Por Canuto  

La tensa relación entre Anthropic y la administración Trump muestra signos de deshielo mientras la empresa de inteligencia artificial se prepara para una salida a bolsa que podría valorarla en un billón de dólares, pese a que el Pentágono mantiene su veto por negarse a ceder sus modelos para vigilancia y armas autónomas.

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  • Anthropic fue incluida en la “lista negra” de seguridad nacional por negarse a usos militares de su IA, lo que le prohíbe trabajar con contratistas del Pentágono.
  • El CEO Dario Amodei visitó la Casa Blanca y la empresa participó en discusiones sobre ciberseguridad y la orden ejecutiva de IA de Trump.
  • La OPI de Anthropic podría alcanzar una valoración de USD 1 billón, y la mejora de lazos con el gobierno es clave para la confianza de los inversores.

 


La compañía de inteligencia artificial (IA) Anthropic, incluida en la lista negra del gobierno de Estados Unidos por negarse a permitir que el ejército use sus modelos más avanzados, está logrando suavizar las tensiones con la Casa Blanca en momentos en que se prepara para su esperado debut bursátil, revelaron fuentes vinculadas a la relación.

La ruptura se produjo a principios de 2026, cuando Anthropic rechazó que sus sistemas de IA se destinaran a la vigilancia doméstica y a sistemas de armas completamente autónomos. La respuesta del Departamento de Defensa fue fulminante: etiquetó a la firma como un “riesgo de cadena de suministro”, un estigma que usualmente se reserva para empresas vinculadas a naciones adversarias y que, desde marzo, le impide trabajar con decenas de miles de contratistas militares.

Ahora, según Reuters, la relación comienza a descongelarse. El presidente ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, visitó la Casa Blanca a mediados de abril para discutir una posible colaboración, el primer contacto de alto nivel desde que estalló el conflicto. La empresa, sin embargo, mantiene su batalla legal contra la designación del Pentágono en los tribunales.

Un veto inédito y su impacto en el negocio

Franklin Turner, abogado experto en contratos gubernamentales, explicó a Reuters que el Departamento de Defensa sigue defendiendo “vigorosamente” su posición. “Cualquier momento en que el gobierno señalé que se está lavando las manos de una empresa, eso es un gran problema para esa empresa”, advirtió. Aunque el daño reputacional es evidente, Turner considera que el perjuicio más amplio al negocio difícilmente se mitigará hasta que se resuelva la disputa judicial.

La etiqueta de “riesgo de cadena de suministro”, aplicada por primera vez a una empresa estadounidense, supone un obstáculo enorme para las aspiraciones de Anthropic en el sector defensa y en cualquier contrato que involucre al Pentágono. La compañía sostiene que sus principios éticos le impiden ceder modelos de IA que puedan usarse para matar o vigilar sin control humano.

Gruñidos de la Casa Blanca y la orden ejecutiva

Uno de los gestos más simbólicos del acercamiento fue la invitación de la Casa Blanca a Amodei para asistir a la firma de la orden ejecutiva de Trump sobre inteligencia artificial, programada para el 21 de mayo.

El acto se canceló porque el presidente estadounidense no estaba satisfecho con algunas disposiciones de la orden, pero fuentes cercanas indican que la convocatoria fue interpretada como un importante deshielo.

Donald Trump firmó la orden el martes 2 de junio. En un comunicado publicado en X, Anthropic expresó su deseo de “colaborar” con la Casa Blanca en su implementación. La portavoz de la Casa Blanca no respondió a la solicitud de comentarios, y el equipo de prensa de Anthropic se negó a declarar a Reuters.

Discusiones sobre ciberseguridad y el papel de Mythos

Paralelamente, la empresa ha mantenido conversaciones con el director nacional de Ciberseguridad, Sean Cairncross, centradas en Mythos, su sistema de IA más avanzado, y en cómo proteger la infraestructura crítica de Estados Unidos frente a ciberataques potenciados por inteligencia artificial. Anthropic ha advertido que Mythos podría ser lo suficientemente potente como para facilitar ese tipo de ataques, según una persona conocedora de los diálogos.

La infraestructura crítica incluye sectores económicos vitales que merecen protección especial, como bancos, servicios de emergencia y hospitales. La participación en estos debates estratégicos contrasta con el veto del Pentágono y muestra que otras áreas del gobierno ven valor en la colaboración con la firma.

A principios de la primavera, empleados de Anthropic también se reunieron con el secretario del Tesoro, Scott Bessent, para discutir Mythos y posibles acciones presidenciales en materia de IA. Esas conversaciones contribuyeron al contenido de la orden ejecutiva del 2 de junio, que exige a los grandes desarrolladores entregar sus modelos más avanzados para pruebas de ciberseguridad.

La IPO billonaria y la confianza inversora

El acercamiento con la administración Trump coincide con los preparativos de Anthropic para una oferta pública inicial que podría valorar la compañía en un billón de dólares. Harrison Rolfes, analista sénior de investigación de PitchBook especializado en IA, dijo a Reuters que unos vínculos más sólidos con la Casa Blanca ayudarían a aumentar la confianza de los inversores a corto plazo, calificando la disputa como un “golpe” temporal.

Muchos máximos ejecutivos de grandes corporaciones han buscado estrechar lazos con la Casa Blanca para evitar la ira de Trump, y Anthropic parece seguir la misma estrategia. La mejora del entorno político podría ser determinante para el apetito inversor en una de las salidas a bolsa más esperadas del sector tecnológico.

El Pentágono no cede y la batalla legal continúa

Pese a los gestos de distensión, las tensiones con el Pentágono están lejos de desaparecer. Ambas partes seguían discutiendo sobre la designación de riesgo de cadena de suministro el jueves 4 de junio, día en que presentaron escritos ante el tribunal. La disputa legal avanza mientras la fecha de entrada en vigor de la lista negra se acerca.

Además, el ejército estadounidense realizó el 27 de abril una simulación de ciberataques con la participación de ejecutivos de grandes desarrolladores de IA como Google y OpenAI, pero los empleados de Anthropic no fueron incluidos. El portavoz militar Sean Minton confirmó la ausencia de la firma, lo que refleja el distanciamiento que persiste en el ámbito de defensa.

La combinación de una valoración récord, un veto militar sin precedentes y un acercamiento político táctico convierte el caso de Anthropic en un verdadero termómetro de la compleja relación entre la ética de la IA, los intereses de seguridad nacional y las expectativas de Wall Street.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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