Por Canuto  

CrowdStrike advirtió que actores vinculados a China están aumentando los ciberataques contra empresas tecnológicas de Estados Unidos para robar capacidades de inteligencia artificial y propiedad intelectual, en un contexto de creciente rivalidad tecnológica entre Washington y Pekín.

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  • Según CrowdStrike, entidades chinas concentraron más del 58% de los ciberataques estatales dirigidos a firmas tecnológicas y sus activos de IA.
  • La firma sostiene que esta actividad forma parte del esfuerzo de Pekín por reducir la brecha tecnológica con Estados Unidos.
  • El reporte también detectó intentos de infiltración de actores norcoreanos en fuerzas laborales de TI de Norteamérica, Europa y Asia.

 


La competencia global por la inteligencia artificial (IA) ya no se limita al desarrollo de modelos, chips y centros de datos. También se juega en el terreno del espionaje digital, donde la información técnica, la propiedad intelectual y el acceso a infraestructuras críticas pueden inclinar la balanza entre potencias tecnológicas.

En ese contexto, CrowdStrike advirtió que entidades basadas en China han intensificado los ciberataques dirigidos contra empresas tecnológicas de Estados Unidos con el objetivo de robar capacidades de IA. La compañía sostuvo que esta actividad forma parte de un esfuerzo más amplio de Pekín por cerrar la distancia frente a Washington en una de las industrias más estratégicas del momento.

De acuerdo con un informe de CrowdStrike citado por CNBC, las entidades chinas representaron más del 58% de los ciberataques dirigidos patrocinados por el estado contra compañías tecnológicas, especialmente contra sus activos vinculados con inteligencia artificial. El análisis cubrió los eventos registrados durante los 12 meses hasta el 31 de marzo.

La empresa de ciberseguridad afirmó en un comunicado que los adversarios con nexos en China están aumentando el espionaje contra organizaciones tecnológicas para robar capacidades de IA y propiedad intelectual que no pueden desarrollar con suficiente rapidez por sí solos. La advertencia sugiere que el frente de seguridad se está volviendo tan relevante como el de innovación.

Una carrera tecnológica que también se libra con espionaje

La acusación de CrowdStrike llega en medio de las restricciones impuestas por Estados Unidos al acceso de China a chips avanzados para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial. Esas limitaciones han buscado frenar el desarrollo tecnológico de Pekín en áreas consideradas sensibles para la seguridad y la competitividad económica.

Aun así, el ecosistema chino de IA ha buscado reducir costos operativos y acercarse al rendimiento de sus rivales internacionales con modelos locales que ofrecen inteligencia casi comparable. Ese avance ha reforzado la percepción de que la rivalidad entre ambas potencias no solo depende de hardware y talento, sino también de cuánto conocimiento estratégico pueda preservarse o filtrarse.

Dentro de ese marco, CrowdStrike señaló que los ataques afiliados a China no se limitaron a empresas privadas en Estados Unidos. La firma también indicó que estos grupos apuntaron a comunicaciones gubernamentales en el sudeste asiático y mantuvieron acceso persistente a organizaciones tecnológicas de América del Norte mediante el aprovechamiento de vulnerabilidades.

La mención a acceso persistente es relevante porque en ciberseguridad suele implicar que los atacantes no buscan solo irrumpir y salir. También pretenden conservar una presencia estable dentro de los sistemas comprometidos, lo que puede facilitar el robo prolongado de información, la observación silenciosa de procesos internos y nuevas intrusiones más profundas con el paso del tiempo.

Por ahora, la Administración del Ciberespacio de China no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios enviada por fax por CNBC. Esa ausencia de reacción deja sin una respuesta oficial a una acusación que toca un punto muy sensible en la disputa tecnológica entre ambos países.

IA, propiedad intelectual y tensiones crecientes

La preocupación por la extracción de información valiosa desde compañías estadounidenses no es nueva. A comienzos de este año, las firmas de inteligencia artificial Anthropic y OpenAI expresaron quejas sobre prácticas de empresas chinas para obtener información competitiva de tecnológicas de Estados Unidos.

En ese momento, analistas advirtieron que los límites del comportamiento ilícito podían ser difusos. Esa observación es importante porque en el entorno de la IA conviven prácticas legítimas de observación del mercado, ingeniería competitiva y entrenamiento sobre información pública con formas de apropiación indebida de secretos industriales o acceso no autorizado a sistemas.

La línea divisoria se vuelve aún más compleja cuando la carrera por la IA involucra modelos cada vez más costosos de entrenar, una fuerte presión comercial y barreras geopolíticas para acceder a semiconductores avanzados. En ese entorno, cualquier ventaja obtenida mediante espionaje puede traducirse en ahorro de tiempo, dinero y capacidad de cómputo.

CrowdStrike enmarcó su advertencia precisamente en esa lógica. La empresa sostiene que los actores con vínculos en China buscan capturar aquello que no pueden construir lo bastante rápido por cuenta propia. Esa frase resume una preocupación central de Washington y del sector privado estadounidense: que la seguridad digital se convierta en un canal para transferir valor tecnológico estratégico.

El reporte también se conoce en un momento de intensa actividad en el mercado de modelos de IA. Durante las últimas semanas, Anthropic promovió las capacidades cibernéticas de su nuevo modelo Mythos y lo desplegó a CrowdStrike y a otras empresas. Este martes, además, Anthropic lanzó una versión pública del modelo llamada Claude Fable 5.

La firma de clasificación Artificial Analysis indicó que Claude Fable 5 está casi 5 puntos por delante del mejor modelo de cualquier otro laboratorio. Aunque ese dato aparece en el mismo contexto informativo, también subraya por qué los activos de IA se han convertido en objetivos de alto valor: el liderazgo técnico hoy puede tener implicaciones comerciales, estratégicas y geopolíticas inmediatas.

El informe también apunta a Corea del Norte

Además de sus hallazgos sobre China, CrowdStrike dijo que identificó actividades de entidades afiliadas a Corea del Norte. En este caso, el patrón observado fue distinto: intentos de infiltrarse en fuerzas laborales de TI en América del Norte, Europa y Asia.

Según la compañía, el objetivo principal de esas operaciones sería generar ingresos para el régimen norcoreano. Este tipo de táctica ha sido señalada en otras ocasiones por firmas de seguridad e instituciones públicas, que advierten sobre la colocación de personal encubierto o identidades falsas en puestos tecnológicos remotos.

El riesgo de ese modelo de infiltración es doble. Por una parte, permite captar recursos económicos desde empleos aparentemente normales. Por otra, abre la puerta a que trabajadores insertados en equipos de desarrollo o soporte técnico obtengan acceso privilegiado a sistemas, código o credenciales de alto valor.

La combinación de espionaje orientado a IA por parte de actores vinculados a China y de infiltración laboral presuntamente asociada a Corea del Norte pinta un panorama más amplio para la industria tecnológica. Ya no se trata solo de proteger redes contra malware o ransomware, sino de resguardar talento, procesos internos, propiedad intelectual y cadenas de confianza dentro de las organizaciones.

Para empresas expuestas al desarrollo de modelos, datos y semiconductores, el mensaje del reporte es claro. La seguridad debe pensarse como una capa transversal del negocio, especialmente cuando la IA se ha vuelto una pieza clave en la competencia económica global y en la proyección de poder entre estados.

En ese sentido, la advertencia de CrowdStrike no solo habla de ataques informáticos. También retrata una fase más agresiva de la rivalidad tecnológica internacional, en la que la lucha por dominar la próxima generación de herramientas de IA podría depender tanto de la innovación propia como de la capacidad para impedir que otros la extraigan por vías encubiertas.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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