Por Canuto  

Un modelo basado en 220 años de datos inmobiliarios sitúa un posible techo entre 2025 y 2026, mientras varios indicadores de vivienda pierden fuerza. El analista Jason Pizzino cree que D.R. Horton podría anticipar el rumbo de las acciones y que Bitcoin aún tiene margen de subida, aunque con retornos más limitados si el crédito se endurece.
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  • El ciclo inmobiliario de 18 años ubica el máximo de la vivienda estadounidense entre 2025 y 2026, con un posible mínimo hacia 2029-2030.
  • Las ventas de viviendas nuevas cayeron 10,5% en julio y la confianza de los constructores descendió a 35 puntos.
  • Jason Pizzino proyecta una posible subida de BTC hacia USD $120.000, pero considera difícil alcanzar USD $180.000 con crédito restrictivo.


Un modelo histórico del mercado inmobiliario estadounidense vuelve a captar la atención de los inversores al sugerir que la fase de expansión podría estar cerca de su punto máximo. La tesis, atribuida al analista macroeconómico Jason Pizzino, conecta la evolución de la vivienda con un posible techo posterior para las acciones y con un escenario todavía incierto para Bitcoin.

El planteamiento no ofrece una fecha exacta ni constituye una prueba concluyente de que se aproxima un colapso. Sin embargo, varios datos recientes sobre precios, ventas y confianza empresarial han debilitado la visión de un crecimiento inmobiliario sin interrupciones, justo cuando los mercados siguen cerca de sus máximos históricos.

Un ciclo de 18 años bajo observación

La hipótesis empleada por Pizzino se basa en aproximadamente 220 años de datos sobre ventas de viviendas en Estados Unidos y sostiene que el mercado inmobiliario atraviesa ciclos de cerca de 18 años. Bajo esa lectura, el ciclo actual habría comenzado alrededor de 2011 o 2012, después de la recuperación posterior a la crisis financiera, y su punto máximo se ubicaría entre 2025 y 2026.

El mismo esquema proyecta un posible mínimo entre 2029 y 2030, aunque la distancia entre un máximo y un suelo puede variar según las tasas de interés, el empleo, el crédito y la respuesta de los hogares. Pizzino resumió la lógica con una advertencia sobre el comportamiento colectivo: “Cuando todos ya están dentro, estás en el pico”.

La idea debe interpretarse como una zona de riesgo y no como un calendario automático para vender activos. Los ciclos económicos pueden retrasarse, acelerarse o quedar distorsionados por cambios regulatorios, shocks externos y decisiones de política monetaria que no aparecen en una serie histórica de ventas.

Aun así, el reporte considera que los datos recientes hacen más difícil descartar por completo la hipótesis. El mercado inmobiliario suele reaccionar con sensibilidad al costo del financiamiento, por lo que una pérdida simultánea de demanda, construcción y poder de compra puede anticipar presiones más amplias sobre la economía.

La vivienda estadounidense muestra señales de enfriamiento

Los precios de las viviendas en Estados Unidos aumentaron 1,5% interanual en junio, pero registraron una caída en términos reales por decimotercer mes consecutivo. Esa diferencia indica que el avance nominal no necesariamente refleja una mejora del poder adquisitivo de los compradores, especialmente cuando la inflación reduce el valor efectivo de los ingresos.

Las ventas de viviendas nuevas ofrecieron una señal más directa de debilidad, al caer 10,5% en julio. En el mismo periodo, el precio mediano descendió a USD $393.800, su nivel más bajo en cuatro años, una combinación que apunta a una demanda más cautelosa y a una mayor presión sobre los vendedores.

La confianza de los constructores también se situó en 35 puntos, muy por debajo del nivel neutral de 50. Para el sector, una lectura tan baja refleja preocupación por las condiciones de venta, el costo del financiamiento y la capacidad de los compradores para asumir nuevas obligaciones.

Según el reporte, estas cifras no demuestran por sí mismas que el ciclo de 18 años vaya a cumplirse. Su importancia reside en que coinciden con la ventana temporal que plantea el modelo, aunque todavía no permiten establecer si el mercado se dirige hacia una corrección moderada o hacia una contracción profunda.

D.R. Horton como posible señal para las acciones

Pizzino utiliza a D.R. Horton como una referencia relevante porque la constructora alcanzó su máximo antes que el mercado general durante el ciclo inmobiliario anterior. En su interpretación, el máximo registrado por la empresa a finales de 2024 podría repetir ese patrón y anticipar un techo bursátil más amplio hacia finales de 2026 o comienzos de 2027.

D.R. Horton cerró el viernes en USD $142,75 y todavía se mantiene cerca de sus máximos históricos. Pizzino considera que una caída por debajo de aproximadamente USD $130 fortalecería su tesis, porque confirmaría una pérdida técnica de impulso en una empresa especialmente expuesta al comportamiento de la vivienda.

La señal debe observarse con cautela, ya que una sola acción no determina el rumbo del mercado completo. Los resultados de una constructora también dependen de sus márgenes, inventario, costos de materiales, disponibilidad de terrenos y capacidad para ofrecer incentivos, factores que pueden diferir de la trayectoria del S&P 500.

El índice cerró el viernes en 7.718,60 puntos, cerca de 1% por debajo de su récord del 13 de agosto. Al mismo tiempo, los datos de empleo de agosto modificaron las expectativas del mercado sobre la próxima decisión de la Reserva Federal: las apuestas indicaban alrededor de 60% de probabilidad de que mantuviera las tasas sin cambios en septiembre, frente a cerca de 40% para una subida. Esa perspectiva podría influir en los activos sensibles al crédito, aunque no permite atribuirle por sí sola los movimientos del mercado.

Bitcoin conserva impulso, pero enfrenta el costo del crédito

Bitcoin cotizaba cerca de USD $79.700, muy por encima del mínimo de julio, situado alrededor de USD $57.700. El activo también recuperó su media móvil de 200 días, una referencia técnica que muchos operadores observan para evaluar si una tendencia alcista mantiene suficiente fuerza.

En el escenario de Pizzino, BTC todavía podría continuar avanzando, aunque con retornos menores que los observados en fases anteriores del ciclo. Su proyección aproximada apunta a USD $120.000 desde el mínimo de julio, mientras que un avance hasta USD $180.000 le parece mucho más difícil si las condiciones crediticias continúan endureciéndose.

La relación entre vivienda, acciones y Bitcoin no es mecánica, pero los tres mercados pueden verse afectados por una reducción de liquidez. Cuando los préstamos se encarecen y los inversores reciben menos estímulo para asumir riesgos, la demanda de activos especulativos puede disminuir incluso si los precios todavía muestran resistencia.

El analista Benjamin Cowen adoptó una postura más prudente frente al uso del ciclo como señal de trading y dijo: “Compro fondos indexados todos los meses… incluso si creo que vamos a tener una corrección”. Su enfoque plantea que una estrategia disciplinada puede coexistir con una visión bajista, siempre que el inversor defina de antemano su horizonte, su exposición y su tolerancia a las pérdidas.

Una advertencia, no una fecha de vencimiento

La principal utilidad del ciclo de 18 años consiste en ubicar una zona de vigilancia, no en señalar el día exacto en que comenzará una caída. El mercado puede permanecer alcista durante más tiempo del esperado, y una predicción correcta sobre la dirección general puede resultar poco útil si el momento elegido para operar es demasiado temprano.

La evolución de las ventas, los precios reales, la confianza de los constructores y las decisiones de la Reserva Federal ofrecerá información adicional para evaluar si la debilidad inmobiliaria se profundiza. También será importante observar si D.R. Horton pierde el nivel de USD $130 y si el S&P 500 mantiene su cercanía con los máximos pese a un financiamiento más costoso.

Para Bitcoin, el desafío será sostener la recuperación por encima de sus referencias técnicas mientras cambia el apetito global por el riesgo. Una subida hacia USD $120.000 podría encajar con el escenario constructivo de Pizzino, pero la ruta hacia USD $180.000 exigiría condiciones de liquidez considerablemente más favorables de las que contempla su análisis.

La conclusión práctica del debate es preparar un plan antes de que desaparezca el crédito barato, en lugar de intentar adivinar el máximo con precisión. Cowen lo expresó de forma directa: “Opera el mercado que tienes, no el mercado que quieres”, una regla que puede resultar especialmente relevante cuando vivienda, acciones y criptomonedas enfrentan señales contradictorias.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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