Masayoshi Son, CEO de SoftBank Group, rechazó las advertencias sobre una posible burbuja de inteligencia artificial y estimó que el mundo necesitará USD $5 billones anuales para financiar centros de datos, chips, energía e infraestructura. El ejecutivo también proyectó que las industrias vinculadas con la IA podrían representar cerca del 20% del PIB mundial en 2040.
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- Masayoshi Son calificó de absurda la pregunta sobre si la IA atraviesa una burbuja de inversión.
- SoftBank estima que la infraestructura global de IA requerirá casi USD $5 billones en inversiones anuales.
- El grupo japonés ha invertido USD $34.600 millones en OpenAI y desarrolla baterías para cubrir la creciente demanda energética.
🚨 Inversión masiva en IA por parte de SoftBank 🚨
El CEO Masayoshi Son advierte que se necesitarán USD $5 billones anuales para la infraestructura de IA.
Proyecta que la IA representará 20% del PIB mundial en 2040.
Defiende la tecnología, rechazando temores de burbuja de… pic.twitter.com/wWxHMWfuS2
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) July 14, 2026
Masayoshi Son, presidente y CEO de SoftBank Group, defendió con firmeza el auge de la inteligencia artificial durante un evento empresarial celebrado en Tokio el martes 14 de julio de 2026. El ejecutivo rechazó las advertencias sobre una posible burbuja en las inversiones vinculadas con esta tecnología.
Son sostuvo que cuestionar el valor de la IA demuestra una visión atrasada frente a una transformación que, según su perspectiva, modificará por completo la vida cotidiana y generará beneficios económicos. Sus declaraciones llegan mientras los mercados observan con cautela el avance de las acciones tecnológicas y el gasto en infraestructura.
SoftBank rechaza el temor a una burbuja de IA
“Preguntar si la IA es una burbuja es una pregunta tonta”, dijo Son ante ejecutivos reunidos en el evento anual de SoftBank en Tokio. El directivo comparó esas dudas con cuestionar la utilidad de los automóviles y los aviones.
La comparación busca presentar la IA como una tecnología estructural, y no como una moda pasajera del mercado. Son afirmó que la inteligencia artificial “transformará nuestras vidas por completo” y que lo hará de una manera capaz de generar ganancias.
El ejecutivo también lanzó una crítica contra quienes se resisten a adoptar la tecnología. “Aquellos que se niegan a evolucionar están cerrando su mundo. Los que condenan la IA están escupiendo hacia arriba”, declaró durante su intervención.
Las palabras de Son reflejan la posición histórica de SoftBank como uno de los grandes inversionistas tecnológicos de Japón. La compañía ha respaldado desde una etapa temprana a la inteligencia artificial y ha destinado decenas de miles de millones de dólares a empresas relacionadas con el sector.
Sin embargo, el entusiasmo convive con una preocupación creciente en los mercados financieros. Los inversionistas temen que el fuerte aumento en las acciones de compañías como Nvidia y el gasto masivo en centros de datos no produzcan rendimientos equivalentes a las expectativas de beneficios.
El debate sobre una burbuja surge porque la industria necesita inversiones enormes antes de demostrar plenamente sus ingresos futuros. La expansión requiere capacidad informática, semiconductores, electricidad y redes, mientras las empresas intentan convertir esa infraestructura en productos rentables.
Son no negó la magnitud de ese desafío, pero interpretó la inversión como una condición necesaria para el siguiente ciclo tecnológico. Desde su perspectiva, frenar el gasto por temor a una corrección financiera podría dejar a empresas y países fuera de una transformación decisiva.
SoftBank supervisa una amplia cartera de negocios mediante sus llamados Fondos de Visión. Además de sus inversiones tecnológicas, el grupo mantiene operaciones en telecomunicaciones y energía, áreas que pueden conectarse con la expansión de los sistemas de inteligencia artificial.
La infraestructura que exigirá la superinteligencia
Son estima que el mundo necesitará casi USD $5 billones en inversiones anuales y globales para ampliar los centros de datos, aumentar la producción de chips y construir sistemas de energía. La cifra también contempla otra infraestructura necesaria para sostener el crecimiento de la IA.
Los centros de datos concentran buena parte de la presión financiera porque requieren servidores especializados, sistemas de refrigeración y conexiones eléctricas de gran capacidad. La expansión de esos complejos constituye uno de los principales destinos del capital que actualmente fluye hacia la industria.
Los chips representan otro componente central de la ecuación. La inteligencia artificial depende de procesadores capaces de ejecutar modelos cada vez más complejos, por lo que la capacidad de fabricación puede determinar el ritmo de adopción de la tecnología.
La energía ocupa una posición igualmente importante dentro del cálculo de SoftBank. El grupo japonés inició recientemente un negocio de baterías en Japón para construir infraestructura eléctrica de próxima generación y anticiparse al aumento de la demanda asociado con el uso de la IA.
La visión de Son extiende el impacto de la inteligencia artificial más allá del software. Su proyección incluye fábricas de semiconductores, centros informáticos y sistemas energéticos, lo que convierte a la IA en una apuesta industrial con efectos sobre múltiples sectores.
El CEO de SoftBank afirmó que aproximadamente el 20% del PIB mundial será reemplazado en 2040 por industrias relacionadas con la IA y por lo que definió como el mundo de la superinteligencia. La declaración presenta una transformación de gran escala para la economía global.
La referencia al PIB no significa que Son detallara una medición específica para cada país o sector. En su intervención, utilizó la cifra para ilustrar cuánto peso podrían alcanzar las actividades vinculadas con la inteligencia artificial dentro de la economía mundial.
Una transformación de ese tamaño también plantea preguntas sobre la distribución de los beneficios y los riesgos. La noticia no incluye una proyección de empleo, regulación o impacto social, pero sí muestra que SoftBank considera la infraestructura tecnológica como una prioridad estratégica.
La apuesta financiera de SoftBank
SoftBank Group informó anteriormente que sus ganancias del año fiscal terminado en marzo casi se quintuplicaron frente al periodo anterior. El resultado alcanzó JPY 5 billones, equivalentes a USD $32.000 millones, impulsado por el desempeño de sus inversiones en IA.
Ese resultado fortalece el argumento de Son sobre la rentabilidad potencial del sector. Al mismo tiempo, las ganancias pasadas no garantizan que cada inversión futura produzca resultados similares, especialmente mientras aumentan los costos de infraestructura y la competencia tecnológica.
El grupo japonés ha invertido USD $34.600 millones en OpenAI, una de las mayores apuestas corporativas de SoftBank dentro del ecosistema de inteligencia artificial. La operación confirma el interés de la compañía por participar directamente en el desarrollo de modelos y servicios avanzados.
SoftBank también vendió el año pasado su participación en Nvidia para liberar fondos destinados a nuevas inversiones en IA y centros de datos. La decisión muestra cómo el conglomerado reorganiza su capital para priorizar áreas que considera estratégicas para la próxima fase tecnológica.
Nvidia aparece en el centro de las preocupaciones de los mercados debido al aumento meteórico de sus acciones. La empresa se ha convertido en un referente de la demanda de procesadores para IA, aunque los inversionistas siguen evaluando si ese crecimiento puede sostenerse a largo plazo.
La estrategia de SoftBank combina participaciones en empresas tecnológicas con proyectos de infraestructura física. Esa mezcla incluye inversiones financieras, centros de datos, energía y baterías, componentes que Son considera necesarios para atender una demanda global cada vez mayor.
La compañía ha construido su identidad alrededor de grandes apuestas tecnológicas durante más de cuatro décadas. Son, pionero de las inversiones tecnológicas en Japón, continúa defendiendo una estrategia agresiva pese a los ciclos de entusiasmo y corrección que caracterizan a los mercados.
La información fue reportada por Associated Press, que también indicó que la periodista de negocios Elaine Kurtenbach, desde Bangkok, contribuyó al reporte. El evento empresarial tuvo lugar en Tokio y contó con la participación de ejecutivos vinculados con SoftBank.
Entre el entusiasmo y la cautela del mercado
La postura de Son representa una de las defensas más contundentes del crecimiento de la inteligencia artificial frente a los temores de una burbuja. Su argumento central sostiene que la magnitud de la transformación justifica las inversiones actuales, incluso cuando los retornos todavía generan dudas.
Los mercados, en cambio, observan la relación entre el capital desplegado y los beneficios concretos. La preocupación se concentra en que las empresas construyan demasiada capacidad antes de que exista suficiente demanda comercial para recuperar el gasto.
El debate no se limita a SoftBank ni a una sola compañía de chips. También involucra a desarrolladores de modelos, operadores de centros de datos, fabricantes de equipos, proveedores eléctricos e inversionistas que buscan exposición al crecimiento de la IA.
La apuesta energética de SoftBank muestra que el grupo anticipa cuellos de botella fuera del sector tecnológico tradicional. Si los sistemas de IA consumen más electricidad, la disponibilidad de baterías y redes podría convertirse en un factor tan relevante como el acceso a los procesadores.
Son considera que quienes rechazan la tecnología corren el riesgo de quedarse al margen de la transformación. Sus críticos pueden interpretar esa postura como una defensa interesada, debido a la considerable exposición financiera de SoftBank al sector.
La compañía, sin embargo, cuenta con resultados recientes que respaldan parcialmente su optimismo. Sus ganancias aumentaron con fuerza durante el último año fiscal, aunque el desempeño futuro dependerá de la evolución de las empresas que integran su cartera.
La cifra de USD $5 billones anuales plantea una escala de inversión que supera ampliamente el gasto de una compañía individual. También revela la dimensión global de la infraestructura necesaria para convertir la inteligencia artificial en una tecnología de uso generalizado.
Por ahora, el mensaje de SoftBank es claro: la IA no debe evaluarse únicamente como una tendencia bursátil. Para Son, representa una reorganización de la economía que abarcará chips, energía, centros de datos, telecomunicaciones y nuevas industrias.
El futuro de esa apuesta dependerá de que la promesa tecnológica se traduzca en ingresos y productividad. Mientras los inversionistas debaten si existe una burbuja, SoftBank continúa aumentando su exposición y preparando infraestructura para un escenario dominado por la superinteligencia.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA.
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