Por Canuto  

Investigadores de Ethereum proponen reducir la espera actual de unos 16 minutos para considerar definitiva una transacción: primero a menos de un minuto y, eventualmente, a segundos. El diseño sigue en desarrollo y no tiene fecha de activación; si prospera, podría aliviar el capital que los servicios de transferencia mantienen inmovilizado.
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  • El borrador propone separar en dos los votos que hoy cumplen funciones distintas, con el objetivo de acelerar la finalidad de Ethereum.
  • En el ejemplo de la investigación, un servicio que mueve USD $1.000.000 por hora tendría unos USD $267.000 pendientes con una espera de 16 minutos. Una espera hipotética de cuatro minutos reduciría esa cifra a unos USD $67.000; por debajo de un minuto, sería menos de USD $16.700.
  • Circle ofrece una ruta rápida para USDC con una comisión de 0,01%, mientras la ruta estándar no cobra una tarifa de transferencia de la empresa.


Ethereum estudia acelerar la finalidad para aliviar el costo de mover criptomonedas

Una espera menor para considerar definitiva una transacción

Investigadores de Ethereum trabajan en una propuesta para reducir el tiempo que tarda la red en considerar definitiva una transacción: de unos 16 minutos en el mecanismo actual a menos de un minuto en una primera etapa y, eventualmente, a segundos. El borrador todavía está en desarrollo y sus autores no han anunciado una fecha para activarlo. El posible beneficio va más allá de la rapidez visible para el usuario, porque podría reducir el capital que algunos servicios mantienen comprometido mientras esperan la confirmación final.

La diferencia entre ver una operación en un bloque y considerarla definitiva es central para entender la iniciativa. Una transacción puede aparecer en Ethereum antes de que sus validadores, las computadoras que participan en la seguridad de la red, se comprometan a no reescribirla; esa garantía posterior es la finalidad. Quienes envían fondos desde Ethereum hacia otra cadena deben decidir cuándo liberarlos en el destino, y una espera prolongada puede dejar dinero en suspenso para el servicio que facilita el movimiento.

Ben Edgington, coordinador de la investigación sobre finalidad rápida, presentó el borrador el miércoles junto con los investigadores Francesco D’Amato, Roberto Saltini, Yann Vonlanthen y Mikhail Kalinin. La propuesta intenta modificar el modo en que los validadores votan, en lugar de limitarse a reducir el tiempo de espera como una preferencia operativa. La meta planteada es bajar primero la espera a menos de un minuto y, más adelante, llevarla a segundos, aunque el diseño aún requiere desarrollo.

La propuesta no significa que todas las transferencias entre cadenas vayan a completarse automáticamente en segundos ni que las comisiones vayan a bajar de inmediato para cada usuario. Su efecto potencial se concentra en el tiempo que transcurre hasta que un operador considera suficientemente seguro el reembolso asociado con una transferencia. Si la red alcanza antes la finalidad, ese proveedor podría recuperar antes los fondos adelantados y reutilizar parte de su liquidez en otras operaciones.

El costo del capital que queda en espera

Un ejemplo permite visualizar por qué la duración importa para los intermediarios. Si una persona envía USD $10.000 desde Ethereum hacia otra red, un servicio puede entregarle los fondos en el destino usando dinero que ya tiene allí y aguardar luego el reembolso cuando la transacción original alcance finalidad. El cliente podría recibir el dinero en segundos, pero el servicio mantiene expuesto ese monto durante la espera y no puede tratarlo como capital disponible para nuevas transferencias.

La investigación de la Fundación Ethereum plantea que esos fondos inactivos representan un costo real para las empresas que prestan el servicio. La consecuencia depende de cuánto dinero movilizan y durante cuánto tiempo deben adelantarlo, por lo que una espera menor puede disminuir la cantidad de capital comprometido en un momento determinado. No elimina la necesidad de liquidez ni garantiza por sí sola tarifas menores, pero puede reducir la presión financiera asociada con esperar el reembolso.

En el cálculo citado en la investigación, un proveedor que gestiona de manera constante USD $1.000.000 por hora tendría alrededor de USD $267.000 pendientes de reembolso con un retraso de 16 minutos. Como comparación, si la espera fuera de cuatro minutos, la cifra estimada caería a unos USD $67.000. Una espera inferior a un minuto dejaría menos de USD $16.700 pendientes bajo el mismo supuesto. Estas cifras ilustran el efecto de reducir el intervalo, pero no constituyen una promesa de ahorro idéntico para todas las empresas ni una estimación de cuánto bajarían los precios al público.

La posible reducción de capital inmovilizado ofrece una vía indirecta para abaratar el movimiento de criptoactivos, que es precisamente la oportunidad que plantea el plan. Un operador que necesita adelantar menos fondos para mantener sus transferencias puede tener más margen para reutilizar su liquidez, aunque la decisión de trasladar ese beneficio a los clientes depende de cada proveedor. La iniciativa, por tanto, aborda una parte de los costos operativos, no todos los cargos que aparecen al mover activos entre redes.

Las rutas rápidas y las tarifas de Circle

El material también contrasta la propuesta con un servicio existente de Circle, emisora de la stablecoin USDC vinculada al dólar. La empresa cobra 0,01% por su ruta rápida desde Ethereum, equivalente a USD $1 por cada USD $10.000 transferidos, antes de sumar las tarifas de la red y de la aplicación. La tarifa ilustra que algunos usuarios ya pueden pagar por acortar la espera, aunque no se especifica que una futura mejora de Ethereum vaya a modificar automáticamente ese precio.

La ruta estándar de Circle no incluye una comisión de transferencia cobrada por la empresa, según los datos citados en la noticia. Sin embargo, la ruta rápida tiene una diferencia operativa: Circle limita el valor total de las transferencias rápidas que permanecen a la espera de finalidad. Cada liquidación completada libera espacio para nuevas operaciones, de modo que el tiempo de confirmación también influye en la capacidad de mantener activo ese servicio.

Ese límite ayuda a explicar por qué la finalidad no es un detalle técnico separado de la experiencia de transferencia. Cuando una operación termina antes, el proveedor puede liberar antes el espacio que reservó para ella y admitir nuevas transferencias rápidas, de acuerdo con el funcionamiento descrito. Una red más veloz podría aliviar ese ciclo de espera, pero la noticia no afirma que Circle haya anunciado cambios en sus tarifas, límites o condiciones a raíz del borrador.

Los usuarios, por su parte, deben distinguir entre la comisión del proveedor y otros costos que pueden aparecer en el recorrido. En el caso de la tarifa rápida de Circle, el 0,01% se aplica antes de los cargos de red y de la aplicación, mientras que la ruta estándar no lleva una comisión de transferencia de Circle. Por eso, una reducción del tiempo de finalidad podría cambiar los incentivos de liquidez sin borrar automáticamente los demás componentes del precio.

La modificación propuesta al sistema de votos

El retraso actual de unos 16 minutos se relaciona con la forma en que votan los validadores de Ethereum. Cada validador emite un voto que cumple dos funciones a la vez: contribuir a elegir el siguiente bloque y ayudar a asegurar de forma permanente bloques anteriores. Como ambas tareas dependen del mismo voto, la finalidad no puede avanzar más rápido que la rotación necesaria para completar las rondas de participación.

En el mecanismo descrito, los validadores se turnan para emitir sus votos y un bloque alcanza finalidad después de dos rondas completas de votación de todos ellos. Esa estructura vincula la tarea de elegir el siguiente bloque con la de dejar atrás los bloques previos como parte de la historia segura de la red. La propuesta busca cambiar esa dependencia, pues los investigadores consideran que compartir una sola votación limita la velocidad con la que puede completarse la finalidad.

El borrador asignaría un voto propio a cada función, de manera que la elección del bloque siguiente y el aseguramiento de bloques anteriores ya no dependerían del mismo mecanismo de votación. Con esa separación, el proceso de seguridad podría operar en un reloj más rápido, que los desarrolladores tendrían la posibilidad de ajustar con el tiempo. La idea apunta a una modificación de cómo se organiza el consenso, no simplemente a pedir a los validadores que repitan el procedimiento actual con mayor rapidez.

Por ahora, los detalles siguen en elaboración y la investigación no fija una fecha de implementación ni asegura que se haya alcanzado el objetivo de reducir la espera primero a menos de un minuto y, eventualmente, a segundos. La propuesta es un borrador presentado por Edgington y los demás investigadores, no un cambio ya desplegado en la red. Su relevancia dependerá de cómo evolucione el diseño y de si logra acelerar la finalidad sin comprometer las funciones que los votos actuales cumplen en la selección y seguridad de los bloques.


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