Washington y Teherán estudian una salida por etapas que vincularía la reapertura del estrecho de Ormuz con el levantamiento del bloqueo estadounidense. Pero ambos gobiernos se resisten a ceder primero, mientras el calendario electoral y la presión económica aumentan la incertidumbre.
***
- Las conversaciones en Nueva York exploran abrir Ormuz a cambio de levantar el bloqueo y permitir a Irán acceder a fondos congelados.
- Fuentes citadas por Reuters describen una negociación trabada porque ninguna de las partes quiere renunciar primero a su principal herramienta de presión.
- El diálogo ocurre antes de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, pero las fuentes no dan por garantizado un acuerdo.
🚨 EE.UU. e Irán tantean un pacto gradual por Ormuz
La propuesta vincularía la libre navegación con levantar el bloqueo estadounidense y permitir a Teherán acceder a fondos congelados, según fuentes citadas por Reuters.
Ninguna parte quiere ceder primero. No hay acuerdo… pic.twitter.com/994aDjd23y
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 24, 2026
EE.UU. e Irán tantean un acuerdo gradual para reabrir Ormuz
Washington y Teherán exploran en Nueva York una salida por etapas que permitiría reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin al bloqueo económico estadounidense contra Irán. La propuesta busca destrabar una negociación en la que cada gobierno conserva una herramienta de presión, pero teme renunciar a ella sin obtener garantías a cambio.
El diálogo ocurre cuando el conflicto entre ambos países se acerca a los siete meses y Ormuz se ha convertido en el principal punto de disputa. De acuerdo con fuentes citadas por Reuters, un alto funcionario iraní considera que la primera fase podría combinar el paso libre de barcos con el levantamiento del bloqueo y el acceso de Teherán a fondos congelados.
Una salida por fases, pero sin confianza suficiente
La idea que evalúan los negociadores no supone resolver de inmediato todas las diferencias entre los dos gobiernos. El funcionario iraní planteó comenzar por dos medidas concretas: que Irán permita la navegación por el estrecho y que Estados Unidos levante el bloqueo económico, una fórmula que también incluiría la posibilidad de acceder a activos congelados.
La propuesta responde a prioridades distintas, aunque relacionadas. Teherán busca aliviar la presión sobre una economía afectada por las restricciones estadounidenses, mientras Washington exige que se restablezca el tránsito marítimo en una ruta clave para el suministro mundial de petróleo, actualmente bloqueada por Irán.
Las fuentes consultadas por Reuters describieron un obstáculo central: ninguna de las partes quiere ser la primera en abandonar su principal instrumento de negociación. Washington controla las medidas económicas que golpean a Irán y Teherán conserva influencia sobre el acceso a Ormuz, de modo que cualquier concesión unilateral podría dejar a quien la haga con menos capacidad para obtener compromisos posteriores.
El funcionario iraní presentó el arreglo como una posible forma de superar el estancamiento y no como un acuerdo definitivo. El precedente añade cautela: según la información reportada, un pacto temporal alcanzado en julio fracasó, por lo que los negociadores también deben decidir cómo hacer que una nueva pausa resulte lo bastante duradera para generar confianza.
El calendario electoral añade presión al diálogo
El presidente estadounidense Donald Trump dijo que cree posible alcanzar un acuerdo con Irán después de las elecciones de medio término para el Congreso, previstas para el 3 de noviembre. Sin embargo, el calendario también puede influir en los incentivos de ambas partes antes de la votación, porque reabrir Ormuz aliviaría tensiones en el Golfo y podría moderar los precios del petróleo y la gasolina en Estados Unidos.
El exnegociador estadounidense Dennis Ross calculó en 30% la posibilidad de que haya un acuerdo antes de los comicios. Aun así, consideró que los dos gobiernos podrían tener motivos para avanzar antes de esa fecha: la presión económica pesa sobre Irán, mientras que para Trump reducir la tensión regional y contener el costo de la gasolina tendría relevancia política.
Ross sostuvo que el bloqueo está imponiendo una presión intensa sobre Irán y que el momento político podría cambiar después de la elección. A su juicio, una vez pasada la votación, Trump podría enfrentar menos restricciones para aumentar la presión o considerar opciones militares; se trata de la evaluación del exnegociador, no de un anuncio de que Washington haya tomado esa decisión.
La incertidumbre sobre el rumbo posterior a las elecciones también preocupa a los gobiernos del Golfo. En una reunión separada con Trump en Nueva York, sus líderes pidieron claridad sobre la estrategia estadounidense y preguntaron si Washington retomaría acciones militares si Irán no vuelve a negociar, mientras a la vez presionaron para reducir la tensión y abrir un proceso político.
Ormuz sigue siendo el principal punto de fricción
Las fuentes regionales indicaron que Irán estaría dispuesto a retirar del acuerdo principal su exigencia de cobrar derechos de tránsito por el uso del estrecho y trasladar ese tema a un anexo separado. La decisión reflejaría que, en esta etapa, Teherán considera más urgente el levantamiento del bloqueo; los países del Golfo, por su parte, rechazaron la propuesta de cobrar esos derechos.
Ese posible ajuste no implica que Irán renuncie a su posición sobre la vía marítima. Fuentes regionales señalaron que cualquier entendimiento sería temporal, mientras un alto funcionario iraní sostuvo que su país no busca principalmente imponer peajes, sino conservar el control administrativo de Ormuz, una condición que mantiene el desacuerdo con Washington y los Estados del Golfo.
Los líderes del Golfo expresaron su rechazo colectivo a cualquier control iraní sobre el estrecho y defendieron el restablecimiento de la libertad de navegación. También advirtieron que una ruta estratégica no debería transformarse en una herramienta de coerción contra los países de la región, aunque su llamado a evitar una nueva escalada muestra que, al mismo tiempo, buscan mantenerse al margen de otro conflicto entre Washington y Teherán.
Ebtessam al-Ketbi, presidenta del Emirates Policy Center, afirmó que todavía no está claro cuál es el objetivo final de Trump ni qué alternativa seguiría a la campaña de presión. En contraste, dijo que Irán tiene una meta más definida y que está rediseñando el panorama regional en torno a Ormuz y Bab el-Mandeb, el paso que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén.
Presión económica y riesgo de una nueva escalada
Estados Unidos ha endurecido las restricciones económicas sobre Irán y sumado nuevas sanciones al bloqueo, que ha afectado sus exportaciones de petróleo, una fuente importante de divisas. Este mes, Washington también apuntó a las aerolíneas comerciales iraníes que aún operan y a sus redes de apoyo, como parte de una campaña para cortar recursos que, según el gobierno estadounidense, sostienen al Ejecutivo y a los poderosos Cuerpos de la Guardia Revolucionaria.
Trump advirtió que la economía iraní podría deteriorarse si no se alcanza un acuerdo. Teherán, sin embargo, acusa a Washington de usar el bloqueo y la amenaza de la fuerza como mecanismos de coerción; un alto funcionario iraní dijo que su país se prepara para la posibilidad de una nueva guerra y afirmó: «Tenemos el dedo en el gatillo».
Las conversaciones de Nueva York no han cambiado, según el analista regional Danny Citrinowicz, las posiciones de fondo de ninguna de las dos partes. El exoficial de inteligencia militar israelí también señaló que Irán podría resistirse a retroceder mientras crea que Trump quiere evitar una escalada más amplia antes de las elecciones de medio término.
Alan Eyre, exnegociador estadounidense sobre Irán, advirtió que la presión del bloqueo puede producir un efecto contrario al buscado: aunque daña al país, también podría empujarlo a escalar si sus autoridades creen que ceder las dejaría en una situación aún más vulnerable. Un funcionario occidental familiarizado con los contactos resumió la presión inmediata en la reapertura de Ormuz y señaló que los gobiernos afrontan restricciones políticas internas que Teherán conoce.
El panorama, por ahora, combina una propuesta concreta y diferencias profundas sobre su alcance. Si ambos gobiernos convierten sus herramientas de presión en concesiones simultáneas, el tránsito marítimo y el bloqueo podrían formar el primer tramo de un entendimiento; si no encuentran garantías aceptables, las fuentes advierten que la ventana diplomática podría estrecharse y aumentar el riesgo de escalada.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Adopción
Estados Unidos pierde más de 11.000 cajeros de Bitcoin en 2026 pese al repunte de precio
Empresas
Anthropic aporta USD $20 millones a un grupo que promueve salvaguardas para la IA
Estados Unidos
Gemini llamará a negocios por los usuarios del Pixel 11 y esperará en línea
China

