Por Canuto  

Bitcoin cae hacia los $64.000 mientras el mercado se posiciona para el informe de inflación de EE. UU. del miércoles. Los analistas ven un estancamiento lleno de señales contrarias: cortos acumulados, ventas de tesorerías y un mercado de opciones que descuenta poco movimiento alcista. La prueba del CPI llega después de que los débiles datos de empleo redujeran las probabilidades de una subida de tasas en septiembre, pero el alivio monetario no está garantizado.
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  • Bitcoin cae más de 1% y se acerca a $64.000 tras cuatro intentos fallidos de superar los $65.000.
  • Los analistas interpretan la pausa como una acumulación de cortos, mientras las ventas de Strategy y mineros presionan al alza.
  • El informe de inflación del miércoles será clave: una lectura suave podría impulsar activos de riesgo; una alta obligaría a un rápido reajuste de precios.


Bitcoin (BTC) cae el martes hacia los $64.000, con un descenso de más del 1% en el día, después de cuatro intentos fallidos de mantenerse por encima de los $65.000. La criptomoneda alcanzó un máximo intradía de poco más de $64.400 antes de desvanecerse durante la sesión asiática.

Ether (ETH) también retrocede casi un 2% hasta alrededor de $1.880, según la página de precios de The Block.

El mercado se vuelca hacia el informe de inflación de EE. UU. del miércoles, la primera lectura importante de precios al consumidor después del sorpresivo dato de empleo de la semana pasada. Las nóminas se contrajeron, lo que redujo las probabilidades de una subida de tasas en septiembre a aproximadamente el 44%, desde cerca del 80% a fines de julio.

Los analistas de Nexo Dispatch, liderados por Iliya Kalchev, señalan que el carácter del estancamiento pesa más que el propio fracaso. “Lo que destaca no es el fracaso en sí, sino su carácter”, escribió Kalchev. La ausencia de ventas agresivas hacia $65.000 apunta a que se está acumulando posicionamiento corto por encima de ese nivel, más que a toma de ganancias por parte de los tenedores.

Bitcoin cae hacia $64.000

El precio de Bitcoin ha tenido dificultades para mantenerse por encima de los $65.000, un nivel que ha rechazado en cuatro ocasiones. La presión vendedora proviene de múltiples frentes, incluyendo las ventas de tesorerías corporativas y los mineros.

Según datos de The Block, el índice CME CF de volatilidad de Bitcoin tocó 35,56 el 4 de agosto, un mínimo de varios años. En comparación, la volatilidad de los bonos del Tesoro se sitúa muy por encima de su mínimo de enero, lo que indica un cambio en la percepción del riesgo.

Gabe Selby, jefe de investigación de CF Benchmarks, interpreta el mercado de opciones como un reflejo de ese escenario. “La opcionalidad alcista de bitcoin parece barata porque el mercado está descontando demasiado miedo bajista y muy poca convexidad alcista”, dijo Selby. Esta lectura sugiere que los inversores están pagando una prima por protección bajista, mientras que las llamadas (calls) se venden de forma sistemática.

Los mineros y las tesorerías corporativas, incluida Strategy, ejecutan estrategias de sobreescritura de calls, creando una oferta persistente de estos contratos. Esto contribuye a mantener el precio en un rango, ya que la venta de opciones actúa como un techo.

Simon-Peter Massabni, jefe de desarrollo de negocio de XS.com, atribuye parte de la reciente venta de ballenas a la retirada de casi 1.700 bitcoins por parte de Strategy la semana pasada. Estas liquidaciones mantienen frágil la recuperación y con menos capacidad de absorber shocks de sorpresas económicas de EE. UU. o de los mercados energéticos.

La prueba de inflación

Los economistas esperan que la inflación general se modere al 3,4% interanual y que la inflación subyacente se suavice al 2,5% en el informe del miércoles. La reacción del mercado podría ser inmediata en cualquier dirección.

Iliya Kalchev, de Nexo Dispatch, señala que la función de reacción parece inusualmente clara. Una lectura suave extendería la narrativa de desinflación puesta en marcha por los datos de empleo de la semana pasada y daría un viento a favor a los activos de riesgo. Por el contrario, una lectura alta obligaría a un rápido reajuste de precios en la dirección opuesta.

Los analistas de Bitfinex advierten contra la interpretación de cualquier mantenimiento de tasas en septiembre como un giro dovish. Tres miembros del comité votaron en contra a favor de una subida en julio, y el simposio de Jackson Hole del 27 al 29 de agosto es la próxima oportunidad para que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, señale cómo pondera el banco central un mercado laboral en enfriamiento frente a una inflación por encima de la meta. “La subida está siendo descontada, pero no se está descontando un alivio monetario”, escribieron en una nota.

El petróleo ha subido hacia los $90 por barril, mientras se desvanecían las esperanzas de una resolución en el estrecho de Ormuz después de que las nuevas demandas de compensación de Washington estancaran las conversaciones con Teherán. El oro se mantiene cerca de un máximo de diez semanas, por encima de los $4.400, y las acciones se mantienen estables cerca de niveles récord.

Los indicadores de sentimiento siguen en territorio de miedo, donde han permanecido desde mediados de julio, dejando margen para que un resultado contundente en los datos mueva rápidamente el posicionamiento en todo el sector.

El caso alcista para un cierre más alto

James Butterfill, jefe de investigación de CoinShares, espera que bitcoin termine el año por encima de su nivel actual, cercano a $64.000. Sostiene que los mínimos de marzo a junio pueden haber marcado el fondo del ciclo. Cuatro factores respaldan ese escenario base: valoraciones atractivas, reposicionamiento tras la corrección, el regreso a flujos positivos en los ETF y la perspectiva de una Fed menos restrictiva.

Butterfill argumenta que bitcoin tiene potencial para beneficiarse como activo sensible a las tasas de interés si la Fed se abstiene de nuevas subidas. Los rendimientos reales más bajos suelen aumentar el atractivo de los activos escasos orientados al crecimiento.

El panorama de flujos añade una nota de cautela. Los ETF spot de bitcoin en EE. UU. registraron la semana pasada su mejor semana de entradas desde mediados de abril, con más de $850 millones en cinco sesiones. Sin embargo, esta semana abrió con una salida de $144 millones. Los ETF de ether repitieron el cauteloso comienzo con una salida de $14 millones.

Paul Howard, director sénior de Wincent, comentó a The Block que la reciente acción del precio de bitcoin ha estado impulsada en gran medida por entradas constantes en los ETF, compensadas por ventas OTC de mineros y de Strategy. “BTC ha permanecido en un rango entre $64k y $67k durante la última semana, a pesar de que los volúmenes globales de negociación de criptomonedas se encuentran en sus niveles más bajos en tres años”.

En cuanto a la temporalidad, Jeff Anderson, socio gerente de STS Digital, destaca que septiembre ha sido históricamente el mes más débil de Bitcoin, con una caída promedio de aproximadamente el 4% desde 2013. Este telón de fondo estacional pesa sobre las expectativas a corto plazo.

La confluencia de factores técnicos y macroeconómicos sugiere una semana crucial para bitcoin. El precio se encuentra en una encrucijada, y el informe de inflación podría ser el catalizador que rompa el rango actual.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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