Por Canuto  

El Banco Popular de China añadió 740.000 onzas de oro en septiembre y extendió a 23 meses su racha de compras, mientras el metal perdió más de 6% durante el mes y se acercó a USD $4.000 la onza.
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  • Las reservas de oro de China aumentaron en 740.000 onzas durante septiembre, según los datos publicados el miércoles.
  • La acumulación llegó a 23 meses consecutivos, mientras el oro retrocedió más de 6% en ese mes.
  • Una encuesta del World Gold Council indicó que 45% de 74 bancos centrales consultados esperaba aumentar sus reservas de oro durante los siguientes 12 meses.


China amplía sus reservas de oro mientras el precio retrocede

China agregó oro a sus reservas en septiembre, prolongando una racha de compras que se acerca a los dos años mientras el precio del metal precioso perdió terreno. Las reservas del Banco Popular de China crecieron en 740.000 onzas, con lo que la entidad completó 23 meses consecutivos de acumulación, de acuerdo con datos publicados el miércoles.

La compra ocurrió en un periodo de debilidad para el oro: el metal perdió más de 6% durante septiembre y se acercó a USD $4.000 la onza. Bloomberg informó que el banco central chino, uno de los mayores compradores de oro del mundo, intensificó sus adquisiciones en los últimos meses después de las caídas de precio.

Una racha de compras en un mercado a la baja

La cifra de septiembre prolonga una tendencia que el Banco Popular de China mantiene desde hace casi dos años. El dato de 23 meses consecutivos muestra que la entidad siguió ampliando sus reservas pese a que el valor del metal retrocedió durante el mes, una combinación que pone en primer plano la diferencia entre las decisiones de acumulación y los movimientos de corto plazo del mercado.

El aumento de 740.000 onzas corresponde a las reservas declaradas por el banco central, no a una estimación sobre compras de otros participantes. La información disponible no detalla el precio pagado por el oro ni el calendario preciso de las operaciones; por eso, el retroceso de septiembre no permite calcular cuánto costaron las adquisiciones chinas ni cuál fue su efecto sobre el valor total de las reservas.

Bloomberg vinculó la presión sobre el precio con el encarecimiento de la energía en medio del conflicto en Oriente Medio y con el aumento de las preocupaciones inflacionarias y las expectativas de tasas de interés más altas. Esa es una explicación reportada para el retroceso, no una causa única confirmada ni evidencia de que la Reserva Federal haya subido las tasas en respuesta.

Ese contexto ayuda a entender por qué las noticias sobre compras oficiales no necesariamente coinciden con la dirección inmediata de la cotización. La compra de China acredita que sus reservas aumentaron durante septiembre, pero por sí sola no establece un piso para el precio ni garantiza una recuperación del oro; ambas cuestiones dependen de factores que la información publicada no cuantifica.

Deuda pública y diversificación de reservas

El interés de los bancos centrales por el oro también se relaciona con la preocupación por los niveles de deuda gubernamental. Joachim Nagel, presidente del Bundesbank alemán, sostuvo que el endeudamiento público y los riesgos crediticios asociados respaldan el argumento para que los bancos centrales mantengan o incrementen sus reservas de oro.

La declaración de Nagel presenta una razón institucional para mantener o ampliar las tenencias del metal, pero no equivale a un anuncio de compra por parte del Bundesbank ni describe una decisión coordinada entre bancos centrales. En el caso de China, el dato concreto es el aumento mensual de sus reservas; la explicación sobre la deuda aporta contexto al debate más amplio sobre el papel del oro en las reservas oficiales.

El metal suele ocupar un lugar en las discusiones sobre diversificación porque los bancos centrales pueden evaluar sus reservas con horizontes distintos a los de un inversionista que busca aprovechar variaciones diarias. Sin embargo, la información disponible no especifica qué motivación individual guio la compra china de septiembre, de modo que no es posible atribuirla directamente a la deuda pública, a la inflación o a una estrategia determinada.

La diferencia entre una señal general y una decisión institucional particular es importante para interpretar el dato. Nagel habló del argumento que ofrece la deuda gubernamental, mientras que las cifras del Banco Popular de China muestran una acumulación efectiva; la coincidencia entre ambas noticias no demuestra que el banco chino haya justificado sus compras con la misma razón.

El interés de otros bancos centrales y gestores

Una encuesta del World Gold Council, publicada en junio y realizada entre 74 bancos centrales, encontró que 45% esperaba aumentar sus propias reservas de oro durante los siguientes 12 meses. Esa proporción fue un récord para el sondeo, según el organismo.

El sondeo refleja las respuestas de las instituciones consultadas y sus planes declarados, no necesariamente compras que ya se hayan concretado. Aun así, ofrece una referencia sobre el interés que el oro genera entre bancos centrales y complementa el dato de China, cuya acumulación mensual aparece registrada en las cifras citadas por Bloomberg.

El reporte también señaló que algunos de los mayores gestores de dinero del mundo seguían apostando por la persistencia de factores de largo plazo favorables al metal. Según Bloomberg, esos gestores reconstruyeron posiciones cuando los precios se acercaron a USD $4.000, aunque la información no identifica a las firmas ni precisa el tamaño de esas posiciones.

La combinación de compras oficiales, planes declarados en la encuesta y posiciones de gestores muestra que el retroceso de septiembre no eliminó el interés por el oro entre esos actores. No significa, sin embargo, que todos compartan la misma estrategia ni que el precio vaya a repuntar: el dato central de la noticia sigue siendo que China añadió oro en un mes de pérdidas para el metal.

Qué dice el dato y qué no permite concluir

La serie de 23 meses consecutivos sitúa la compra de septiembre dentro de una política de acumulación sostenida, pero la noticia no detalla el volumen total de las reservas chinas ni cuánto representan las 740.000 onzas frente a meses anteriores. Sin esas comparaciones, el dato confirma la continuidad de las compras, pero no permite medir si el ritmo se aceleró o desaceleró en términos relativos.

Tampoco hay información sobre nuevas decisiones futuras del Banco Popular de China. La cifra publicada describe el cambio registrado en septiembre, mientras que la encuesta del World Gold Council recoge expectativas de bancos centrales para los 12 meses siguientes; ninguno de esos datos asegura que la tendencia continúe sin cambios o que se traduzca en una cotización específica.

Para los mercados, el contraste entre un oro más débil y las compras chinas ofrece una señal de demanda oficial, aunque limitada a lo que reflejan las reservas reportadas. El descenso superior a 6% durante septiembre, que Bloomberg relacionó con el encarecimiento de la energía y el aumento de las preocupaciones inflacionarias, recuerda que las decisiones de los bancos centrales conviven con fuerzas que pueden presionar los precios en el corto plazo.

Por ahora, China mantiene una racha de compras que se acerca a los dos años y otros bancos centrales expresan interés en aumentar sus tenencias, de acuerdo con la encuesta citada. La evolución posterior dependerá de nuevas cifras y decisiones; con la información disponible, la conclusión es que el Banco Popular de China añadió 740.000 onzas en septiembre mientras el oro se debilitaba.


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