Por Canuto  

El auge de los chips de inteligencia artificial enfrenta un obstáculo inesperado: la escasez de tungsteno. Las restricciones de China, la demanda militar y el cierre de dos productores japoneses han elevado la presión sobre los fabricantes de semiconductores, aunque algunas cifras y causas del movimiento de precios siguen dependiendo de reportes de terceros.
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  • Algunos reportes sitúan el aumento del precio del tungsteno hasta en 622% entre enero de 2025 y abril de 2026, aunque otras referencias muestran incrementos distintos según el producto y el periodo.
  • China produce más del 80% del tungsteno mundial, según reportes citados, y autorizó a 15 empresas a exportarlo durante 2026-2027.
  • Reportes de terceros señalan que Kanto Denka Kogyo y Central Glass cesaron la producción de hexafluoruro de tungsteno (WF6) el 1 de julio de 2026.


La expansión mundial de la inteligencia artificial enfrenta un cuello de botella menos visible que los chips, el capital o la electricidad: el tungsteno. Este metal gris y denso, asociado durante décadas con bombillas incandescentes y herramientas industriales, se ha convertido en un insumo relevante para distintas aplicaciones industriales y tecnológicas, justo cuando la demanda de infraestructura de IA acelera su crecimiento.

Algunos reportes publicados durante 2026 sitúan el aumento del precio del tungsteno hasta en 622% entre enero de 2025 y abril de 2026. Sin embargo, la magnitud depende de la referencia, el producto y el periodo comparado: otra estimación citada en búsquedas ubica el mineral entre 900 y 940 dólares por tonelada métrica en enero y entre 1.650 y 1.900 dólares a mediados de febrero de 2026. Por ello, no puede atribuirse un único porcentaje a todo el mercado mundial.

China domina el suministro mundial

Reportes de medios especializados señalan que China produce más del 80% del tungsteno mundial, una posición que le concede una influencia determinante sobre los fabricantes ubicados fuera de sus fronteras. El metal se utiliza en distintas aplicaciones industriales y militares, mientras que el hexafluoruro de tungsteno es empleado en etapas específicas de la fabricación de semiconductores.

China también ha endurecido la gestión de las exportaciones de varios minerales y metales críticos. Para el periodo 2026-2027, Reuters reportó que 15 empresas estarían autorizadas a exportar tungsteno y 11 antimonio, mientras que 44 compañías recibirían permisos para exportar plata. Esta política estrecha el número de operadores autorizados, aunque por sí sola no demuestra que todo el aumento de precios se deba exclusivamente a una decisión regulatoria.

La medida ocurre mientras los gobiernos y las empresas intentan construir cadenas de suministro más resistentes para tecnologías estratégicas. Ampliar la producción requiere desarrollar minas, procesar el mineral y establecer capacidades químicas especializadas, por lo que la industria no puede sustituir de inmediato el material restringido con proveedores alternativos.

La presión también aumenta por los conflictos que involucran a Ucrania e Irán, según análisis citados en reportes recientes. Esas fuentes describen un mayor uso de municiones y equipos militares intensivos en tungsteno. Se trata de una explicación plausible de parte de la demanda, pero no hay evidencia suficiente aquí para presentarla como la causa confirmada del aumento de precios.

La IA encuentra otro límite en la cadena de chips

El crecimiento de la inteligencia artificial ha multiplicado la necesidad de semiconductores avanzados y de los materiales que intervienen en su producción. Uno de ellos es el hexafluoruro de tungsteno, conocido como WF6, un compuesto utilizado en la deposición química de vapor durante la fabricación de chips, proceso que permite formar capas conductoras dentro de estructuras cada vez más pequeñas.

La importancia del WF6 quedó expuesta en reportes que señalan que Kanto Denka Kogyo y Central Glass cesaron su producción el 1 de julio de 2026. Algunas fuentes atribuyen la interrupción a la falta de tungsteno para procesar, pero esa relación causal procede de reportes de terceros y no está confirmada de forma independiente en la información disponible.

Otros reportes estiman que las dos compañías representaban aproximadamente 25% de la capacidad mundial de WF6, equivalente a unas 2.200 toneladas anuales. Esas cifras también deben tomarse como estimaciones de terceros. El cierre, si se mantiene, elimina una porción significativa del suministro disponible en un momento en que los fabricantes de chips intentan aumentar la producción para satisfacer la demanda de los centros de datos y las aplicaciones de IA.

Para compañías como Samsung y SK Hynix, el WF6 forma parte de procesos especializados y no existe un sustituto rápido que pueda desplegarse a escala. La interrupción puede aumentar la presión para diversificar las cadenas de suministro, aunque las alternativas al tungsteno chino son limitadas y su desarrollo avanza con lentitud frente a la velocidad de la demanda tecnológica.

Causas de movimientos recientes

Confirmado: los reportes disponibles describen restricciones chinas a las exportaciones y una lista de 15 empresas autorizadas a exportar tungsteno durante 2026-2027. También informan del cese de producción de WF6 por parte de Kanto Denka Kogyo y Central Glass el 1 de julio de 2026.

Plausible: la combinación de una oferta concentrada en China, una menor disponibilidad de productos químicos derivados y el consumo de sectores militares y tecnológicos puede haber contribuido a la presión alcista. No obstante, no se identifica aquí un catalizador único confirmado para el movimiento de precios del tungsteno.

Precios al alza y déficit estructural

El encarecimiento del tungsteno no solo afecta a los compradores directos del metal, sino que también incrementa la incertidumbre para toda la cadena de semiconductores. Cuando un insumo crítico se vuelve más caro y difícil de obtener, los fabricantes deben competir por inventarios reducidos, renegociar contratos y evaluar si pueden trasladar los mayores costos a los clientes sin comprometer sus planes de expansión.

La fuente original proyecta que la demanda mundial de tungsteno crecerá desde aproximadamente 143.000 toneladas en 2025 hasta 210.000 toneladas en 2035. Ese aumento supondría una expansión considerable durante la próxima década, impulsada por la electrónica avanzada, la fabricación de chips de IA y las necesidades de defensa. Al tratarse de una proyección de la fuente, no debe confundirse con un dato observado.

La fuente también apunta a déficits estructurales al menos hasta 2028, aunque esa previsión no puede verificarse plenamente con la evidencia disponible. El problema combina una oferta concentrada geográficamente con proyectos mineros que requieren años de permisos, inversión, construcción y puesta en marcha, mientras la demanda puede cambiar con mayor rapidez según los ciclos de inversión tecnológica y militar.

La escasez plantea un desafío para las estrategias de diversificación que impulsan empresas y gobiernos. Encontrar un proveedor fuera de China puede reducir la exposición geopolítica, pero no elimina automáticamente las restricciones de capacidad, la necesidad de refinar el material ni los requisitos técnicos para convertirlo en compuestos aptos para la industria de semiconductores.

Corea del Sur apuesta por una nueva fuente

Almonty Industries intenta posicionarse como uno de los posibles beneficiarios de este escenario mediante la mina Sangdong, ubicada en Corea del Sur. La compañía informó del inicio de las operaciones de procesamiento en la planta de Sangdong y comunicó que el proyecto avanza hacia su capacidad plena. Según Almonty, a plena capacidad la mina podría aportar cerca del 40% de la demanda mundial de tungsteno fuera de China; se trata de una previsión de la empresa, no de producción confirmada para julio de 2026.

La activación de una mina de este tamaño puede aportar una fuente adicional para fabricantes que buscan reducir su dependencia de las exportaciones chinas. No obstante, la producción de Sangdong, aunque significativa en las proyecciones de la compañía, no puede resolver por sí sola el déficit acumulado ni sustituir de inmediato todo el suministro chino.

El borrador original también atribuía a Almonty un anuncio de recompra de acciones del 17 de agosto de 2026. No se dispone aquí de evidencia suficiente para confirmar ese anuncio ni para afirmar que la empresa lo vinculó con una supuesta infravaloración de sus títulos, por lo que esa afirmación se omite.

El canal de desarrollo de proyectos de tungsteno fuera de China sigue siendo escaso y los plazos se miden en años, no en trimestres. Por ahora, la carrera mundial por la IA no solo depende de diseñar procesadores más potentes, asegurar electricidad o reunir capital, sino también de garantizar materiales industriales cuya importancia permaneció fuera del foco público hasta que comenzaron a aumentar las restricciones y la presión sobre el suministro.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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