Por Canuto  

El índice tecnológico chino STAR50 perdió 39,8% en 71 sesiones, mientras Bitcoin avanzó 26,6% en las mismas fechas. La divergencia no descarta el contagio: la señal decisiva será si la venta bursátil se convierte en presión de financiamiento que alcance a los criptoactivos.

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  • El STAR50 bajó 39,8169% entre el 9 de julio y el 26 de octubre de 2026; Bitcoin ganó 26,6% en ese intervalo calendario.
  • Solo una de 9.201 ventanas superpuestas de 71 sesiones del S&P 500 registró una pérdida igual o mayor, aunque esa frecuencia no equivale a una probabilidad independiente.
  • Las señales financieras fueron mixtas: hubo salidas y luego entradas en ETF spot de Bitcoin, mientras los spreads de crédito se estrecharon ligeramente.

 


 

El índice STAR50, que reúne 50 compañías grandes y líquidas del consejo tecnológico de Shanghái, cayó 39,8169% entre el 9 de julio y el 26 de octubre de 2026. En ese mismo intervalo calendario, Bitcoin avanzó 26,6%, una divergencia que plantea una pregunta para los mercados: si la venta de acciones chinas se extenderá a otros activos cuando los inversores busquen efectivo.

La comparación no demuestra que Bitcoin esté aislado de las bolsas ni que el desplome bursátil vaya a provocar una caída cripto. El análisis publicado por CryptoSlate examina el tamaño excepcional del retroceso, el comportamiento de otros mercados durante episodios de tensión y las señales recientes de financiamiento, crédito y flujos de ETF para evaluar qué podría confirmar o debilitar una hipótesis de contagio.

Una caída excepcional en 71 sesiones

Los cierres del STAR50 pasaron de 2.185,83 el 9 de julio a 1.315,5 el 26 de octubre, a lo largo de 71 sesiones de negociación chinas posteriores al primer dato. Reuters estimó en alrededor de USD $480.000 millones la pérdida de valor de mercado asociada con la caída, una cifra que corresponde a una estimación de capitalización erosionada y no al cálculo directo de la variación del índice.

El STAR50 sirve como referencia para las empresas tecnológicas de mayor tamaño y liquidez que cotizan en ese consejo bursátil de Shanghái. Su descenso refleja una revaloración de esas acciones, pero no debe leerse como una medida del rendimiento de toda la industria china de inteligencia artificial ni como una descripción completa de todas las compañías tecnológicas del país.

Para poner la magnitud en perspectiva, el análisis comparó ese rendimiento final con ventanas superpuestas de 71 sesiones en tres índices estadounidenses. En los datos del S&P 500 desde enero de 1990, solo una de 9.201 ventanas registró una pérdida igual o superior a 39,8169%; en el Nasdaq 100, desde el mismo mes y año, fueron 21 de 9.201, mientras que en el índice de semiconductores de Filadelfia, desde mayo de 1994, fueron 98 de 8.104.

Esas cifras equivalen, respectivamente, a cerca de 0,01%, 0,2% y 1,2% de las ventanas observadas, y sitúan la caída del STAR50 en una zona extrema incluso frente a las acciones de semiconductores. Sin embargo, las ventanas comparten sesiones y pueden agruparse durante una misma crisis, por lo que sus frecuencias describen una muestra histórica y no representan probabilidades independientes de que ocurra un desplome.

Los precedentes muestran que Bitcoin también puede caer

La comparación de julio a octubre no implica que Bitcoin siempre avance cuando las tecnológicas retroceden. En la ventana seleccionada de la crisis de COVID-19, entre el 19 de febrero y el 23 de marzo de 2020, el Nasdaq 100 perdió 27,9% y Bitcoin bajó 33,4%, una muestra de que un episodio de búsqueda de efectivo puede afectar simultáneamente a acciones y criptoactivos.

El año 2022 ofrece otro contraste, aunque con factores que impiden atribuir el movimiento de Bitcoin únicamente al mercado bursátil. Entre el 3 de enero y el 30 de diciembre, el Nasdaq 100 cayó 33,7% y Bitcoin perdió 64,3%; ese periodo combinó el endurecimiento de la Reserva Federal con tensiones propias del sector cripto, incluido el estrés relacionado con FTX.

La comparación de 2022, por tanto, no permite aislar cuánto de la caída de Bitcoin provino de las acciones tecnológicas y cuánto respondió a los problemas internos de las criptomonedas. Sirve más bien para recordar que la correlación entre activos puede coincidir con distintos motores de mercado, de modo que atribuir causalidad a una sola variable requiere cautela.

Un episodio más breve ocurrió entre el 24 y el 27 de enero de 2025, durante la reacción del mercado a DeepSeek: el Nasdaq 100 retrocedió 3%, las acciones de semiconductores bajaron 9,2% y Bitcoin cayó 2,6%. Reuters también informó de una caída intradía de Bitcoin cercana a 6% ese lunes, pero esa observación corresponde a otro momento y no es directamente comparable con los cierres diarios utilizados en el cálculo.

La divergencia actual no elimina los vínculos

Entre el 9 de julio y el 26 de octubre, el CSI 300 perdió 15,9%, el Nasdaq 100 cayó 1,5% y los semiconductores estadounidenses retrocedieron 14,5%, mientras Bitcoin registró su avance de 26,6%. Dentro de esa ventana, las mayores caídas desde un máximo de cierre hasta un mínimo de cierre fueron de 7,6% para Bitcoin y de 8,8% para el Nasdaq 100, datos que muestran recorridos distintos pese a algunos retrocesos intermedios.

Los rendimientos acumulados no cuentan toda la historia de la relación entre ambos mercados. En 30 fechas coincidentes del mercado estadounidense que terminan el 26 de octubre, la correlación de los rendimientos logarítmicos diarios de Bitcoin y el Nasdaq 100 fue de aproximadamente 0,63, frente a 0,36 en la lectura con fecha de corte del 9 de julio.

Una correlación positiva indica que ambos activos tendieron a moverse en la misma dirección en las observaciones incluidas, pero no establece que uno causara los cambios del otro. Además, la muestra de 30 fechas es acotada y describe una asociación diaria dentro de ese periodo, no una regla permanente ni una garantía de que Bitcoin vaya a seguir el próximo movimiento de las acciones.

La posible vía de contagio pasa por las necesidades de liquidez y las posiciones apalancadas, no solo por la semejanza entre gráficos. El Fondo Monetario Internacional describe cómo las llamadas de margen, las posiciones concurridas y los retiros de inversores pueden obligar a fondos apalancados a vender activos en distintos mercados; en una búsqueda amplia de efectivo, esa presión podría pesar sobre Bitcoin incluso si sus fundamentos específicos no cambian.

ETF y crédito ofrecen señales mixtas

Los datos de ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos no mostraron una dirección uniforme en las fechas observadas. Farside registró salidas netas por USD $636 millones el 22 de octubre y, cuatro días después, entradas netas por USD $110 millones el 26 de octubre, un cambio que dificulta interpretar una sola sesión como señal definitiva de una tendencia sostenida.

Los spreads de los bonos corporativos de alto rendimiento también se estrecharon levemente, al pasar de 3,4% el 22 de octubre a 3,3% el 26 de octubre. A su vez, el índice amplio del dólar se mantuvo casi plano en sus últimas lecturas disponibles, correspondientes al periodo del 19 al 23 de octubre; ninguno de esos datos, por separado, confirma una crisis general de financiamiento.

Otra referencia fue la tasa de financiamiento overnight garantizado, conocida como SOFR, que llegó a 3,93% el 26 de octubre. El dato quedó tres puntos básicos por encima de la tasa de saldos de reservas de la Reserva Federal, situada en 3,9%, pero ambas tasas cumplen funciones diferentes: SOFR refleja préstamos de mercado garantizados y la otra es una tasa administrada, por lo que la comparación solo cubre una parte del financiamiento en dólares.

La hipótesis de contagio ganaría fuerza si las pérdidas tecnológicas persistieran en Estados Unidos y coincidieran con spreads de crédito más amplios, una presión creciente sobre el financiamiento y retiros continuos de ETF de Bitcoin. En cambio, un financiamiento ordenado y nuevas compras de ETF pese a mayores pérdidas en China debilitarían ese argumento; por ahora, la divergencia de precios es un dato relevante, pero no una prueba concluyente sobre el próximo movimiento de BTC.

La comparación de las ventanas históricas utiliza cierres iniciales y finales en periodos con igual número de sesiones de negociación, no la caída intraperiodo más profunda ni un mercado bajista de varios años. También existen diferencias horarias: las bolsas estadounidenses cierran en Nueva York, mientras las barras diarias de Bitcoin terminan en fechas UTC, de modo que estos datos no permiten establecer con precisión el orden de los movimientos intradía.

El material original acredita la información a Gino Matos, reportero de CryptoSlate, y a Liam “Akiba” Wright, editor en jefe de la publicación. La lectura central es condicional: el retroceso chino fue inusual en la comparación presentada, pero para los inversores de Bitcoin el riesgo relevante será si esa caída altera el costo y la disponibilidad de financiamiento más allá de China.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA




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