Por Canuto  

Xi Jinping pidió construir una red nacional integrada para que el poder de cómputo se genere donde la energía es más barata y llegue a los centros de demanda. Mongolia Interior ya reúne una séptima parte de la capacidad china, aunque la escala del proyecto dependerá de conectar los centros de datos y poner en marcha la capacidad comprometida.
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  • Xi pidió integrar la infraestructura nacional de cómputo y profundizar la conexión entre la economía digital y la economía real.
  • Mongolia Interior suma 315.000 petaflops y alberga proyectos de centros de datos impulsados por energía renovable y costos eléctricos competitivos.
  • China apunta a 9.800 EFLOPS de cómputo inteligente para 2030; la interconexión de los 17 nodos previstos será decisiva.


China quiere organizar su capacidad de cómputo como una red eléctrica: producirla en lugares con energía abundante y trasladarla hacia donde empresas e instituciones necesitan procesar datos. Durante una visita a Mongolia Interior, el presidente Xi Jinping pidió construir una red nacional integrada y profundizar la conexión entre la economía digital y la economía real. La propuesta sitúa a la región septentrional en un papel central para la expansión de centros de datos y servicios de inteligencia artificial.

La iniciativa se apoya en una diferencia geográfica y económica: las grandes ciudades del este concentran actividad y generación de datos, mientras que regiones del norte y el oeste cuentan con espacio y recursos energéticos que pueden atraer instalaciones de cómputo. Sin embargo, trasladar capacidad no significa únicamente construir servidores; también exige conexiones capaces de enlazar los centros de datos con sus usuarios. La distancia, el consumo eléctrico y la calidad de la interconexión condicionan si el sistema funcionará como una red coordinada o como instalaciones separadas.

Mongolia Interior gana peso en la infraestructura de IA

Los costos eléctricos regionales rondan entre 0,33 y 0,35 yuanes por kilovatio hora, un nivel respaldado por la disponibilidad de energía renovable. Además, las conexiones entre Mongolia Interior y grandes centros económicos como Pekín registran una latencia inferior a 5 milisegundos, una característica relevante para aplicaciones que necesitan intercambiar datos con rapidez. Esa combinación ayuda a explicar por qué la región sigue atrayendo inversiones en infraestructura digital.

En mayo de 2026, Mongolia Interior contaba con 315.000 petaflops de capacidad de cómputo, aproximadamente una séptima parte del total nacional de China. De ese volumen, 297.000 petaflops correspondían a cómputo inteligente, categoría asociada al entrenamiento y la inferencia de sistemas de inteligencia artificial. La diferencia entre capacidad general y cómputo inteligente muestra que la región no solo amplía centros de datos, sino que concentra infraestructura orientada específicamente a cargas de trabajo de IA.

La actividad empresarial también refleja ese crecimiento. Durante la primera mitad de 2026, 20 de las 30 principales compañías privadas de cómputo de China operaban en Mongolia Interior y sus inversiones superaban los 200.000 millones de yuanes. En Ulanqab, se habían firmado acuerdos para 89 proyectos de centros de datos, de los cuales 86 estaban enfocados en inteligencia artificial. Los proyectos contemplaban cerca de 15 GW de potencia, una cifra comprometida que no equivale a capacidad ya operativa.

Esos compromisos plantean una secuencia de ejecución: construir las instalaciones, asegurar su suministro eléctrico y atraer clientes que utilicen los recursos disponibles. Por eso, el volumen anunciado señala el potencial de Ulanqab, pero no demuestra por sí solo que los proyectos estén terminados o que toda la potencia prevista se encuentre en servicio.

La estrategia nacional busca conectar oferta y demanda

La propuesta de Xi se vincula con la estrategia «Datos del Este, Cómputo del Oeste», aprobada formalmente en 2021. Su planteamiento consiste en trasladar el procesamiento intensivo hacia regiones occidentales y septentrionales con terreno y energía disponibles, mientras la generación de datos continúa concentrándose en las prósperas ciudades orientales. La red integrada que plantea Xi busca que ambos lados puedan funcionar de forma coordinada.

El proyecto también se enmarca en el esquema de las «seis redes» del 15.º Plan Quinquenal, que cubre el periodo de 2026 a 2030 y plantea coordinar centros y clústeres de cómputo. China fijó como objetivo elevar el cómputo inteligente a 9.800 EFLOPS para 2030. Esa meta expresa la escala que el país quiere alcanzar, aunque la noticia no detalla una trayectoria anual ni especifica cuánto de ese objetivo ya está instalado.

La planificación incluye más de 70 corredores de cómputo y 17 nodos de interconexión aprobados. Estos componentes son importantes porque la existencia de centros de datos en varias regiones no garantiza que sus recursos puedan compartirse de manera eficiente. Los corredores y nodos deben permitir que la capacidad llegue a los puntos donde se necesita, y su desarrollo ayudará a determinar si la red nacional opera como un sistema integrado.

La idea de hacer que el cómputo se comporte como la electricidad resume el desafío: no basta con producir grandes cantidades, también hay que distribuirlas y asignarlas de acuerdo con la demanda. En ese modelo, Mongolia Interior funcionaría como una fuente de capacidad que atiende a centros económicos situados a distancia. La baja latencia con Pekín y las inversiones regionales ofrecen indicadores favorables, pero la efectividad del sistema dependerá de que la infraestructura de transmisión acompañe la expansión.

China Mobile ilustra la expansión, con retos pendientes

China Mobile, empresa estatal, ha ampliado su presencia en Hohhot y Ulanqab. La expansión de su centro de cómputo inteligente en Hohhot fue completada, pero la capacidad de 20.100 petaflops se alcanzaría cuando entre en operación. El caso muestra cómo un operador está incorporando capacidad especializada en la misma región que Xi destacó como pieza de una red nacional.

De acuerdo con las cifras recogidas por Crypto Briefing, 16.700 petaflops de esa capacidad se destinarían a aplicaciones de inteligencia artificial y cómputo inteligente. La ampliación asignaría el 90% de su capacidad a la región de Pekín-Tianjin-Hebei y la instalación funcionaría con un 88% de electricidad verde. Estas cifras describen el destino y el suministro previstos para el centro, no una prueba de que toda la capacidad ya esté operativa.

La expansión más amplia también se ha relacionado con grandes empresas chinas de tecnología y servicios en la nube, entre ellas Huawei, ByteDance y Alibaba. La información disponible las sitúa dentro del panorama de crecimiento, pero no ofrece cifras de inversión ni compromisos específicos de cada compañía en los proyectos de Mongolia Interior. Por ello, su mención apunta a la participación de actores relevantes en el sector, no a que todos operen los mismos centros o tengan idéntica función.

El avance del plan dependerá de convertir anuncios e instalaciones en una red que pueda atender demanda real. La potencia comprometida de Ulanqab todavía debe materializarse en proyectos operativos, mientras los 17 nodos aprobados deberán contribuir a conectar los distintos centros. Xi plantea una infraestructura nacional integrada; la prueba práctica será que el cómputo pueda circular entre regiones sin quedar dividido en grupos de instalaciones aisladas.


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