Por Canuto  

DeepSeek negocia su primera gran ronda externa con una valoración cercana a USD $45.000 millones, pero la noticia va más allá del capital. La posible entrada del principal fondo estatal chino de semiconductores sugiere que Beijing ve a la firma como una pieza central en su respuesta a las restricciones tecnológicas de Estados Unidos.

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  • DeepSeek habría pasado de buscar USD $300 millones con una valoración de USD $10.000 millones a negociar cerca de USD $45.000 millones en solo semanas.
  • El posible liderazgo del China Integrated Circuit Industry Investment Fund, conocido como Big Fund, marcaría un giro histórico en el uso de capital estatal chino hacia laboratorios de IA.
  • La operación reforzaría la idea de que China quiere compensar las restricciones en chips avanzados financiando modelos de IA capaces de competir con menos acceso a GPU de punta.

 


DeepSeek está a punto de entrar en una nueva etapa. La empresa, que hasta hace poco operaba como una excepción dentro del ecosistema chino de inteligencia artificial por haber rechazado financiamiento externo, ahora negocia una ronda que podría valorarla en alrededor de USD $45.000 millones.

La cifra por sí sola ya es llamativa. Sin embargo, el punto más importante es quién podría encabezar la operación: el China Integrated Circuit Industry Investment Fund, mejor conocido en la industria como el Big Fund, el principal vehículo estatal con el que Beijing ha financiado desde 2014 su estrategia de autosuficiencia en semiconductores.

Si ese fondo termina liderando la inversión, no se trataría solo de una inyección de capital. También sería una declaración política e industrial. En la práctica, indicaría que el gobierno chino decidió que la carrera por la IA ya no depende únicamente del acceso al silicio más avanzado, sino también de la capacidad para crear modelos de frontera capaces de competir aun con restricciones de hardware.

Según reportó el Financial Times, citado por Bloomberg, la ronda en conversaciones colocaría a DeepSeek en una valoración muy superior a la que se discutía apenas unas semanas atrás. El cambio de escala refleja tanto el apetito del mercado como el valor estratégico que hoy tiene la compañía dentro de la competencia tecnológica entre China y Estados Unidos.

De startup autofinanciada a posible campeón nacional

DeepSeek fue fundada en julio de 2023 por Liang Wenfeng, científico informático de 40 años y cofundador del hedge fund cuantitativo High-Flyer Capital Management. Hasta abril de 2026, la empresa había sido financiada por completo desde el balance de High-Flyer, sin recurrir a capital de riesgo externo ni divulgar ingresos de forma pública.

Esa estructura le dio a la empresa una imagen singular. Mientras muchas startups de IA dependían de rondas sucesivas y alianzas con grandes tecnológicas, DeepSeek avanzó con recursos internos. Eso le permitió conservar independencia, al menos hasta ahora, y construir una narrativa distinta dentro del mercado chino.

La pregunta obvia era por qué una compañía que no parecía necesitar efectivo decidió abrirse por fin a inversionistas externos. La respuesta parece combinar razones operativas y motivos estratégicos.

En el plano operativo, la firma ha escalado de forma acelerada. DeepSeek-R1, su modelo de razonamiento lanzado en enero de 2025, causó una fuerte reacción en las acciones tecnológicas de Estados Unidos al mostrar que era posible entrenar un sistema competitivo con un costo reportado de apenas USD $6 millones, muy por debajo del de sus rivales estadounidenses.

Más recientemente, el 24 de abril de 2026, la empresa lanzó DeepSeek V4, su modelo insignia con un billón de parámetros. Aunque High-Flyer haya respaldado el proyecto hasta ahora, entrenar y servir modelos de frontera a esta escala hace difícil sostener el crecimiento únicamente con financiamiento interno.

La reestructuración accionaria antes de abrir la puerta al capital externo

Antes de que las negociaciones se hicieran públicas, Liang Wenfeng también habría ejecutado una maniobra relevante en la estructura corporativa. Según Yicai Global, el fundador inyectó nuevo capital personal en abril, con lo cual elevó el capital de DeepSeek en 50%.

Ese movimiento tuvo además un efecto directo sobre el control accionarial. La participación personal de Liang habría subido de cerca de 1% a 34%, mientras que su propiedad total combinada, directa e indirecta, se ubicaría ahora alrededor de 84%.

La lectura es clara. Antes de dejar entrar a grandes inversionistas, DeepSeek parecía querer consolidar el control del fundador y ordenar su tabla de capitalización. Eso no solo fortalece a Liang en cualquier futura negociación, también presenta a los nuevos socios institucionales una estructura más limpia y predecible.

En rondas de esta magnitud, el gobierno corporativo pesa tanto como la tecnología. Por eso, ese ajuste previo puede entenderse como una señal de preparación deliberada para pasar de laboratorio financiado en casa a compañía de interés nacional.

Una valoración que se multiplicó en semanas

La trayectoria reciente del precio también ilustra la intensidad del momento. DeepSeek habría abierto discretamente su primera ronda con una valoración de USD $10.000 millones y una meta de captar unos USD $300 millones.

Para el 22 de abril, cuando Bloomberg confirmó que Tencent y Alibaba estaban en conversaciones para participar, la valoración ya había subido por encima de USD $20.000 millones. Pocos días después, con el Big Fund como posible líder, la cifra reportada escaló hasta USD $45.000 millones.

En otras palabras, el valor implícito de la empresa se multiplicó más de cuatro veces desde el nivel inicial discutido. Eso no es habitual ni siquiera en el mercado global de inteligencia artificial, donde las primas por crecimiento ya son elevadas.

Hay al menos tres factores detrás de ese salto. El primero es la propia demanda inversora. Cada nuevo nombre institucional elevó el listón para el siguiente. El segundo es la prima estratégica que aporta la posible entrada del Big Fund. Cuando un vehículo estatal de esa magnitud muestra interés, el resto del mercado recalibra el activo.

El tercer factor es el entorno competitivo de la IA china. El sector se ha vuelto mucho más intenso en poco tiempo. Alibaba, Tencent y ByteDance han reforzado sus plataformas empresariales de IA, mientras la cuota de nube de IA de Alibaba ya alcanza 35,8% del mercado chino. Tencent, por su parte, gastó ¥ 18.000 millones en IA durante 2025 y prevé duplicar esa cifra en 2026.

El mensaje estratégico de Beijing

Para entender por qué esta ronda importa más allá de DeepSeek, hay que volver al contexto geopolítico. Durante varios años, Estados Unidos ha usado controles de exportación de semiconductores para limitar el acceso de China a capacidad de cómputo de IA de vanguardia, especialmente en GPU avanzadas.

La respuesta china ha buscado cerrar esa brecha por distintos frentes. El Big Fund fue una de las herramientas centrales de ese esfuerzo, canalizando más de USD $50.000 millones a lo largo de tres fases hacia empresas chinas de diseño de chips, fabricación, memoria, empaquetado y herramientas EDA.

Hasta ahora, su mandato se había concentrado de forma abrumadora en el lado del silicio. Por eso, una inversión directa y como líder en un laboratorio de modelos de frontera sería la expansión más importante de ese mandato desde la creación del fondo.

El mensaje implícito es poderoso. Si China no puede obtener las GPU de Nvidia en el volumen necesario, entonces puede optar por impulsar laboratorios que ya demostraron ser capaces de producir resultados de frontera con recursos más limitados. Eso desplaza parte del foco desde la capacidad de chips hacia la eficiencia y el desempeño de los modelos.

En ese marco, DeepSeek deja de ser una startup prometedora y pasa a perfilarse como instrumento estratégico. La empresa encajaría en una lógica de política industrial donde el Estado no solo financia la base física de la IA, sino también a los actores que convierten esa infraestructura en capacidad competitiva real.

Más capital, pero también más alineamiento político

Si el Big Fund entra como líder, DeepSeek probablemente ganará bastante más que dinero. Los inversionistas estatales chinos suelen abrir puertas hacia clientes alineados con el gobierno, ofrecer una señal de protección regulatoria y facilitar acceso a contratos con entidades públicas y empresas estatales.

Eso podría traducirse en mayores vínculos con compras de IA por parte del gobierno central y con demanda proveniente de corporaciones estatales. Para una empresa que desarrolla modelos de frontera, esa base de clientes puede ser tan valiosa como el capital fresco.

Pero la otra cara del acuerdo es el alineamiento político. Un socio principal respaldado por el Estado puede traer expectativas específicas en materia de seguridad de IA, control de contenido, localización de datos y prioridad para clientes estratégicos nacionales.

Ese aspecto es especialmente sensible en el caso de DeepSeek. La firma se había distinguido por una estrategia de publicación inusualmente abierta. Si la ronda se concreta con esta configuración, el mercado observará de cerca si la empresa mantiene la misma disposición a publicar pesos de modelos e informes técnicos.

También será clave ver si la participación del Big Fund incluye derechos especiales de gobernanza. La estructura final del acuerdo dirá mucho sobre cuánto margen conservará DeepSeek para actuar como laboratorio independiente y cuánto pasará a operar bajo una lógica más cercana a la de un campeón nacional.

Lo que viene para DeepSeek y para la carrera global de IA

Por ahora, la ronda no está cerrada y ninguna de las partes involucradas, incluyendo DeepSeek, el Big Fund, Tencent y Alibaba, ha hecho comentarios públicos. Sin embargo, la dirección general ya parece nítida.

China está ajustando su perímetro financiero alrededor de sus empresas más importantes de inteligencia artificial. A medida que Occidente endurece las restricciones sobre chips y tecnologías críticas, Beijing parece dispuesto a responder no solo con más inversión en semiconductores, sino con apoyo directo a laboratorios capaces de convertir limitaciones de hardware en ventajas de diseño y eficiencia.

En el corto plazo, tres preguntas dominan el panorama. La primera es si Tencent y Alibaba seguirán dentro de la ronda con la valoración reportada de USD $45.000 millones. La segunda es si DeepSeek conservará su grado de apertura técnica. La tercera es cómo se estructurará la influencia del Big Fund dentro de la empresa.

Si la operación se confirma en esos términos, DeepSeek habrá cruzado un umbral histórico. Pasará de ser una anomalía autofinanciada a una apuesta central de la política industrial china en IA de frontera. Y eso convierte esta negociación en algo mucho más grande que una ronda de venture capital.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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