Por Canuto  

El canciller iraní Abbas Araghchi viajará a China para reunirse con Wang Yi, en momentos en que Pekín reclama una salida negociada al conflicto y un informe estadounidense calcula costos militares por USD $33.400 millones.

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  • Abbas Araghchi se reunirá el 16 de septiembre con el canciller chino Wang Yi.
  • Un informe del inspector general del Departamento de Defensa de EE.UU. estimó que la guerra con Irán costó USD $33.400 millones hasta el 29 de junio.
  • Los ataques iraníes dañaron cientos de estructuras y decenas de aeronaves estadounidenses en bases de Medio Oriente.

 


 

El canciller iraní Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, viajará a China el miércoles 16 de septiembre para mantener conversaciones con su homólogo chino Wang Yi, según anunció el Ministerio de Relaciones Exteriores de Pekín.

El encuentro ocurrirá mientras el conflicto entre Irán y Estados Unidos mantiene bajo presión la seguridad de Medio Oriente, la infraestructura militar estadounidense y las rutas estratégicas asociadas al estrecho de Ormuz.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de China informó en un comunicado breve que Araghchi visitará el país y que Wang Yi, integrante de la Oficina Política del Comité Central del Partido Comunista de China y canciller, sostendrá conversaciones con él. El anuncio no detalló la agenda completa, pero el momento de la visita vincula el diálogo con los esfuerzos diplomáticos alrededor de la guerra y sus efectos sobre la región.

China mantiene una relación diplomática alineada con Irán y, al mismo tiempo, posee exposición económica al conflicto de Medio Oriente. Pekín ha pedido de manera reiterada un alto el fuego y una solución negociada que respete la soberanía iraní, además de reclamar la reapertura del estrecho de Ormuz, un punto cuya seguridad tiene consecuencias para el comercio y el transporte energético.

La reunión también tendrá lugar antes de un posible encuentro entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping en Estados Unidos, previsto para el 24 de septiembre. Pekín todavía no ha confirmado esa cita, por lo que la conversación entre Araghchi y Wang Yi puede convertirse en una señal diplomática relevante antes de cualquier contacto de alto nivel entre Washington y Pekín.

El costo calculado por Estados Unidos

Un informe del inspector general del Departamento de Defensa de Estados Unidos estimó que la guerra con Irán había costado USD $33.400 millones hasta el 29 de junio. El documento, presentado al Congreso, revisa el conflicto hasta finales de ese mes y reúne gastos asociados con operaciones militares, daños y reposición de recursos.

Dentro de ese cálculo figuran USD $184 millones por daños físicos en instalaciones diplomáticas estadounidenses ubicadas en Irak, Kuwait, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. El dato muestra que el impacto del conflicto no se limitó a posiciones militares, sino que también alcanzó edificios y espacios diplomáticos en cuatro países donde Washington mantiene presencia oficial.

El informe señaló además que los ataques iraníes dañaron o destruyeron cientos de edificios y estructuras en bases estadounidenses de Medio Oriente. El Comando Central de Estados Unidos también reportó daños o pérdidas en docenas de aeronaves estadounidenses, lo que amplía la dimensión material del enfrentamiento más allá de los desembolsos presupuestarios inmediatos.

El gasto de municiones durante la guerra provocó déficits estratégicos de inventario y dejó al descubierto cuellos de botella en la base industrial encargada de reponer esos suministros. En términos operativos, el hallazgo significa que el costo del conflicto incluye no solo el uso de armamento, sino también la presión que una campaña prolongada puede ejercer sobre la capacidad de producción y abastecimiento militar.

Daños a aeronaves y estructuras militares

El reporte identificó daños en un F-35A, un avión de combate de quinta generación, en lo que describió como la primera ocasión en que una aeronave de ese tipo sufrió daños en combate. La información concede una relevancia particular al episodio, porque el F-35A representa una plataforma avanzada y de alto valor dentro de la flota estadounidense.

Hasta finales de junio, cuatro aviones de combate F-15E y una aeronave de ataque terrestre A-10 habían sido destruidos, de acuerdo con el documento citado. El F-35A tiene un costo de USD $92 millones por unidad, mientras que el F-15E costaba USD $31,1 millones en 1998, según datos de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

La lista de pérdidas incluyó también siete aeronaves de reabastecimiento KC-135 dañadas o destruidas, además de siete helicópteros y más de 30 drones. Estas cifras reflejan una afectación distribuida entre aviones de combate, plataformas de apoyo, aeronaves de ataque, helicópteros y sistemas no tripulados, cada uno con funciones distintas dentro de las operaciones militares.

El Comando Central informó que la destrucción y los daños alcanzaron cientos de estructuras en bases estadounidenses de la región. La combinación de instalaciones afectadas, aeronaves perdidas y municiones consumidas ayuda a explicar por qué el informe vinculó la guerra con problemas de inventario y con dificultades para acelerar el reabastecimiento de equipos.

Diplomacia, acusaciones y próximos pasos

La visita de Araghchi se producirá después de que Donald Trump negara el domingo informaciones de The Wall Street Journal según las cuales Pekín había proporcionado a Irán imágenes satelitales de una base en Jordania. Esas informaciones sostenían que las imágenes ayudaron en un ataque iraní que mató a tres soldados estadounidenses en julio, una acusación que el presidente rechazó.

La disputa alrededor de esas imágenes añade una dimensión de seguridad a la reunión entre los cancilleres iraní y chino. China no confirmó en el anuncio la acusación ni explicó si el tema formará parte de la agenda, mientras que la visita ofrece a ambas partes un espacio para discutir el conflicto sin que la información disponible permita anticipar acuerdos concretos.

Para Pekín, el llamado a un alto el fuego y a una solución negociada se presenta junto con la exigencia de respetar la soberanía de Teherán y reabrir el estrecho de Ormuz. Para Irán, la conversación con China ocurre cuando los daños descritos por Estados Unidos y el costo de la guerra dominan la discusión internacional sobre la capacidad de las partes para sostener el conflicto.

La información disponible no establece qué compromisos podrían surgir de la reunión del 16 de septiembre ni si el encuentro modificará la situación militar. Sí confirma, sin embargo, que la diplomacia iraní busca conversaciones con un socio clave mientras Washington documenta pérdidas materiales, presión sobre sus arsenales y daños en instalaciones desplegadas por Medio Oriente.


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Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.

 


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