Por Canuto  

Imran Khan, fundador de Proem Asset Management y exejecutivo de Snap, sostiene que las criptomonedas no encajan de forma natural en una cartera centrada en inteligencia artificial. Aunque su firma mantiene exposición a acciones y vehículos vinculados al sector cripto, asegura que la tesis de inversión detrás de la IA responde a productividad y crecimiento económico, mientras que los activos digitales obedecen a otra lógica.

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  • Imran Khan, ex CSO de Snap, afirmó que las criptomonedas son “un animal diferente”.
  • Dice que la clase de activo a la que pertenece Bitcoin no forman parte central de su estrategia de inversión en IA.
  • Proem Asset Management posee posiciones en Coinbase, Robinhood, Iren y el ETF Bitcoin IBIT.
  • Con USD $450 millones bajo gestión, estas posiciones están fuera de su tesis principal de IA.
  • El debate surge mientras crecen las dudas sobre una posible burbuja en IA y persisten las discusiones sobre empleo, tasas de interés y el papel potencial de Bitcoin.

 


El inversionista tecnológico Imran Khan, ex CSO de Snap (empresa matriz de Snapchat), considera que las criptomonedas no deben mezclarse automáticamente con una estrategia enfocada en inteligencia artificial. A su juicio, ambas áreas pueden convivir dentro del universo tecnológico, pero responden a fundamentos distintos y, por eso, no deberían tratarse como una sola tesis de inversión.

Khan dijo que, pese a la narrativa cada vez más difundida sobre una convergencia entre IA y cripto, él las sigue viendo como temas separados. En su opinión, la inteligencia artificial se evalúa sobre todo por su potencial para elevar la productividad y estimular el crecimiento económico, mientras que las criptomonedas operan bajo una lógica diferente.

“Las criptomonedas son un animal diferente”, afirmó Khan en una entrevista citada por CoinDesk. “Cuando se trata de IA, estás invirtiendo para la productividad y el crecimiento económico”. Esa diferencia, explicó, hace que los criptoactivos rara vez encajen en el marco con el que su firma selecciona oportunidades.

El ejecutivo es fundador y presidente del comité de inversiones de Proem Asset Management, una firma centrada en tecnología que administra USD $450 millones. Antes de lanzar Proem, fue director de estrategia de Snap, antes Snapchat, donde ayudó a preparar la salida a bolsa de la empresa. También dirigió la banca de inversión global de internet en Credit Suisse y participó en operaciones relevantes, incluida la histórica oferta pública o IPO de Alibaba.

Una exposición cripto que no forma parte de la tesis de IA

Aunque Khan traza una línea clara entre ambos sectores, eso no significa que rechace por completo a las criptomonedas. De hecho, Proem ha mantenido exposición a empresas y vehículos ligados al ecosistema digital, aunque bajo un mandato tecnológico más amplio y no como parte de su estrategia específica sobre IA.

Según su más reciente presentación 13F, la firma posee posiciones en Coinbase, cuyas acciones cotizan bajo el ticker COIN, y en Robinhood, identificada como HOOD. También figura el minero de bitcoin Iren, con ticker IREN, además de exposición a Bitcoin al contado mediante iShares Bitcoin Trust, conocido como IBIT.

Khan subrayó que esas inversiones no responden al mismo razonamiento que guía sus apuestas en IA. En vez de ser consideradas piezas centrales de una cartera de IA, forman parte de una visión más amplia sobre tecnología y capital privado con enfoque fundamental.

La distinción es importante porque, en los últimos años, una parte del mercado ha intentado presentar a IA y cripto como una sola gran tendencia. Ese relato ha ganado fuerza entre inversionistas que ven en ambas industrias un mismo motor de disrupción digital, aunque la práctica no siempre acompaña esa lectura.

Por qué algunos inversionistas sí ven un punto de encuentro

Quienes defienden la intersección entre ambas áreas argumentan que la inteligencia artificial y las criptomonedas comparten ciertas necesidades estructurales. Entre ellas se encuentran las redes de computación distribuidas, la coordinación entre actores sin una autoridad central y la infraestructura para mover valor y datos de forma nativa en internet.

Dentro de esa visión, las cadenas de bloques podrían servir como capa de pagos y coordinación para servicios de IA desplegados en línea sin un propietario central. La tesis sugiere que agentes autónomos podrían interactuar, contratar recursos o ejecutar tareas usando stablecoins u otros mecanismos basados en Blockchain.

El mes pasado, el informe de Investigación Citrini, que alimentó temores sobre una posible burbuja en inteligencia artificial y provocó una breve caída del mercado, incluyó precisamente esa hipótesis. Según ese documento, los agentes autónomos de IA podrían alterar los sistemas de pago tradicionales al saltarse redes de tarjetas y recurrir a monedas estables.

Otros defensores de esta convergencia sostienen que la tecnología Blockchain también podría ayudar a rastrear cómo los modelos de IA usan los datos, verificar resultados o gestionar identidades digitales de agentes de software autónomos. Por ahora, sin embargo, buena parte de esas ideas sigue en una fase experimental y aún no se consolida como un caso dominante de adopción.

Esa expectativa sí ha sido suficiente para impulsar una ola de startups que buscan unir desarrollo de inteligencia artificial con redes basadas en criptomonedas. Al mismo tiempo, varios mineros de bitcoin han comenzado a redirigir centros de datos y capacidad energética para participar en el auge de la computación para IA.

Incluso Bitcoin podría beneficiarse indirectamente del crecimiento de la inteligencia artificial. Un analista de NYDIG planteó que, si la IA recorta empleos y salarios y debilita el consumo, los responsables de política económica podrían verse obligados a bajar tasas para estabilizar la actividad. En ese escenario, un aumento de liquidez podría respaldar el precio de bitcoin.

El auge de la IA comienza a mostrar grietas

Las declaraciones de Khan se producen en un momento en que el entusiasmo por la inteligencia artificial ya no luce tan uniforme como tras el lanzamiento de ChatGPT. El mercado sigue reconociendo el impacto transformador de esta tecnología, pero ahora aparecen más preguntas sobre el ritmo de monetización y el retorno de las fuertes inversiones del sector.

Nvidia, identificada como NVDA, y Broadcom, con ticker AVGO, han retrocedido cerca de un 5% en lo que va de año. Ambas empresas son referentes de infraestructura para IA, ya sea por chips de entrenamiento o por semiconductores de red y personalizados. Esa caída refleja crecientes dudas sobre la velocidad a la que se traducirá el gasto en beneficios concretos.

En paralelo, el informe de Investigación Citrini presentó un escenario hipotético para 2028 en el que la rápida adopción de la IA provoca pérdidas generalizadas de empleos de cuello blanco y un fuerte deterioro del gasto del consumidor. Ese relato intensificó el debate sobre si el boom actual puede derivar en una fase de corrección más severa.

Khan reconoce que el escenario es inquietante, pero prefiere ponerlo en perspectiva histórica. A su entender, los temores sobre destrucción de empleo no son nuevos y han acompañado prácticamente cada revolución tecnológica relevante, desde la mecanización industrial hasta las grandes olas de automatización digital.

En ese sentido, recordó que discusiones parecidas existían hace dos siglos. “Si lees a Karl Marx, decía lo mismo sobre las máquinas hace 200 años”, señaló Khan.Ahora estamos teniendo una revolución de IA que podría ser tan grande como la Revolución Industrial, y la gente está haciendo los mismos argumentos”.

Su postura es que la tecnología suele transformar los mercados laborales antes que eliminarlos por completo. “Cuando hay nueva tecnología, creas nuevos tipos de empleos”, añadió. Esa visión lo lleva a mantener convicción sobre la IA como vector económico de largo plazo, aunque sin mezclarla de forma automática con el universo cripto.

La lectura de Khan no niega que existan puntos de contacto entre Blockchain e IA. Lo que cuestiona es que ese cruce sea suficiente, por ahora, para justificar una tesis unificada de inversión. En otras palabras, para Proem el hecho de que ambas industrias sean innovadoras no basta para colocarlas en la misma cesta.

Ese matiz puede resultar relevante para inversionistas institucionales y minoristas que buscan exposición a las dos tendencias. La historia reciente ha mostrado que una misma narrativa puede empujar valoraciones por un tiempo, pero los gestores más disciplinados suelen diferenciar entre historias atractivas y fundamentos realmente comparables.

Por eso, el mensaje central de Khan es menos un rechazo a las criptomonedas que un llamado a separar marcos analíticos. La IA, bajo su enfoque, se compra por productividad y crecimiento. Cripto, en cambio, requiere otra tesis. Y en un mercado donde abundan las narrativas de convergencia, esa distinción puede marcar la diferencia entre seguir una moda o construir una cartera coherente.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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