Por Canuto  

Ahold Delhaize desconectó algunos sistemas de TI luego de detectar acciones maliciosas de terceros, lo que afectó a marcas en Estados Unidos y Europa. Las tiendas físicas siguieron abiertas mientras la empresa recuperaba servicios digitales y avanzaba con una investigación que, hasta el momento de su actualización, no había encontrado pruebas de que se hubieran extraído datos de clientes, empleados o socios.
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  • La compañía dijo que desconectó algunos sistemas de forma preventiva tras un incidente de seguridad en su red.
  • Las tiendas físicas permanecieron abiertas; algunos servicios digitales ya estaban disponibles y otros tenían previsto reanudar operaciones en los días siguientes.
  • Ahold Delhaize informó que no había encontrado pruebas de que se hubieran extraído datos de clientes, empleados o socios, aunque el grupo ya había sufrido una intrusión en 2024 que comprometió información de más de 2,2 millones de personas.

 


Una desconexión para contener el incidente

Ahold Delhaize confirmó que desconectó de forma preventiva algunos sistemas de tecnología de la información después de detectar acciones maliciosas de terceros en su red. La decisión afectó a la mayoría de sus marcas en Estados Unidos y Europa e incluyó sitios web y aplicaciones, aunque las tiendas físicas continuaron abiertas. El grupo, con sede en Países Bajos, opera en Estados Unidos cadenas como Food Lion, Giant Food y Stop & Shop.

La empresa informó inicialmente del problema el 12 de octubre, cuando señaló que enfrentaba un incidente de seguridad dentro de su red y que sus equipos trabajaban para contenerlo. En ese primer aviso explicó que había desconectado algunos sistemas de TI, sin ofrecer entonces detalles sobre el alcance ni sobre la causa. El lunes 19 de octubre amplió la información y atribuyó el incidente a acciones maliciosas de terceros, informa The Register.

Frans Muller, CEO de Ahold Delhaize, sostuvo que apagar los sistemas fue una medida de precaución destinada a protegerlos y reconoció que la decisión afectó a la mayoría de las marcas del grupo en ambos continentes. También afirmó que la investigación realizada hasta ese momento confirmaba que la compañía había tomado la decisión correcta. La empresa no detalló públicamente qué sistemas concretos quedaron fuera de servicio ni cómo ocurrió la intrusión.

La cobertura de The Register indicó que el grupo describió la desconexión como una acción proactiva ante el incidente. La compañía confirmó medidas para limitar riesgos y disrupciones, pero no comunicó que todos sus sistemas hubieran sido comprometidos. Tampoco identificó a los responsables ni precisó si las acciones maliciosas buscaban acceder a información, paralizar operaciones o conseguir algún otro objetivo.

Servicios digitales en recuperación, tiendas abiertas

Mientras la investigación seguía en curso, Ahold Delhaize afirmó que todas sus tiendas físicas permanecían abiertas. La compañía no anunció un cierre general de supermercados, aunque la desconexión de herramientas digitales afectó servicios que los clientes usan para consultar información y realizar compras. El contraste entre locales operativos y plataformas digitales interrumpidas marcó la respuesta inicial del grupo a un incidente extendido a marcas de distintos mercados.

En Países Bajos, el sitio web y la aplicación de Albert Heijn ya estaban disponibles, y la empresa esperaba reanudar las entregas a domicilio el viernes siguiente a su actualización. En Bélgica, el comercio electrónico funcionaba con normalidad. Ahold Delhaize también informó que los sitios web de Etos y Gall & Gall estaban en línea, junto con la mayoría de las páginas y aplicaciones de sus marcas que atienden a Europa central y sudoriental.

La recuperación en Estados Unidos avanzaba con un calendario distinto. La compañía esperaba que los servicios de comercio electrónico de Food Lion, Giant Food, Martin’s, Hannaford y Stop & Shop volvieran a funcionar en los días siguientes, sin fijar una hora concreta para cada plataforma. La información disponible no aclaró si todas las funciones digitales de esas marcas estaban interrumpidas por igual ni qué tareas seguían pendientes antes de su restablecimiento.

La reactivación escalonada muestra que el impacto no fue idéntico en todas las operaciones del grupo, que combina supermercados y servicios digitales en varios países. Ahold Delhaize no atribuyó pérdidas financieras a la desconexión ni ofreció una estimación sobre cuánto duraría la recuperación completa. Por ahora, el balance comunicado distingue entre comercios físicos abiertos, algunas plataformas ya restauradas y otras que seguían en proceso de volver a operar.

Investigación, notificaciones y antecedentes

Ahold Delhaize aseguró que, hasta el momento de su actualización, no había encontrado pruebas de que se hubieran extraído datos de clientes, empleados o socios. Esa declaración describe el estado de la revisión cuando la compañía difundió la información, no una conclusión definitiva sobre todos los sistemas afectados. El grupo no precisó si había identificado accesos no autorizados a información ni explicó qué análisis realizó para llegar a esa evaluación provisional.

La empresa dijo que la semana anterior había notificado a las autoridades del Centro Nacional de Ciberseguridad de Países Bajos y que el lunes presentó un informe ante la policía neerlandesa. La participación de ambos organismos añade una vía institucional a la investigación, aunque Ahold Delhaize no informó de resultados policiales ni de sospechosos identificados. Tampoco ofreció detalles sobre posibles comunicaciones con las autoridades de los países donde operan sus marcas afectadas.

El episodio constituye un nuevo incidente de ciberseguridad de Ahold Delhaize tras el ocurrido en 2024, según los antecedentes difundidos por la compañía y la información publicada sobre el caso. Una intrusión ocurrida en noviembre de ese año perturbó operaciones de varias marcas: algunas tiendas Stop & Shop tuvieron dificultades para surtir recetas, mientras empleados de Food Lion reportaron demoras y entregas faltantes. En aquel momento, los efectos alcanzaron tareas cotidianas distintas de las plataformas de compra.

El grupo de ransomware INC Ransom se atribuyó aquel ataque y publicó documentos que, según el grupo, habían sido sustraídos de los sistemas del minorista. Ahold Delhaize determinó posteriormente que se habían visto comprometidos datos de más de 2,2 millones de personas, incluidos datos personales, financieros y de salud. Ese antecedente no demuestra que el incidente actual tenga los mismos responsables o haya provocado una filtración; la empresa no ha establecido públicamente un vínculo entre ambos episodios.

Un posible vínculo que sigue sin confirmación

Ahold Delhaize no respondió de inmediato a las preguntas de The Register sobre la naturaleza del incidente ni sobre si tenía relación con incidentes reportados en supermercados franceses. Esos ataques, según las versiones citadas en la consulta periodística, habrían afectado controladores de refrigeración en cientos de locales desde el 11 de octubre. La falta de respuesta no permite concluir que los hechos estén conectados, y la compañía no confirmó que los sistemas de refrigeración de sus tiendas fueran parte del incidente divulgado.

Los reportes sobre Francia describieron aumentos de temperatura de hasta 122 °F, equivalentes a 50 °C, con alimentos arruinados e incendios en algunos establecimientos. Esas cifras corresponden a las denuncias sobre los controladores de refrigeración y no a una evaluación publicada por Ahold Delhaize acerca de su propia red. Por eso, conviene separar esos incidentes reportados de la desconexión de sistemas que el grupo sí confirmó en Estados Unidos y Europa.

La empresa no ha publicado una explicación técnica sobre la forma en que los terceros entraron en la red, qué mecanismos de protección activó ni cuándo espera completar el análisis forense. Tampoco ha dicho si encontró indicios de que los atacantes mantuvieran acceso a sus sistemas después de las desconexiones preventivas. Esos datos serán relevantes para establecer el alcance del incidente, pero todavía no forman parte de la información confirmada por el grupo.

Por ahora, el panorama combina una investigación abierta, notificaciones a las autoridades neerlandesas y una recuperación por etapas de las herramientas digitales, mientras las tiendas continúan atendiendo al público. La compañía sostiene que no ha encontrado pruebas de que se hayan extraído datos de clientes, empleados o socios, una evaluación que mantiene su alcance temporal y no equivale a una conclusión final. La próxima actualización deberá aclarar si los servicios pendientes volvieron a operar y si la revisión identificó nuevos efectos o conexiones con otros incidentes.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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