Por Canuto  

Bitcoin cayó hasta USD $76.651 después de que el PPI de Estados Unidos registrara un aumento mensual de 0,4%, mientras las liquidaciones de derivados cripto escalaron a USD $562 millones y aumentaron las apuestas por una subida de tasas de la Reserva Federal.
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  • Bitcoin descendió por debajo de USD $77.000 y acumuló una caída superior al 2,5% en 24 horas tras el dato del PPI.
  • Las liquidaciones del mercado cripto alcanzaron USD $562 millones, de los cuales aproximadamente USD $484 millones correspondieron a posiciones largas.
  • Las probabilidades de una subida de tasas de 25 puntos básicos aumentaron al 63% en Polymarket y Kalshi, mientras CME FedWatch marcó 67%.


Bitcoin cayó por debajo de USD $77.000 el jueves y llegó a un mínimo diario de USD $76.651, después de que la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos publicara un aumento mensual de 0,4% en el Índice de Precios al Productor. El dato, aunque estaba en buena medida dentro de las expectativas, reavivó la preocupación de que la Reserva Federal mantenga las tasas elevadas en su próxima reunión y presionó a los activos considerados de mayor riesgo.

Los datos de Bitstamp mostraron que la criptomoneda se negociaba previamente entre USD $78.000 y USD $79.000, antes de acelerar su descenso tras la publicación del informe. Bitcoin recuperó posteriormente el nivel de USD $77.000, pero todavía registraba una pérdida superior al 2,5% en 24 horas, mientras su capitalización de mercado bajaba a USD $1,55 billones, según la información reportada por News.Bitcoin.com y firmada por Terence Zimwara.

El PPI vuelve a colocar la inflación en el centro del mercado

El Índice de Precios al Productor mide la evolución de los precios que reciben los productores por sus bienes y servicios, por lo que el mercado suele observarlo como una señal temprana sobre las presiones que podrían trasladarse al consumidor. En esta ocasión, el incremento mensual de 0,4% no representó una sorpresa completamente inesperada, pero sí bastó para alterar las posiciones de los operadores que esperaban señales más claras de moderación inflacionaria.

La reacción negativa reflejó la posibilidad de que el PPI constituya la primera de dos confirmaciones macroeconómicas desfavorables para quienes esperaban una política monetaria más flexible. El siguiente dato relevante será el informe del Índice de Precios al Consumidor, que podría influir en la lectura final del mercado sobre las decisiones de la Reserva Federal y definir si la presión vendedora se extiende a otros activos.

Los economistas citados en el reporte esperan que la inflación anual medida por el IPC se desacelere a 3,3% en agosto, desde 3,4% en julio. Sin embargo, también proyectan un aumento mensual de 0,4%, frente al avance de 0,1% registrado en julio, una combinación que podría mantener la cautela entre los inversores aunque el indicador interanual muestre una mejora.

El comportamiento de Bitcoin durante septiembre también añadió tensión al panorama. Diez días después del inicio del mes, el activo no había conseguido avanzar de forma sostenida, lo que abrió la posibilidad de un cierre mensual plano salvo que un nuevo titular macroeconómico reactive la demanda y permita recuperar los niveles abandonados durante la jornada.

Las posiciones largas concentran el golpe de las liquidaciones

La caída posterior al dato del PPI provocó cerca de USD $74 millones en liquidaciones de posiciones largas durante un periodo de cuatro horas. Estas operaciones corresponden a traders que apostaban por una subida de los precios y que, al no poder cubrir las pérdidas o cumplir los requisitos de margen, vieron sus posiciones cerradas automáticamente por las plataformas de derivados.

En el balance de 24 horas, las liquidaciones de posiciones largas alcanzaron USD $112 millones, frente a apenas USD $8 millones en posiciones cortas. La diferencia muestra que el movimiento descendente tomó especialmente mal posicionados a los operadores alcistas, quienes habían mantenido exposición apalancada mientras Bitcoin se consolidaba cerca de USD $79.000.

Considerando todo el mercado de criptomonedas, las liquidaciones llegaron a un máximo de USD $562 millones. Aproximadamente USD $484 millones correspondieron a posiciones largas, una proporción que evidencia cómo un cambio relativamente rápido en las expectativas de tasas puede amplificar la volatilidad cuando los operadores utilizan apalancamiento.

El episodio no implica por sí mismo que la tendencia de Bitcoin haya cambiado de manera definitiva, pero sí revela la fragilidad de las posiciones construidas alrededor de un escenario de inflación descendente. Cuando los datos económicos elevan los rendimientos y reducen las expectativas de recortes, los operadores suelen disminuir el riesgo, y las liquidaciones automáticas pueden acelerar una caída que comenzó con una reacción macroeconómica.

Las apuestas por una subida de tasas aumentan

Después de conocerse el dato, los mercados de predicción Polymarket y Kalshi elevaron al 63% las probabilidades de una subida de tasas de 25 puntos básicos. La estimación aumentó nueve puntos porcentuales, mientras la herramienta CME FedWatch mostraba una probabilidad de 67% para el mismo movimiento, reflejando un reajuste inmediato de las expectativas.

Estas cifras no constituyen una decisión oficial de la Reserva Federal, sino una medida de cómo los participantes están valorando distintos escenarios antes de la reunión. Aun así, el cambio resulta relevante para los mercados de criptomonedas porque una tasa más alta puede reducir la disposición a asumir riesgos y favorecer instrumentos denominados en dólares.

La atención se concentrará ahora en el informe del IPC y en la manera en que los operadores comparen sus cifras anuales y mensuales. Una desaceleración interanual acompañada por un aumento mensual de 0,4% podría generar interpretaciones contrapuestas, especialmente si el mercado considera que la inflación todavía avanza demasiado rápido para justificar una relajación monetaria.

Para Bitcoin, el desafío consiste en recuperar estabilidad sin depender exclusivamente de un dato favorable o de un cambio repentino en las apuestas sobre las tasas. Mientras persista la incertidumbre, los movimientos de precio pueden seguir siendo amplificados por los derivados, en especial si una parte significativa de los participantes mantiene posiciones largas con apalancamiento.

Los rendimientos del Tesoro agregan presión al entorno financiero

La caída de las criptomonedas ocurrió dentro de una tensión macroeconómica más amplia entre los inversores de bonos y Washington. El reporte señaló que el intento del Tesoro de Estados Unidos de limitar los rendimientos de largo plazo mediante una ampliación de sus operaciones de recompra no logró el efecto esperado, pese a que estas operaciones fueron triplicadas hasta USD $6.000 millones.

El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, referencia para numerosos costos de financiamiento, superó 4,90%. La cifra representa un aumento de 95 puntos básicos desde el inicio del conflicto con Irán y sumó otros 10 puntos básicos después de que el Tesoro ampliara explícitamente las recompras, una reacción que mostró los límites de la intervención frente a las fuerzas fundamentales del mercado.

Analistas citados en la noticia sostienen que las recompras tienen poca capacidad para administrar los rendimientos cuando los factores macroeconómicos subyacentes exigen una prima de plazo mayor. Entre esos factores mencionaron los elevados precios del petróleo Brent y volúmenes récord de emisión de deuda, elementos que pueden llevar a los inversores a exigir una compensación más alta por mantener bonos de largo vencimiento.

Con el rendimiento a 10 años acercándose al umbral de 5,00%, aumentan los costos de endeudamiento para el gobierno estadounidense y para los consumidores. Las tasas hipotecarias también subieron en paralelo, congelando efectivamente las transacciones residenciales, mientras una publicación de Kobeissi Letter describió la disputa entre el Tesoro y el mercado de bonos como el anticipo de un cuarto trimestre muy activo.

El movimiento conjunto de Bitcoin, los derivados y los bonos muestra que el mercado cripto no opera aislado de la política monetaria ni de las condiciones financieras globales. Si el IPC confirma una presión mensual elevada, los inversores podrían mantener una postura defensiva; si ofrece señales claras de moderación, el alivio podría llegar, aunque la elevada exposición en derivados seguiría siendo un factor de riesgo.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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