Por Canuto  

Coinbase y Marqeta ampliaron su alianza para ofrecer tarjetas empresariales respaldadas por stablecoins, con liquidación en Base y operaciones de financiación disponibles las 24 horas. Todavía no informaron cuándo llegará el servicio ni qué stablecoins admitirán.
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  • Coinbase custodiará los stablecoins y gestionará su conversión a moneda tradicional; Marqeta se ocupará de emitir las tarjetas y procesar pagos.
  • La infraestructura utilizará Base para liquidar transacciones, mientras las empresas podrán financiar sus programas de tarjetas de forma continua.
  • Las compañías no anunciaron fecha de lanzamiento, términos financieros ni qué stablecoins serán compatibles con los nuevos programas.


Coinbase y Marqeta preparan tarjetas con stablecoins para empresas

Coinbase amplió su alianza con Marqeta para ofrecer a empresas tarjetas de pago respaldadas por stablecoins, con las que sus clientes podrían gastar activos digitales en comercios que aceptan tarjetas tradicionales. El acuerdo combina la custodia y conversión de activos de Coinbase con la emisión de tarjetas de Marqeta y la liquidación mediante Base, la red de Coinbase. Según informó CoinGape, el esquema también permitiría a las empresas financiar sus programas de tarjetas durante las 24 horas.

La propuesta busca conectar saldos digitales con compras cotidianas sin exigir que cada comercio adopte por separado una infraestructura de criptomonedas. En lugar de sustituir las redes de pago existentes, el programa aspira a que los titulares utilicen tarjetas en millones de establecimientos de todo el mundo, mientras las compañías participantes coordinan por detrás la custodia, la conversión y la liquidación.

Cómo se repartirán las funciones del servicio

El acuerdo asigna a Coinbase la custodia de los stablecoins y el papel de contraparte para convertir esos activos digitales en monedas tradicionales durante la liquidación de las compras. Esa división sitúa a la plataforma en el tramo que conecta el saldo cripto con el valor necesario para completar pagos en el sistema convencional. La información disponible no detalla qué monedas tradicionales se utilizarán ni describe los procedimientos concretos de conversión para cada transacción.

Marqeta, por su parte, se encargará de emitir las tarjetas, procesar los pagos y mantener las relaciones con bancos y redes de pago. La compañía ya tenía una relación de emisión de tarjetas con Coinbase, y el anuncio amplía esa colaboración hacia programas empresariales financiados con stablecoins. Así, las funciones se distribuyen entre un proveedor de infraestructura cripto y una firma especializada en la emisión y procesamiento de tarjetas.

La combinación podría interesar tanto a empresas del sector de las criptomonedas como a negocios de ámbitos comerciales tradicionales que quieran ofrecer pagos asociados a activos digitales. Para los usuarios, la consecuencia más visible sería poder usar el saldo de stablecoins para compras en comercios conectados a las redes existentes, sin que la fuente describa un cambio en la experiencia habitual de pago. El alcance real dependerá de cómo cada empresa implemente el programa.

Anthony Peculic, director de estrategia de Marqeta, describió la expansión como un paso natural para las tarjetas respaldadas por stablecoins y destacó la infraestructura de Coinbase para atender a clientes empresariales de Marqeta. La declaración presenta el acuerdo como una ampliación de capacidades ya existentes, no como el anuncio de un producto con disponibilidad inmediata. Ninguna de las empresas comunicó una fecha de lanzamiento para los clientes.

Alec Lovett, responsable de productos de infraestructura de Coinbase, también señaló que la alianza permitirá transacciones en tiempo real para empresas y consumidores. Esa afirmación expresa el objetivo operativo que atribuye Coinbase al servicio, pero el anuncio no ofrece métricas, condiciones de funcionamiento ni detalles técnicos que permitan medir ese desempeño. Por ahora, las compañías describieron la arquitectura y el propósito, sin publicar un calendario de despliegue.

Base y la promesa de financiación continua

Para liquidar las operaciones, Coinbase utilizará Base, su blockchain, dentro de la nueva infraestructura de pagos. La red permitirá procesar transacciones en cadena, y la información del anuncio destaca la rapidez y las comisiones relativamente bajas como características útiles para las empresas. Sin embargo, no se detallaron tarifas específicas ni se aclaró qué parte de cada pago se registrará en Base, por lo que no corresponde asumir que toda la experiencia del usuario será completamente on-chain.

Uno de los aspectos señalados por las compañías es la posibilidad de financiar programas de tarjetas las 24 horas, incluso fuera del horario bancario habitual. En términos operativos, esa disponibilidad puede ofrecer a las empresas una vía para gestionar fondos sin limitarse a las ventanas tradicionales de atención bancaria. El anuncio no establece límites, tiempos exactos de acreditación ni condiciones aplicables a cada región, de modo que el alcance práctico todavía está pendiente de definición.

Coinbase también gestionará la transferencia de activos digitales y las conversiones a moneda tradicional vinculadas a las compras, de acuerdo con la descripción del servicio. Esa coordinación es central para que un saldo denominado en stablecoins pueda respaldar gastos procesados por redes convencionales. La empresa no publicó detalles sobre los pasos que verá el usuario, cómo se calculará cada conversión o qué reglas se aplicarán cuando haya diferencias entre jurisdicciones.

La alianza ampliada llega después de que Coinbase anunciara una colaboración con Citi para ofrecer pagos con stablecoins a clientes corporativos, también con el propósito de integrar herramientas blockchain en sistemas bancarios tradicionales. Ambos acuerdos apuntan a acercar los activos digitales a flujos empresariales y pagos convencionales, aunque la información disponible no indica que compartan la misma infraestructura o que formen parte de un único producto. Cada colaboración tiene participantes y funciones que deben distinguirse.

La compañía sitúa esta estrategia dentro de un esfuerzo más amplio por conectar blockchain con servicios financieros existentes, pero aún faltan datos para evaluar su alcance comercial. La disponibilidad continua de financiación y el uso de redes de tarjetas describen una posibilidad operativa, no una garantía de acceso universal ni de adopción por parte de todas las empresas. La implementación concreta dependerá de los programas que se pongan en marcha y de las condiciones que establezcan sus participantes.

Lo que aún no se conoce del lanzamiento

Coinbase y Marqeta no revelaron los términos financieros de la ampliación ni una fecha para que los clientes empresariales accedan al servicio. Tampoco identificaron cuáles stablecoins podrán respaldar las tarjetas, un dato relevante para empresas que necesitan conocer de antemano los activos admitidos y las condiciones de custodia. Hasta que esas decisiones se comuniquen, el anuncio describe una alianza y una estructura de funciones, no un producto disponible para contratación.

Marqeta ya gestionaba la emisión de tarjetas para Coinbase mediante su relación comercial anterior. El artículo de CoinGape indica que la compañía procesó cerca de USD $400.000 millones en volumen de pagos y atendió a más de 40 países en 2025, cifras que sirven como referencia sobre la escala de su infraestructura, pero no especifican qué proporción correspondería a la nueva iniciativa. Tampoco permiten anticipar cuántas empresas adoptarán el servicio.

Coinbase también ha desarrollado su negocio de stablecoins y, según la información publicada, lanzó su stablecoin OUSD respaldado por Coinbase en varias blockchains. En septiembre, ese activo estuvo disponible en Ethereum, Solana y Base, de acuerdo con el texto de la fuente. El anuncio de Marqeta no confirma que OUSD vaya a ser compatible con las tarjetas, por lo que no debe confundirse la disponibilidad de ese token en varias redes con una decisión sobre los activos admitidos por el nuevo programa.

Para las empresas interesadas, las próximas definiciones serán más concretas que el anuncio de una alianza: fecha de inicio, stablecoins admitidas, condiciones económicas y alcance geográfico de los programas. También será importante conocer cómo se coordinarán la custodia, la conversión y la emisión de tarjetas en cada caso, aspectos que las compañías no detallaron. Por ahora, el acuerdo plantea una integración entre infraestructura cripto y pagos con tarjeta, pero deja abiertas las condiciones que determinarán su uso cotidiano.

La expansión ofrece una señal de que Coinbase y Marqeta buscan llevar saldos en stablecoins a canales de pago ya conocidos por empresas y consumidores. Aun así, la distancia entre una arquitectura anunciada y un servicio disponible dependerá de los detalles que todavía faltan, incluida la selección de activos y el calendario comercial. Hasta que se publiquen, el principal cambio confirmado es la ampliación de la colaboración, no el inicio de los pagos.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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