conclusión.
Los funcionarios comerciales terminaron reuniones celebradas en Washington el miércoles y el jueves sin anunciar el acuerdo definitivo que Trump había presentado como inminente. La diferencia entre el optimismo del mandatario y la cautela de los negociadores refleja la dificultad de convertir los avances políticos en compromisos comerciales precisos.
Dominic LeBlanc, ministro canadiense encargado del comercio con Estados Unidos, afirmó que las partes estaban muy cerca de alcanzar un resultado, aunque evitó presentar las conversaciones como concluidas. La negociadora canadiense Janice Charette continuaba dialogando con el representante comercial estadounidense Jamieson Greer y otros funcionarios de la administración de Trump, según reportes sobre las conversaciones.
LeBlanc sostuvo que Canadá busca un acuerdo favorable a sus intereses económicos y a sus trabajadores, sin adelantar qué concesiones estaría dispuesto a ofrecer Ottawa. La prioridad inmediata es impedir que la disputa avance hacia una nueva ronda de gravámenes.
El acero, el aluminio y la madera concentran la disputa
Los aranceles existentes de Trump sobre el acero, el aluminio y la madera canadiense aparecen como uno de los principales puntos de fricción. Estas medidas afectan a industrias vinculadas a la construcción, la manufactura y las cadenas de suministro de ambos países, mientras los negociadores intentan definir cómo encajarían dentro de un posible acuerdo.
Trump dijo que Estados Unidos podría aceptar una reducción de esos aranceles y sugirió que los automóviles canadienses podrían beneficiarse de tasas más bajas. La posibilidad representa una señal de flexibilidad, pero no equivale a un compromiso definitivo mientras los documentos no estén terminados y firmados.
El presidente estadounidense también mencionó que un eventual acuerdo podría reactivar el proyecto Keystone XL, un oleoducto planificado para conectar Alberta con Nebraska. TC Energy canceló el proyecto en junio de 2021 después de que el entonces presidente Joe Biden revocara un permiso clave. Su posible reaparición añade una dimensión energética a una negociación centrada inicialmente en los aranceles.
La administración de Trump ha comunicado que Canadá se comprometió a reducir sus barreras comerciales frente a Estados Unidos, aunque no ha divulgado detalles sobre el mecanismo ni sobre los sectores específicos involucrados. Sin precisiones públicas, todavía resulta difícil evaluar el alcance real de la promesa canadiense.
El argumento agrícola y la respuesta de Ottawa
Trump ha vinculado parte de la amenaza arancelaria con lo que considera una discriminación canadiense contra la industria láctea estadounidense. El mandatario afirmó que los aranceles para los agricultores estadounidenses podrían ser inexistentes, una declaración que presentó la disputa como un problema de acceso al mercado para el sector agropecuario. Canadá, sin embargo, no ha reconocido ni confirmado las acusaciones planteadas por Washington.
La referencia a los productos agrícolas busca reforzar el argumento político de la administración estadounidense, pero el conflicto incluye una agenda más amplia. Las negociaciones abarcan metales, madera, automóviles, barreras comerciales y posibles compromisos energéticos, por lo que un acuerdo limitado sobre lácteos no resolvería necesariamente todos los obstáculos.
El primer ministro canadiense Mark Carney afirmó que su gobierno avanzaba hacia un acuerdo capaz de reforzar la ventaja del país y obtener las mejores condiciones para sus principales sectores estratégicos. Sus declaraciones describieron las conversaciones como un proceso todavía abierto, no como un acuerdo cerrado.
El mecanismo de represalia del 50% fue invocado con base en la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930. Esa norma autoriza al presidente estadounidense a imponer derechos de hasta 50% ad valorem sobre determinadas importaciones cuando se alegan prácticas comerciales injustas o discriminatorias. La Casa Blanca indicó que las medidas abarcarían distintos productos canadienses, incluidos bienes como vino y palos de hockey.
Qué puede ocurrir antes del plazo
El escenario inmediato depende de si los negociadores consiguen transformar sus avances en un documento aprobado por ambos gobiernos antes de la medianoche. Un acuerdo podría evitar la aplicación de los aranceles sobre USD 20.000 millones en productos canadienses, pero también tendría que explicar el tratamiento de las medidas que ya afectan al acero, el aluminio y la madera.
Si las conversaciones fracasan, los nuevos aranceles comenzarían a operar durante la madrugada del sábado y aumentarían la presión sobre compañías de ambos lados de la frontera. Los importadores tendrían que asumir mayores costos o trasladarlos a sus clientes, mientras los productores canadienses enfrentarían un acceso más difícil al mercado estadounidense. El efecto final dependería de la duración de las medidas y de la eventual respuesta de Ottawa.
La pausa de tres días concedida por Trump ha funcionado como una ventana de negociación, pero también como un ultimátum. Cada hora adicional permite acercar posiciones, aunque reduce el margen para revisar los textos legales, coordinar anuncios y preparar la implementación de cualquier acuerdo. Por eso, la declaración de que las partes están muy cerca no elimina el riesgo de un desenlace abrupto.
Hasta que Washington y Ottawa anuncien un acuerdo definitivo y confirmen sus términos, el comercio bilateral seguirá expuesto a una decisión de última hora. La disputa muestra cómo los aranceles pueden convertirse simultáneamente en una herramienta de presión política, una amenaza para las cadenas de suministro y una fuente de incertidumbre para las empresas. La noticia permanece en desarrollo y cualquier cambio antes de las 12:01 a. m. podría modificar el escenario.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Empresas
Micron advierte que la IA transformó la demanda de memoria y acelera su expansión en Boise
Estados Unidos
Morgan Stanley expone el riesgo oculto de hacer staking de ETH en un ETP
Bitcoin
Bitcoin se acerca a USD $80.000 y VanEck mantiene su meta de USD $100.000 para 2027
Bancos y Pagos