Por Canuto  

Swift puso en marcha un nuevo paso en su estrategia blockchain al habilitar pruebas en vivo con 17 grandes bancos de seis continentes, en busca de pagos transfronterizos continuos mediante depósitos tokenizados y dinero digital regulado.

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  • Swift dijo que 17 bancos se preparan para probar transacciones en vivo sobre su nuevo libro mayor compartido basado en blockchain.
  • La plataforma apunta a permitir movimientos de fondos durante la noche y los fines de semana, aunque la liquidación final seguirá en sistemas de pago existentes.
  • Entre los participantes figuran UBS, BNP Paribas, BNY, Citi, HSBC y Wells Fargo, en un contexto de competencia con stablecoins y nuevas infraestructuras de pagos.

 


Swift anunció que 17 bancos importantes se alistan para realizar pruebas en vivo sobre su nuevo libro mayor compartido basado en blockchain. La iniciativa busca habilitar pagos transfronterizos continuos con depósitos tokenizados y ampliar la disponibilidad de servicios fuera del horario bancario tradicional.

La novedad apunta a un problema histórico de la banca internacional: aunque la mensajería y parte del procesamiento ya son muy rápidos, la disponibilidad plena todavía suele depender de ventanas operativas, cierres nocturnos y pausas de fin de semana.

Según informó CoinDesk, el sistema ya está listo para uso inicial por parte de bancos en seis continentes. Entre las entidades involucradas aparecen UBS, BNP Paribas, BNY, Citi, HSBC y Wells Fargo.

Swift precisó que la plataforma no sustituirá las vías actuales de pago. En cambio, funcionará como una capa compartida para mover representaciones digitales de dinero bancario antes de que la liquidación final ocurra en la infraestructura existente.

La propuesta llega en un momento en que bancos, empresas de pagos y firmas cripto compiten por hacer más eficientes las transferencias internacionales. Esa carrera ha dado mayor visibilidad tanto a las stablecoins como a los activos tokenizados emitidos dentro de marcos regulados.

Qué anunció Swift y por qué importa

El anuncio de Swift representa un avance concreto frente a la presentación inicial del proyecto realizada en octubre. En aquel momento, la red explicó que desarrollaba una plataforma de libro mayor compartido para apoyar liquidaciones vinculadas con stablecoins y activos tokenizados en múltiples blockchains.

Ahora el paso es más tangible porque pasa del diseño a pruebas en vivo con bancos de gran escala. Eso convierte la propuesta en un experimento relevante para medir si la banca tradicional puede ofrecer una experiencia casi continua sin desmontar sus estructuras centrales.

Swift es una red de mensajería propiedad de bancos que conecta a más de 11.500 instituciones financieras. Ese alcance le da una posición singular para impulsar estándares comunes cuando el sector intenta integrar dinero digital regulado sin fracturar la operativa actual.

La empresa indicó que su nuevo libro mayor permitirá a los bancos mover fondos de clientes durante la noche y los fines de semana. Ese detalle es clave porque extiende la utilidad operativa más allá del horario hábil, uno de los puntos donde las soluciones cripto han ganado terreno.

Sin embargo, Swift también dejó claro que la liquidación final seguirá ocurriendo a través de los sistemas de pago ya existentes. En términos prácticos, eso sugiere una arquitectura híbrida donde la coordinación y la representación digital avanzan más rápido que el reemplazo total del back-end bancario.

La iniciativa está diseñada para admitir dinero digital regulado y activos tokenizados en varias blockchains. Con ello, Swift intenta posicionarse como una infraestructura de interoperabilidad, no solo como una red de mensajes entre bancos.

Depósitos tokenizados, stablecoins y el enfoque de la banca

Uno de los conceptos centrales del anuncio es el de los depósitos tokenizados. Se trata de versiones digitales del dinero de bancos comerciales, emitidas dentro de los propios libros mayores de las entidades participantes.

La idea difiere de una stablecoin convencional emitida por una firma privada ajena al banco. En el enfoque de Swift, el dinero mantiene su vínculo directo con instituciones financieras reguladas y con sus mecanismos tradicionales de cumplimiento y gestión de riesgos.

Esa distinción explica por qué los bancos ven valor en desarrollar rutas propias para activos digitales. Aunque las stablecoins ya permiten transferencias que pueden liquidarse fuera del horario bancario, las entidades financieras priorizan controles regulatorios, conformidad y supervisión institucional.

Swift señaló que su libro mayor proporciona a los bancos una capa compartida para esos depósitos tokenizados. En lugar de obligar a cada institución a operar en compartimentos aislados, la plataforma busca ofrecer un marco común para coordinar movimientos entre participantes globales.

Thierry Chilosi, director de negocios de Swift, resumió esa ambición al afirmar: “Con nuestra nueva capacidad de libro mayor, estamos extendiendo la confianza y estabilidad de las finanzas establecidas a las fronteras del dinero digital”. La frase revela que el proyecto no se presenta como una ruptura, sino como una extensión de la banca existente.

Desde esa óptica, Swift intenta combinar dos mundos que a menudo se ven como rivales. Por un lado, adopta elementos asociados al universo blockchain; por otro, preserva la lógica institucional de una infraestructura dominada por bancos y procesos regulados.

Qué cambia para los pagos transfronterizos

El mayor atractivo práctico del proyecto está en la promesa de disponibilidad continua para pagos internacionales. En muchos corredores, la transferencia puede iniciar rápido, pero la experiencia completa todavía sufre restricciones por horarios de compensación y cierre de sistemas.

Con el nuevo libro mayor, Swift busca que los bancos puedan mover fondos de clientes incluso cuando los sistemas tradicionales no están operando en su ventana habitual. Eso podría mejorar la gestión de tesorería, la respuesta a necesidades urgentes y la eficiencia en cadenas globales de pagos.

El matiz importante es que la innovación se concentra en la capa operativa previa a la liquidación definitiva. Es decir, la plataforma habilita coordinación continua, pero no elimina de inmediato la dependencia de la infraestructura donde se cierra legal y contablemente cada pago.

Ese diseño puede resultar atractivo para bancos grandes porque reduce el choque con sistemas heredados. En vez de exigir una migración completa a una blockchain pública o a una red nueva, el modelo permite introducir capacidades digitales sin reemplazar de golpe la infraestructura central.

Swift añadió un dato que ayuda a poner el anuncio en perspectiva: el 75% de los pagos en su red ahora llega a los bancos beneficiarios en 10 minutos, y con frecuencia en segundos. El desafío, por tanto, no es solo velocidad de mensajería, sino continuidad operativa del dinero digital regulado.

Si el piloto avanza, la propuesta podría fortalecer la utilidad de los depósitos tokenizados para comercio, tesorería corporativa y pagos institucionales. También podría crear un precedente para otros modelos bancarios que intenten competir con infraestructuras nativas del sector cripto.

Los bancos participantes y el contexto competitivo

La lista de bancos participantes incluye a varias de las entidades más influyentes del sistema financiero internacional. Entre las mencionadas por Swift figuran UBS, BNP Paribas, BNY, Citi, HSBC y Wells Fargo.

La presencia de bancos en seis continentes sugiere que el piloto no será un ensayo local ni de nicho. Más bien, parece un intento por construir una base global para pagos y activos tokenizados con alcance multinacional desde el inicio.

Ese detalle importa porque la utilidad de una red de pagos depende mucho de su escala. Una solución limitada a pocos participantes puede servir para pruebas técnicas, pero una infraestructura transfronteriza necesita masa crítica institucional para resultar verdaderamente competitiva.

El proyecto también emerge en un momento de presión creciente desde el ecosistema cripto. Los emisores de stablecoins ya ofrecen liquidaciones que pueden ocurrir fuera del horario bancario, lo que ha elevado las expectativas sobre disponibilidad permanente y costos potencialmente menores.

Frente a eso, la banca tradicional busca diferenciarse con regulación, cumplimiento y control de riesgos. Swift parece apostar a que muchos actores institucionales preferirán una evolución de la infraestructura bancaria conocida antes que una migración abrupta hacia soluciones puramente cripto.

No obstante, el resultado dependerá de la ejecución real de las pruebas en vivo. Solo entonces podrá verse si el libro mayor compartido entrega ventajas suficientes en velocidad operativa, interoperabilidad y confianza como para justificar su adopción más amplia.

Alcance real del anuncio y lo que falta por demostrar

Aunque el anuncio es relevante, conviene leerlo con precisión para no exagerar sus implicaciones. Swift no dijo que la banca global haya migrado a una blockchain, ni que las vías tradicionales de pago serán reemplazadas por esta nueva capa.

Lo que sí afirmó es que el libro mayor está listo para uso inicial y que 17 bancos se preparan para probar transacciones en vivo. Esa diferencia es importante porque sitúa la noticia en una fase temprana de implementación, no en una adopción plena y definitiva.

Tampoco se detallaron volúmenes de transacción, montos de prueba ni fechas específicas para una expansión comercial más amplia. Por ello, el anuncio funciona más como una señal estratégica de dirección que como prueba concluyente de transformación inmediata del mercado.

En el mejor escenario para Swift, la plataforma podría servir como puente entre las finanzas tradicionales y la tokenización de dinero y activos. En un escenario más moderado, podría quedar como una herramienta complementaria usada en ciertos casos institucionales concretos.

Para el sector cripto, la señal es clara aunque no necesariamente hostil. La banca ya no observa la tokenización desde la distancia, sino que intenta absorber parte de sus ventajas dentro de marcos propios, apoyándose en redes globales existentes y en reputación regulatoria.

El avance de estas pruebas en vivo será seguido de cerca por bancos, firmas de pagos y empresas de activos digitales. Lo que está en juego no es solo una mejora técnica, sino la forma en que circulará el dinero digital regulado en la próxima etapa de los pagos internacionales.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA

 


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