Por Hannah Pérez  

Bitcoin volvió a cotizar por debajo de los USD $64.000 después de que el tono restrictivo de la Reserva Federal golpeara a los activos de riesgo, aunque varios indicadores on-chain muestran señales de estabilización en la red.

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  • Bitcoin cayó bajo USD $64.000 tras el debut restrictivo de Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal.
  • Los ETF Bitcoin registraron salidas por USD $82,2 millones, mientras los de Ether perdieron USD $29,4 millones.
  • Glassnode señaló que BTC aún cotiza 15% por debajo de su “True Market Mean” on-chain de USD $77.200.
  • Analistas discrepan sobre la señal del mercado: algunos ven riesgo macro, mientras Kraken destaca oportunidades históricas cerca de la media móvil de 200 semanas.

Bitcoin (BTC) volvió a caer por debajo de los USD $64.000 este jueves, presionado por el giro restrictivo de la Reserva Federal (FED) de Estados Unidos y por nuevas salidas desde los fondos cotizados en bolsa (ETF) al contado.

Según datos de CoinMarketCap, la criptomoneda se mueve cerca de los USD $64.000, con una caída de 1,87% en las últimas 24 horas, mientras Ether (ETH) cotizaba bajo los USD $1.740, con un retroceso de 1,73% en el mismo periodo.

El movimiento refleja el impacto del primer encuentro de política monetaria encabezado por Kevin Warsh como presidente de la Fed. Aunque el banco central mantuvo las tasas sin cambios, el mensaje posterior fue interpretado como más restrictivo por los mercados, que ahora asignan mayores probabilidades a un aumento de tasas antes de fin de año.

Para activos de riesgo como Bitcoin, el cambio de expectativas representa un obstáculo inmediato, especialmente después de un rebote que dependía en parte de apuestas por una política monetaria más flexible.

La presión también se trasladó a los ETF. Los fondos de Bitcoin registraron salidas netas por USD $82,2 millones el miércoles, de acuerdo con datos de SoSoValue. Fidelity FBTC fue el único producto con una entrada relevante, por USD $14 millones. En paralelo, los ETF de Ether tuvieron retiros netos por USD $29,4 millones, lo que en conjunto provocó un saldo negativo de USD $111 millones.

ETF pierden el interés institucional

La salida de capital desde los ETF vuelve a poner en duda la solidez del reciente rebote. Durante los últimos meses, los fondos al contado se han convertido en una de las principales vías de demanda institucional para Bitcoin y, en menor medida, para Ether.

Cuando esos productos registran entradas sostenidas, suelen funcionar como soporte de mercado; cuando vuelven las salidas, la lectura cambia rápidamente hacia cautela. El retroceso del miércoles también cortó una mejora que apenas comenzaba a formarse.

Según The Block, los ETF de Bitcoin habían logrado una entrada neta modesta de USD $10,1 millones el martes, después de varias semanas de retiros. Sin embargo, la pausa en la racha negativa duró poco y la salida del miércoles ahora deja claro que la demanda institucional todavía no ha retomado fuerza suficiente para sostener una recuperación más convincente.

Mike McCluskey, exejecutivo de Fidelity Investments, dijo a The Block que los ETF tendrían que encadenar entradas hasta el viernes para que el movimiento pareciera una verdadera recomposición institucional, en lugar de un simple rebote de alivio. Desde esa óptica, el mercado aún no ha demostrado que grandes compradores estén regresando de forma sostenida.

Glassnode ve un mercado “en reparación”

A pesar de la presión macroeconómica, los datos on-chain muestran un cuadro menos deteriorado que semanas atrás. Glassnode señaló en un informe citado por The Block que Bitcoin cotiza 15% por debajo de su “True Market Mean” de USD $77.200, una métrica on-chain que mantiene al mercado en territorio de régimen bajista, aunque con señales de reparación tras el rebote desde los mínimos recientes.

El MVRV de holders de corto plazo, que mide ganancias o pérdidas no realizadas en monedas movidas durante los últimos 155 días, subió de 0,81 a 0,90. Aunque sigue por debajo de la línea de equilibrio de 1,0, la mejora indica que las pérdidas no realizadas de compradores recientes se están moderando. El costo base implícito de ese grupo se ubica cerca de USD $72.600, por lo que los compradores recientes todavía están, en promedio, alrededor de 10% bajo el agua.

La capitalización realizada, que representa el costo agregado de las monedas en circulación, cayó 1,45% en 90 días hasta USD $1,07 billones. Sin embargo, el cambio a siete días casi se detuvo en -0,18%, lo que Glassnode interpreta como una primera señal de que las salidas de capital desde la red podrían estar desacelerándose.

Más liquidez compradora, pero el contexto se complica

Otro dato constructivo proviene de la liquidez spot. Después de la caída de Bitcoin hacia la zona de USD $60.000, la profundidad del libro de órdenes de Binance se inclinó con mayor claridad hacia las posturas de compra. Según Glassnode, la liquidez del lado comprador ahora supera a las órdenes de venta en reposo por el margen más amplio en meses.

Esa dinámica sugiere que algunos participantes están dispuestos a absorber ventas en niveles actuales, lo que ayuda a explicar por qué Bitcoin ha logrado mantenerse en la zona media de los USD $60.000 tras el fuerte retroceso de mayo y junio. Sin embargo, una mejora en la estructura on-chain no garantiza por sí sola un cambio de tendencia si el entorno macro se vuelve más adverso.

El problema es que la Reserva Federal complicó la lectura del mercado. La caída de Bitcoin durante mayo y junio había estado vinculada en parte a una prima de riesgo geopolítico por la guerra entre Estados Unidos e Irán. Según Glassnode, BTC cayó cerca de 22%, desde USD $77.486 hasta un mínimo de USD $60.861, mientras el petróleo y el oro recibían flujos de refugio.

El memorando de alto el fuego entre Washington y Teherán redujo parte de esa presión. El crudo retrocedió de USD $86 a USD $76 y Bitcoin consolidó su rebote hacia la zona media de los USD $60.000. Pero la Fed reemplazó rápidamente el alivio geopolítico con un nuevo factor de incertidumbre: tasas más altas por más tiempo y comunicación menos predecible.

Warsh endurece el tono y aumenta la incertidumbre

Kyle Rodda, analista senior de mercados financieros en Capital.com, señaló que la primera reunión de Warsh al frente de la Fed eliminó parte de la orientación futura, acortó el comunicado posterior al encuentro y omitió su propio punto dentro de las proyecciones de tasas. Para el mercado, esa menor claridad amplificó el efecto restrictivo del mensaje.

Según Rodda, la mitad de los miembros del Comité Federal de Mercado Abierto ahora ve un aumento de tasas antes de fin de año, lo que llevó la probabilidad implícita de una subida a 90%. El cambio presionó a las acciones y al oro, mientras impulsó al dólar. Para Bitcoin, un dólar más fuerte y mayores expectativas de tasas suelen traducirse en menor apetito por riesgo y menos margen para rebotes especulativos.

Lacie Zhang, analista de investigación de Bitget Wallet, dijo a The Block que la venta del miércoles en Bitcoin y oro respondió más al tono de la Fed que a la decisión de mantener tasas, ya que esa pausa estaba descontada. “Una Fed restrictiva puede ser incorporada en precios; una Fed menos comunicativa es más difícil de cubrir”, explicó.

Zhang también anticipa que la volatilidad dejará de concentrarse únicamente alrededor de las reuniones de la Fed y se distribuirá entre cada reporte de inflación, precios al productor, gasto de consumo personal y empleo entre ahora y diciembre. En su lectura, los mercados tratarán cada dato macroeconómico como una señal directa sobre la política monetaria.

No todos atribuyen el movimiento a la geopolítica

McCluskey ofreció una lectura distinta sobre el papel del alto el fuego. A su juicio, la acción de precio de Bitcoin esta semana no debe entenderse como una respuesta pura a titulares geopolíticos. El factor más importante sería si una caída sostenida en los precios del petróleo puede recalibrar suficientemente las expectativas de inflación como para alterar el curso de la Fed.

Ese canal, advirtió, opera más lentamente que la reacción inicial del mercado ante los titulares sobre el alto el fuego. Para McCluskey, la firma programada en Suiza será una prueba clave, dado que el acuerdo sigue siendo interino, persisten sanciones y todavía existe riesgo de nuevos ataques si fracasan las conversaciones nucleares.

Además, los traders que sufrieron reversiones en abril y principios de junio parecen más inclinados a esperar confirmación de flujos que a comprar solo por titulares positivos. En ese sentido, la recuperación de los ETF sigue siendo una condición central para validar que el rebote responde a posicionamiento institucional y no a una reacción temporal.

La media móvil de 200 semanas entra en foco

Una lectura más optimista proviene de Thomas Perfumo, economista jefe de Kraken, quien recordó que las caídas de Bitcoin por debajo de su media móvil de 200 semanas, actualmente cerca de USD $62.358, han marcado históricamente algunos de los mejores puntos de entrada del mercado.

Según Perfumo, los cierres por debajo de esa media han ocurrido en cerca de 10% de los días de negociación desde mediados de 2017. Los compradores que adquirieron BTC en esos niveles han registrado retornos medianos superiores a 100% en un año y más de 300% en dos años. Además, el tiempo mediano para recuperar la inversión habría sido de apenas dos días, con una caída mediana posterior de 9% durante el año siguiente.

Sin embargo, esa lectura histórica compite con una visión más cauta entre gestores de fondos cripto encuestados por The Block. La mayoría todavía espera que Bitcoin caiga más antes de una recuperación, citando incertidumbre macroeconómica, liquidez más débil y rotación de capital hacia operaciones vinculadas con inteligencia artificial.

Matt Hougan, director de inversiones de Bitwise, cuestionó esta semana el énfasis en intentar adivinar el fondo exacto. En una nota a clientes citada por The Block, sostuvo que para inversionistas de largo plazo la pregunta correcta no es si Bitcoin ya tocó piso, sino si el próximo máximo del ciclo todavía está por delante.

Un mercado dividido entre reparación y presión macro

Bitcoin enfrenta ahora una lectura dividida. Por un lado, los datos on-chain muestran señales de estabilización: menos salidas de capital realizadas, mejora en el MVRV de holders de corto plazo, mayor liquidez compradora y niveles históricamente interesantes cerca de la media móvil de 200 semanas. Por otro, el frente macro se volvió más difícil tras el debut de Warsh en la Fed, con expectativas de alza de tasas, dólar más fuerte y nuevas salidas desde ETF.

La combinación deja al mercado en una fase frágil. Para que Bitcoin convierta la estabilización on-chain en una recuperación sostenida, necesitará algo más que compradores tácticos cerca de USD $60.000.

También deberá recuperar el apoyo de los ETF, resistir una agenda macro cada vez más sensible a cada dato económico y demostrar que el alivio geopolítico puede traducirse en condiciones de liquidez más favorables.

Por ahora, el precio bajo USD $64.000 muestra que las señales de reparación existen, pero aún no pesan lo suficiente como para imponerse al mensaje restrictivo de la Fed.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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