Por Canuto  

El CEO de blockstream, Adam Back, criticó el BIP-110 y advirtió que imponer un “límite de spam” a nivel de consenso podría afectar la estabilidad y la reputación de bitcoin. Aunque algunos nodos, asociados principalmente a usuarios de bitcoin knots, muestran apoyo, la propuesta todavía está lejos del umbral requerido para un soft fork, en medio de una disputa creciente sobre qué transacciones deberían permitirse en la red.
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  • Adam Back cuestionó el BIP-110 y dijo que un límite de spam en consenso podría perjudicar la estabilidad y la imagen de bitcoin.
  • Según el reporte, el respaldo de nodos sigue bajo: cerca de 7,5% en un conteo y alrededor de 3% en otro, lejos del 55% requerido.
  • La discusión se intensificó tras cambios de política y el avance de bitcoin knots, reabriendo el debate sobre OP_RETURN y transacciones con datos.

 


El debate sobre el “spam” en la red de bitcoin volvió al centro de la conversación técnica y política de la industria. Esta vez, la polémica gira alrededor del BIP-110, una Propuesta de Mejora de Bitcoin que busca introducir un límite temporal para restringir datos en transacciones durante 12 meses.

De acuerdo con un reporte publicado por Cryptopolitan, el CEO y cofundador de blockstream, Adam Back, expresó su escepticismo frente a esta iniciativa. Su argumento principal apunta a que imponer un límite de spam a nivel de consenso podría comprometer la estabilidad del protocolo y dañar la reputación de bitcoin como sistema monetario.

La discusión se produce en un contexto de tensión dentro de la comunidad, donde se enfrentan visiones distintas sobre el uso de la cadena de bloques. Para algunos, permitir que se incluyan imágenes o archivos multimedia representa un abuso del espacio en bloque. Para otros, se trata de un uso permitido que debe regularse por incentivos de mercado.

En este escenario, la adopción creciente de implementaciones alternativas de software de nodo, como bitcoin knots, se convirtió en un termómetro político. También alimentó el temor de una mayor fragmentación, justo cuando las decisiones sobre políticas de transacciones vuelven a encender la discusión sobre descentralización y resistencia a la censura.

Qué es el BIP-110 y por qué reavivó la discusión sobre “spam”

El BIP-110, según lo descrito por Cryptopolitan, fue iniciado por Dathon Ohm e introducido en diciembre del año pasado. La propuesta plantea una reducción temporal, por un período de 12 meses, en los límites de datos de transacciones con la intención de frenar la inclusión de imágenes y archivos multimedia que podrían sobrecargar la cadena de bloques.

Para lectores nuevos, los BIP funcionan como documentos técnicos y de gobernanza donde se proponen cambios al protocolo o a prácticas relacionadas con bitcoin. Algunos BIP terminan influyendo en actualizaciones de software, y otros se convierten en cambios de consenso mediante mecanismos como los soft forks, que requieren niveles de coordinación elevados entre operadores de nodos, mineros y otros actores.

La preocupación de los partidarios del límite de spam se basa en la idea de que el uso extensivo de datos no financieros eleva los costos de operar un nodo. Ese aumento, sostienen, podría reducir el número de participantes que verifican la red por cuenta propia, lo que en teoría afectaría la descentralización práctica.

Del lado contrario, los críticos de limitar datos por consenso suelen argumentar que bitcoin ya cuenta con un sistema de tarifas y restricciones técnicas que hacen costoso el abuso sostenido. Bajo esa visión, la cadena debe permanecer neutral, y cualquier intervención adicional podría abrir la puerta a cambios impulsados por presión social, más que por criterios estrictamente técnicos.

La crítica de Adam Back: reputación, estabilidad y cambios “sin consenso”

Cryptopolitan indicó que Adam Back defendió el rol de bitcoin como “dinero sólido y duro”, pero se opuso a intervenciones en sus mecanismos de consenso. En su lectura, el spam constituye una molestia, pero no representa un riesgo significativo para la seguridad de la red.

El ejecutivo comentó sobre el tema luego de observar que cerca de 7,5% de los nodos de la red, principalmente usuarios de bitcoin knots, han expresado apoyo a la propuesta. Ese porcentaje, aunque minoritario, fue presentado como una señal de desacuerdo creciente sobre cómo manejar el spam de datos en transacciones.

En una publicación en X fechada el domingo 15 de febrero, Back sostuvo que una modificación de este calibre carece de justificación. Según el reporte, también expresó que el BIP-110 podría socavar la reputación de BTC como un sistema monetario seguro y como depósito de valor confiable.

Cryptopolitan añadió que Back etiquetó la propuesta como un “ataque” y comparó el intento de forzar cambios sin consenso con un esfuerzo de “turba”. En términos prácticos, su postura refleja una alerta ante cambios de consenso que, aun con intenciones defensivas, podrían introducir riesgos operativos o políticos difíciles de revertir.

Bitcoin knots, OP_RETURN y el reacomodo entre implementaciones de nodos

El reporte señaló que el apoyo a la propuesta estaría creciendo entre validadores de bitcoin knots, pese a las advertencias de Back. También afirmó que bitcoin knots comenzó a asegurar una participación de mercado sustancial a fines de 2024 y que, a inicios de 2025, su adopción ganó rápidamente impulso.

Como telón de fondo, Cryptopolitan recordó que a fines de octubre de 2025, bitcoin core v30 cambió su política predeterminada para levantar la restricción OP_RETURN de 80 bytes. Según la publicación, el objetivo de ese movimiento era reducir el exceso de UTXO al fomentar el uso de salidas de datos no consumibles.

OP_RETURN es una forma de incluir datos en una transacción sin crear una salida gastable, lo que puede ayudar a evitar la creación de UTXO que luego deben ser rastreados por nodos. Sin embargo, su uso también se asocia con la inclusión de información ajena a pagos, lo que enciende debates sobre qué tan “financiera” debe ser la cadena.

Cryptopolitan afirmó que, desde que la funcionalidad de OP_RETURN se volvió un tema de intenso debate, la participación de bitcoin core en los nodos cayó a 77,2%, lo que reflejaría una baja de 20,8%. En paralelo, la participación de bitcoin knots habría subido a 22,7%, reforzando la percepción de una comunidad cada vez más dividida sobre políticas de transacciones.

Apoyo insuficiente y dudas sobre la viabilidad del soft fork

En cuanto a las probabilidades de avanzar, Cryptopolitan citó informes datados el 25 de enero que indicaban que la iniciativa está liderada por el equipo de bitcoin knots. La propuesta, programada para durar un año, se ajustaría en función de los comentarios de la comunidad, de acuerdo con la cobertura.

Aun así, el respaldo actual aparece como un obstáculo evidente. El reporte sostuvo que la propuesta solo logró asegurar apoyo de alrededor de 3% de los nodos en la cadena de bloques de bitcoin, una cifra distinta al 7,5% mencionado en el conteo asociado a nodos principalmente de bitcoin knots.

Para su aprobación, el soft fork requeriría apoyo de al menos 55% de los validadores, según los datos citados por Cryptopolitan. Además, el artículo afirmó que ninguno de los 20 principales grupos de minería demostró interés en la propuesta, lo que reduce el impulso político y operativo para su despliegue.

Estas cifras sugieren que, al menos en el corto plazo, el BIP-110 enfrenta un camino cuesta arriba. También muestran que el debate no se limita a lo técnico, porque involucra expectativas sobre coordinación social y la disposición de los actores más influyentes a sostener un cambio de consenso.

Voces a favor y en contra: Dashjr, Kratter y el miedo a la erosión gradual

Cryptopolitan indicó que, ante la controversia, reporteros buscaron comentarios de los autores del BIP-110. Como parte de esas respuestas, el desarrollador de bitcoin core Luke Dashjr argumentó que agregar datos innecesarios sobrecargaría a los operadores de nodos y desviaría recursos de la misión principal de bitcoin, orientada a mejorar el sistema financiero.

La discusión también incluye críticas sobre el impacto del spam en los requisitos de hardware. Según el reporte, los detractores del exceso de datos consideran que estos requisitos estarían socavando el estatus de la red como una moneda verdaderamente descentralizada y resistente a la censura, al elevar la barrera de entrada para verificar la cadena.

En la misma cobertura, el partidario e investigador de bitcoin Matthew Kratter comparó el problema con la hiedra que se apodera de un árbol. Según esa analogía, el spam podría debilitar y dañar gradualmente a bitcoin, de forma lenta, mientras consume recursos de su “anfitrión”.

El choque de narrativas resume un dilema recurrente en bitcoin: priorizar reglas mínimas y neutralidad del protocolo, o introducir límites explícitos para proteger la operatividad cotidiana de nodos y la experiencia del usuario. Por ahora, el BIP-110 se mantiene como un punto de fricción que expone lo difícil que resulta alcanzar consensos amplios cuando la discusión toca la identidad misma del sistema.


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