Por Canuto  

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) reporta que el Tesoro de EE.UU. paga más de USD $3.000 millones al día en intereses por una deuda nacional de casi USD $40 billones. Mientras tanto, la administración de Trump gastó USD $10.000 millones para intervenir en el mercado de divisas y estabilizar el yen japonés, la moneda del principal tenedor de bonos estadounidenses.
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  • La CBO revela que los intereses netos de la deuda alcanzaron USD $963.000 millones entre octubre de 2025 y julio de 2026.
  • El Tesoro de EE.UU. desembolsó USD $10.000 millones para apuntalar el yen japonés, según el secretario Scott Bessent.
  • Japón posee USD $1,14 billones en bonos del Tesoro de EE.UU., lo que lo convierte en el principal acreedor externo.


La carga diaria de intereses

La deuda nacional de casi USD $40 billones le está costando al Tesoro de Estados Unidos más de USD $3.000 millones al día en pagos por el servicio de la deuda, según un nuevo informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).

El informe de actualización presupuestaria de agosto detalla que los intereses netos de la deuda pública totalizaron USD $963.000 millones en los primeros diez meses del año fiscal 2026.

Esa cifra equivale a USD $96.300 millones al mes, o aproximadamente USD $3.180 millones diarios durante los 303 días transcurridos desde octubre de 2025.

La CBO, dirigida por su director Phil Swagel, señaló que los pagos de intereses aumentaron USD $117.000 millones, un 14% más que en el mismo período del año fiscal anterior.

El incremento se debe a que la deuda es más grande y a que las tasas de interés a largo plazo son más elevadas, aunque las caídas de las tasas a corto plazo mitigaron parcialmente el aumento.

Estos números refuerzan las advertencias de los halcones de la deuda, que consideran que la política fiscal actual es insostenible a largo plazo.

El déficit en aumento

El déficit fiscal totalizó USD $1,8 billones en los primeros diez meses del año fiscal, lo que representa USD $169.000 millones más que en el mismo período del año anterior.

La CBO actualizó su proyección de déficit para todo el año fiscal 2026 a USD $2,1 billones, USD $200.000 millones por encima de la estimación realizada en febrero.

Ese aumento se debe, en gran parte, a la aceleración del gasto por intereses, que desplaza otros componentes del presupuesto.

La relación deuda/PIB de Estados Unidos se ubicó en 122%, según datos de la Reserva Federal de San Luis, un nivel que preocupa a los economistas por su impacto en la estabilidad financiera.

El fundador de Bridgewater Associates, Ray Dalio, ha advertido sobre un “ataque cardíaco inducido por la deuda”, porque los pagos por intereses terminan desplazando la inversión pública en infraestructura, educación y otros rubros esenciales.

La tesis alcista sostiene que Estados Unidos puede reequilibrar su deuda mediante un mayor crecimiento económico, pero los bajistas señalan el riesgo de inflación y de que se desaliente la inversión privada.

La jugada de Bessent con el yen

El informe de la CBO llegó días después de que el Tesoro confirmara su intervención para respaldar al yen japonés, que se había debilitado hasta 159 unidades por dólar.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó que la medida buscaba estabilizar la moneda en toda la región asiática, y afirmó que “un yen estable no solo es importante para EE.UU., sino muy importante para toda la región”.

La intervención costó entre USD $5.000 millones y USD $10.000 millones, según la nota que Bessent escribió en una reunión de gabinete para recordarse comprar la moneda.

Japón es el principal tenedor de deuda estadounidense, con USD $1,14 billones en valores del Tesoro, según datos actualizados a mayo de 2026.

Si Japón vendiera esos bonos para financiar la compra de su propia moneda, los rendimientos de los bonos del Tesoro aumentarían, encareciendo aún más el servicio de la deuda.

La intervención inicial provocó una apreciación temporal del yen hasta 155 por dólar, pero luego la moneda retrocedió a aproximadamente 159.

El mercado ya esperaba la medida, según Paul Donovan de UBS, quien señaló que “no hubo un ataque especulativo” y que el retorno al valor justo percibido no sorprende.

Implicaciones para los mercados

El aumento de los pagos de intereses reduce el margen fiscal para otros gastos públicos, una situación que los inversores observan con atención.

La deuda pública estadounidense sigue siendo la base de un mercado de bonos considerado entre los más seguros del mundo, pero el creciente déficit eleva la prima de riesgo requerida por los prestamistas.

La intervención del Tesoro en el mercado de yenes también genera debate sobre el uso de reservas en un contexto de deuda tan elevada.

La CBO proyecta que el déficit anual supere ampliamente los USD $2 billones durante los próximos años, salvo que se implementen cambios sustanciales en la política fiscal.

Mientras tanto, la administración de Donald Trump confía en que el crecimiento económico permita absorber la deuda, una postura que no comparte la mayoría de los economistas consultados.

La combinación de una deuda récord y un endeudamiento externo concentrado en países como Japón añade un riesgo geopolítico adicional a la ecuación macroeconómica.

Los mercados de criptomonedas y activos digitales suelen verse influenciados por la política monetaria y fiscal de Estados Unidos, por lo que cualquier señal de tensión financiera podría generar mayor volatilidad en ese sector.

La evolución del déficit y las tasas de interés seguirá siendo un factor clave para las decisiones de inversión en los próximos meses.


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