Por Canuto  

Las actas de la reunión de julio muestran que varios funcionarios de la Reserva Federal querían subir las tasas, mientras la inflación y el auge de la inteligencia artificial elevaban los riesgos para la economía y los mercados.
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  • Tres miembros de la Fed votaron por elevar la tasa de fondos federales en 25 puntos básicos, aunque el comité mantuvo el rango entre 3,5% y 3,75%.
  • Varios funcionarios consideraron que un endurecimiento adicional podría ser necesario si la inflación no disminuía hacia el objetivo del 2%.
  • Las actas vincularon los riesgos de precios y financieros con los aranceles, la energía, Oriente Medio y el crecimiento de la inversión en infraestructura de IA.


Las actas de la reunión de julio de la Reserva Federal de Estados Unidos mostraron un respaldo creciente a una política monetaria más restrictiva, en un momento en que la inflación permanecía por encima del objetivo oficial. Varios funcionarios favorecieron un aumento de 25 puntos básicos en la tasa de fondos federales y muchos advirtieron que podrían apoyar un endurecimiento adicional si las presiones sobre los precios no disminuían.

El Comité Federal de Mercado Abierto decidió finalmente mantener la tasa de fondos federales en un rango de 3,5% a 3,75% durante su encuentro del 28 y 29 de julio de 2026. Sin embargo, la votación evidenció una división poco habitual: tres miembros rechazaron la decisión mayoritaria y prefirieron elevar la tasa en 25 puntos básicos, según las actas divulgadas el 19 de agosto.

La inflación vuelve a dominar el debate

Los funcionarios coincidieron en términos generales en que la actividad económica continuaba expandiéndose a un ritmo sólido, mientras las condiciones del mercado laboral seguían estables. El principal motivo de preocupación fue que la inflación todavía se encontraba por encima del objetivo del 2% de la Fed, lo que limitaba el margen para considerar una política más flexible.

Varios participantes que respaldaron un aumento de tasas señalaron que las presiones sobre los precios parecían amplias y no estaban concentradas en un solo componente de la economía. Para esos funcionarios, una postura más restrictiva podía ayudar a evitar que la inflación elevada se volviera persistente y dificultara el regreso gradual hacia la meta oficial.

Muchos participantes también indicaron que probablemente sería necesario un endurecimiento adicional si la inflación no mostraba una reducción clara. Algunos cuestionaron, además, si las condiciones financieras vigentes eran suficientemente restrictivas para contener la demanda y conducir los precios de vuelta al objetivo de la Reserva Federal.

La discusión refleja el dilema central de la política monetaria: mantener una economía que aún crece y un mercado laboral estable, sin permitir que la inflación se consolide. Aunque las actas no establecen automáticamente la decisión de la próxima reunión, sí muestran que una parte relevante del comité veía mayores riesgos en esperar demasiado que en sostener tasas elevadas.

Aranceles, energía y Oriente Medio elevan los riesgos

Las actas describieron los riesgos de inflación como inclinados al alza y mencionaron varios factores capaces de complicar el panorama. Entre ellos aparecieron el conflicto en Oriente Medio, los aranceles, los precios de la energía y el aumento de la demanda asociado con el desarrollo de inteligencia artificial.

Los aranceles pueden trasladarse a los precios internos cuando encarecen bienes importados o elevan los costos de producción para las empresas. En paralelo, un repunte de la energía puede afectar el transporte, la manufactura y los servicios, generando presiones que la política monetaria no siempre puede neutralizar rápidamente sin enfriar también la actividad económica.

Varios funcionarios sostuvieron que la inversión en inteligencia artificial ya estaba impulsando la demanda agregada o podría comenzar a hacerlo pronto. El crecimiento del gasto en centros de datos, equipos y otras infraestructuras vinculadas con la IA apareció así como un elemento relevante para evaluar tanto la expansión económica como la persistencia de los precios.

Para los mercados, esta combinación de factores aumenta la incertidumbre porque reúne shocks de oferta con una demanda de inversión potencialmente fuerte. La Fed debe determinar si esas presiones son transitorias o si pueden extenderse lo suficiente para exigir tasas más altas durante un periodo prolongado.

La expansión de la IA también preocupa por sus riesgos financieros

Las actas no se limitaron a examinar el efecto de la inteligencia artificial sobre la demanda y la inflación, sino que también reflejaron una preocupación creciente por los riesgos financieros de su rápida expansión. Algunos participantes advirtieron que una reevaluación importante de las perspectivas de ganancias de las empresas de IA podría provocar un reajuste más amplio en los precios de los activos.

Un cambio brusco en las expectativas de rentabilidad podría endurecer las condiciones financieras incluso sin una nueva decisión de tasas. La caída de valoraciones, la reducción del apetito por el riesgo y el encarecimiento del financiamiento afectarían a empresas tecnológicas y podrían transmitirse a otros segmentos del mercado.

Los funcionarios señalaron asimismo que una proporción cada vez mayor del gasto de capital relacionado con la IA se estaba financiando mediante préstamos. Esa dependencia del crédito puede aumentar la vulnerabilidad del sector si las tasas permanecen elevadas o si los ingresos esperados no justifican las inversiones realizadas.

El punto resulta especialmente relevante para los inversionistas en tecnología, mercados financieros y activos digitales, cuyos precios suelen reaccionar a los cambios en liquidez y apetito por el riesgo. Las actas no pronosticaron un colapso del sector, pero sí dejaron claro que la Fed vigila la posibilidad de que una corrección en la IA termine endureciendo las condiciones financieras de toda la economía.

Las apuestas del mercado cambiaron frente a septiembre

En el momento de la reunión, los mercados asignaban aproximadamente una probabilidad de uno en tres a una subida de tasas en julio y descontaban por completo un aumento de 25 puntos básicos para la reunión de septiembre. La decisión efectiva de mantener el rango entre 3,5% y 3,75% mostró que las expectativas financieras no siempre anticipan la posición final del comité.

La información divulgada posteriormente modificó parte de esa percepción, ya que reveló que tres miembros habían votado explícitamente por un incremento. La existencia de varios defensores de una política más restrictiva también ofrece a los operadores una señal sobre el grado de tolerancia del comité ante una inflación que siga superando el 2%.

Aun así, la encuesta mediana de mercado de la Reserva Federal esperaba que las tasas permanecieran sin cambios hasta 2027. Esta diferencia entre la postura de los participantes más restrictivos y la previsión mediana muestra que el rumbo dependerá de los próximos datos de inflación, actividad económica y empleo, más que de una trayectoria asegurada.

Al momento de la publicación, CME FedWatch mostraba una probabilidad de 34,4% de un aumento de tasas y de 65,6% de que permanecieran sin cambios en la próxima reunión, programada para el 15 y 16 de septiembre. Esas probabilidades representan expectativas de mercado, no compromisos de la Reserva Federal, por lo que pueden cambiar rápidamente ante nuevos datos o acontecimientos geopolíticos.

Qué significa el mensaje para los mercados

Una Fed dispuesta a elevar las tasas tiende a ejercer presión sobre los activos considerados de mayor riesgo, porque los instrumentos de renta fija pueden ofrecer rendimientos relativamente más atractivos. El efecto suele sentirse también en las condiciones de financiamiento empresarial, en las valoraciones tecnológicas y en los mercados de criptomonedas, aunque la reacción concreta depende de cuánto de la decisión ya esté incorporado en los precios.

Bitcoin y otros activos digitales no aparecen como el foco de las actas, pero su comportamiento puede verse influido por los cambios en liquidez, dólar y apetito global por el riesgo. Una señal más restrictiva podría reducir el entusiasmo especulativo, mientras que una eventual pausa prolongada, si la inflación cede, podría aliviar parte de esa presión.

El mensaje de julio también introduce una advertencia para las empresas vinculadas con la inteligencia artificial y para los inversionistas que financiaron su expansión con deuda. Si las expectativas de ganancias se revisan a la baja, el ajuste podría combinar menores valoraciones con costos de crédito más elevados, precisamente el escenario que varios funcionarios identificaron como un riesgo financiero.

Por ahora, la Fed mantiene las tasas, pero las actas muestran que la decisión no fue unánime ni reflejó una confianza plena en que las condiciones actuales basten para controlar la inflación. La próxima reunión tendrá como telón de fondo esa división, los riesgos externos y la pregunta de si el auge de la IA seguirá impulsando el crecimiento sin intensificar las presiones sobre los precios.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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