Por Canuto  

Hunter Horsley, CEO de Bitwise, sostiene que 2026 marca un punto de inflexión para la industria cripto. En su visión, bancos, corporaciones e inversionistas institucionales están acelerando su entrada al sector, impulsados por un entorno regulatorio más favorable y por la creciente idea de que blockchain puede transformar los mercados de capitales.
***

  • Hunter Horsley afirmó que este es el momento más alcista que ha visto para cripto en los últimos siete u ocho años.
  • Según Bitwise, grandes bancos de Estados Unidos ya trabajan con urgencia en planes internos para lanzar estrategias vinculadas a cripto.
  • Horsley defendió que Bitcoin sigue siendo pequeño frente a un universo de cerca de USD $400 billones en dinero y activos globales.


La adopción institucional de las criptomonedas podría entrar en una fase mucho más acelerada durante los próximos 12 meses. Esa es la lectura de Hunter Horsley, cofundador y CEO de Bitwise Asset Management, quien aseguró que el mercado atraviesa “el momento más alcista” que ha presenciado desde que la firma opera en la industria.

Durante una conversación con el canal When Shift Happens, en la entrevista titulada Why Every Major Bank Is Racing Into Crypto Right Now – Bitwise Founder | E169, Horsley planteó que 2026 representa un nuevo capítulo para el ecosistema. Su argumento central es que la velocidad del cambio se está incrementando y que tanto bancos como corporaciones ya se mueven con un sentido de urgencia poco habitual en el sector financiero tradicional.

Bitwise, descrita como una firma global de gestión de criptoactivos con más de 70 soluciones de inversión, ha sido una de las gestoras más visibles en el avance de productos institucionales ligados a criptomonedas. En ese contexto, Horsley sostuvo que los cambios regulatorios, el crecimiento de las stablecoins y el desarrollo de DeFi están alineando varios vientos de cola para la industria.

Bancos que pasan de la cautela a la urgencia

Uno de los puntos más enfáticos de Horsley fue el papel que jugarán los grandes bancos. Según relató, la semana previa a la entrevista estuvo con uno de los bancos más grandes de Estados Unidos y un alto ejecutivo le compartió que la dirección de la entidad había dicho que el banco necesita pasar “de cero a 500 millas por hora” en cripto.

El ejecutivo de Bitwise remarcó que una institución bancaria rara vez se mueve con esa velocidad en cualquier área, por lo que considera esa frase una señal extraordinaria del momento actual. En otra relación con una entidad bancaria, añadió, el equipo directivo dio a ciertas divisiones solo 100 días para definir una hoja de ruta vinculada a cripto.

Para Horsley, estas señales indican que los bancos ya no ven a los activos digitales como un tema periférico. Más bien, los consideran un asunto importante, urgente y suficientemente estratégico como para exigir respuestas operativas rápidas.

Su tesis es que, en los próximos 12 meses, toda corporación y toda institución financiera tendrá alguna presencia en el espacio cripto, ya sea mediante productos, tesorería, infraestructura, pagos o inversión. A su juicio, ese movimiento será uno de los mayores catalizadores para el mercado.

Cripto como infraestructura para rehacer los mercados de capitales

Horsley retomó una idea que ya había expresado antes: “software se está comiendo el mundo” y “cripto se va a comer los mercados de capitales”. Con ello quiso decir que, aunque internet transformó sectores como el comercio y los medios, los servicios financieros han sido uno de los grandes bastiones que aún no han sido rediseñados por completo.

En su visión, las blockchains públicas finalmente aportaron la infraestructura necesaria para que internet penetre de lleno en las finanzas. El paralelismo que planteó fue el del comercio electrónico. Primero hubo experimentos que parecían marginales o poco serios, luego surgieron nuevos ganadores, algunos incumbentes se adaptaron y otros actores históricos desaparecieron.

Ese mismo patrón, sostuvo, podría repetirse en los mercados de capitales. Habría nuevos ganadores nacidos del entorno blockchain, entidades tradicionales que logren capitalizar la transición y otras instituciones admiradas que no consigan adaptarse al nuevo entorno.

Además, anticipó que el proceso avanzará más rápido de lo que muchos esperan. Desde su perspectiva, incluso en 24 meses ya podrían verse con claridad ganadores y perdedores en esta nueva etapa.

Por qué Bitwise sigue siendo alcista con Bitcoin

Frente a quienes creen que Bitcoin ya está demasiado caro en niveles como USD $80.000, USD $100.000 o USD $150.000, Horsley propuso cambiar el marco de análisis. A su juicio, la pregunta no debe limitarse al precio actual, sino al universo de capital con el que compite Bitcoin.

Su argumento es que existen cerca de USD $400 billones en dinero y activos globales buscando dónde preservarse, diversificarse o crecer. En ese menú de opciones figuran bienes raíces, acciones globales, renta fija, tesoros, crédito privado y otros instrumentos. Bitcoin, dijo, es una opción nueva dentro de esa lista, pero apenas vale alrededor de USD $2 billones.

Desde ese ángulo, el debate sobre si Bitcoin está caro entre USD $80.000 y USD $150.000 pierde relevancia frente al tamaño del mercado potencial. El punto clave, sostuvo, es si seguirá siendo una opción legal, válida y duradera para una porción de ese enorme capital global.

Horsley también subrayó que el mercado total direccionable no solo es gigantesco, sino que además está creciendo. Recordó que el precio del oro hoy se ubica varias veces por encima del valor total de Bitcoin y señaló que hace 20 años el mercado del oro era mucho más pequeño, cerca de USD $3 billones, mientras hoy ronda entre USD $25 billones y USD $30 billones según la referencia discutida en la entrevista.

Las fuerzas estructurales que, según Horsley, favorecen a cripto

El CEO de Bitwise enumeró varios factores que considera especialmente favorables para Bitcoin y el resto del sector. El primero es la pérdida de confianza en instituciones y gobiernos, y la menor confianza entre Estados, una tendencia que según él se ha profundizado en los últimos cinco años.

El segundo es la expansión de la oferta monetaria y del volumen general de activos globales. Si hay más dinero buscando resguardo o apreciación, argumenta, también aumenta el capital que podría destinarse a cripto.

El tercer elemento es generacional. Horsley citó encuestas de Schwab según las cuales, para millennials y miembros de la Generación X, cripto se ubica entre las dos clases de activos preferidas dentro de una lista de diez, mientras que para los baby boomers aparece cerca del final. A medida que esas generaciones asuman más control en empresas e instituciones, cree que la asignación hacia cripto se volverá más natural.

Para ilustrarlo, relató que recibió una llamada del director financiero de una compañía que acababa de recaudar USD $2.000 millones en efectivo y quería hablar sobre comprar Bitcoin para el balance. Según Horsley, no se trató de una conversación conceptual sobre si Bitcoin tiene sentido o no, sino de una pregunta práctica sobre cómo adquirirlo.

Un cuarto viento de cola es el giro hacia inversiones alternativas dentro del mundo profesional. Con tasas de interés más bajas en el tiempo, explicó, parte del capital estacionado en renta fija podría buscar nuevos destinos. Ese reacomodo, desde su punto de vista, abre espacio para que Bitcoin y otros activos digitales ganen terreno.

Stablecoins, DeFi y un uso más amplio de Bitcoin

Horsley no limitó su optimismo a Bitcoin como reserva de valor. También dijo que elementos emergentes del ecosistema, como las stablecoins y las finanzas descentralizadas, siguen floreciendo y aportan razones adicionales para una visión positiva del sector.

Sobre Bitcoin, reconoció que durante la última década quizá se sobreestimó la rapidez con la que sería usado en pagos. Sin embargo, cree que en los próximos diez años el mercado podría subestimar ese uso. Su razonamiento es secuencial: primero el mundo debía debatir si Bitcoin tenía valor, y solo después de alcanzar una aceptación más amplia podría utilizarse de manera más extensa como medio de pago.

En ese contexto, mencionó el despliegue de funciones de pagos con Bitcoin por parte de Square para unos 4 millones de comercios. Para Horsley, ese tipo de avances muestra que la historia de Bitcoin no necesariamente termina en el rol de activo de resguardo.

También insistió en que el sector está entrando en una fase más “mainstream”. Eso significa que llegarán nuevos inversionistas que no necesariamente siguen cada detalle técnico, ni viven en redes sociales cripto, ni manejan tiempos tan acelerados como los usuarios más veteranos del ecosistema.

Una nueva élite económica surgida de cripto

Otro tema que Horsley destacó es la aparición de una nueva clase de riqueza nacida en el mundo cripto. En su visión, toda gran transformación económica crea grupos con recursos e influencia capaces de moldear instituciones, cultura y política, igual que ocurrió en otras etapas históricas con los ferrocarriles, la industria o la tecnología.

En ese sentido, dijo que los propietarios de cripto irán acumulando recursos que luego podrán desplegar conforme a sus propios valores, preferencias y visiones del mundo. Como ejemplo cultural, recordó cómo ciertos actores del ecosistema compraron NFT por sumas elevadas, algo que interpretó como una forma distinta de expresión patrimonial y artística.

También señaló que esta nueva riqueza ya ha mostrado capacidad de incidencia política. Citó el ciclo electoral estadounidense de 2024, donde el sector cripto, molesto por el trato regulatorio previo, movilizó recursos para apoyar candidatos con posiciones más constructivas hacia la industria.

Desde su óptica, este fenómeno sigue subestimado porque la riqueza total del ecosistema aún es pequeña frente a lo que podría llegar a ser. Hoy, dijo, el patrimonio cripto ronda cerca de USD $4 billones, pero podría crecer de forma considerable si se cumplen las tesis de adopción institucional y expansión del mercado.

El ritmo cambia a medida que llega el inversionista masivo

Horsley advirtió que otra consecuencia del avance institucional es un cambio cultural dentro del ecosistema. Comparó el momento actual de cripto con el paso de la computación desde un hobby de expertos hacia un producto masivo. En esa transición, muchos detalles técnicos dejan de importar para el usuario promedio.

Aplicado a los activos digitales, eso significa que el próximo gran grupo de inversionistas quizá no conozca la capitalización de mercado de los principales tokens más allá de Bitcoin, ni siga la conversación diaria del sector. Su horizonte temporal también será distinto: para ellos, un mes será rápido, un trimestre también, y un año será un marco razonable.

Ese contraste, afirmó, puede generar una sensación engañosa de lentitud entre quienes están acostumbrados al ritmo frenético del ecosistema. Pero para Bitwise, el avance sigue siendo claro y se apoya en procesos más profundos que la volatilidad diaria o semanal.

En síntesis, la apuesta de Horsley es que la combinación de regulación más favorable, bancos activándose, corporaciones interesadas, expansión del mercado total y maduración de casos de uso coloca a cripto en una fase especialmente decisiva. Por eso insiste en que, para quienes observan el panorama completo, este es el punto más alcista que ha vivido la industria hasta ahora.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín