Por Andrés David Martinez   @Andres_M14

El dólar en Venezuela está a punto de llegar al millón (otra vez) y en DiarioBitcoin entrevistamos al economista Aaron Olmos para que nos explique qué implicaciones tiene esto y qué podemos hacer para sobrellevar esta situación.

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El 2020 está a punto de terminar en medio de una época que sin duda ha sido difícil para todo el mundo. Los encierros, la crisis económica y la cantidad de vidas que ha cobrado la pandemia del COVID hicieron que este año fuera particularmente más difícil que otros.

Ahora imaginemos por un segundo esto en un país que ya estaba en una profunda crisis social, política y económica. Probablemente la imagen no es agradable, pero es la realidad. Este año, donde todas las economías cayeron, la de Venezuela cayó aún más.

Entre noviembre del año pasado y noviembre de este año, el tipo de cambio en Venezuela varió 2.296,13%. Esto significa que el precio del dólar subió estrepitosamente en apenas 12 meses y el pasado jueves, una vez más, Venezuela alcanzó la poco alentadora suma de Bs 1.000.000 por dólar.

Lo preocupante de este aspecto es el tamaño de la caída. El dólar vale cerca de un millón, pero en realidad no es un millón sino cien billones, es decir Bs 100.000.000.000.000 por dólar si tenemos en cuenta las dos reconversiones monetarias que ha sufrido el bolívar en la que se le han quitado ocho ceros.

Para ponerlo en contexto podemos utilizar el precio de un carro. En el 2008, un carro estándar podía costar unos Bs. 33.000, poco más de USD $ 7.000. Hoy ni siquiera se encuentra el precio de un carro en bolívares. La moneda se ha devaluado tanto que cada vez se usa menos y cuando se trata de compra y venta de activos, todo el mundo usa divisas.

La caída es tal que ni siquiera se puede comparar el precio con otra compra. Los mismos 33.000 bolívares que compraban un carro hace 12 años hoy no compran absolutamente nada. Ni siquiera un caramelo.

Sin embargo, hay varios aspectos dignos de considerar en este punto y para explicar mejor sus implicaciones, DiarioBitcoin entrevistó al economista y profesor universitario venezolano Aaron Olmos.

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Imagen cortesía de Olmos

En las últimas semanas, los venezolanos han inundado Twitter de quejas, comentarios y hasta memes sobre lo rápido que empezó a moverse la tasa de cambio. En Venezuela, la moneda se devalúa prácticamente todos los días desde hace años. No obstante, durante los primeros 10 meses del año sus movimientos no fueron tan volátiles como en otras épocas.

Diciembre, un mes excepcional

Fue ahora que entramos en el último trimestre que la velocidad de depreciación del bolívar se aceleró. Según Olmos, esto obedece a una cuestión estacional. De cara a los últimos meses del año hay una mayor liquidez en la calle producto de bonos y pagos que las empresas hacen a sus empleados al final del año.

Además, hay una cantidad de aspectos culturales que influyen en este punto y que aumentan el consumo, y, por ende, la liquidez. Entre ellos, la icónica temporada de béisbol, los festivales de gaitas que ocurren solo durante esta época, las compras previas a la Navidad y más recientemente el black friday.

Todos estos factores que se dan solo en esta época tienen un impacto directo en la velocidad con la que varía el tipo de cambio respecto a los otros meses. Sin embargo, esto también significa que los precios y la inflación suben más en este período del año y eso es precisamente lo que está sucediendo, aunque Olmos explica que es normal, dado el contexto.

“En una economía que en su mayoría depende de la divisa es normal que los precios suban. Lo anormal es la velocidad con la que se deprecia el bolívar y se aprecia el tipo de cambio”, asegura el experto.

El bolívar muere cada día más

Desde que Venezuela entró en recesión y la moneda empezó a perder valor, los venezolanos poco a poco empezaron a migrar a monedas más funcionales para proteger lo poco que pueden producir. Esto ha generado lo que varios economistas llaman “dolarización de facto”.

“Con la velocidad con la se aprecia el tipo de cambio, se está decretando todos los días, cada vez un poco más, la muerte del bolívar”, aseguró Olmos.

La firma venezolana de análisis económico Ecoanalítica esperaba que para marzo de este año el 60% de las transacciones en Venezuela se hicieran con una moneda distinta al bolívar. Esto es una manera de apreciar esta dolarización y la velocidad con la que avanza.

Por otro lado, la peor parte de todo es que no parece tener final. Olmos explicó que esta tendencia no tiene techo mientras no se tomen medidas para frenar la caída. “El cielo es límite”, señaló.

Olmos indica que para frenar este desastre es necesario tomar otro tipo de medidas económicas y fiscales que permita incrementar la producción. El académico recordó que la base de la crisis venezolana está en la destrucción del aparato productivo.

Las malas políticas fiscales y económicas fue lo que puso a Venezuela en este difícil momento y son precisamente esas medidas las que hay que revisar si se de alguna manera se pretende solucionar esto, dice.

“El hecho de que tengas que dar 100 billones de bolívares para conseguir una unidad monetaria de otro país te hace ver lo ineficiente e ineficaz que ha sido la gestión del BCV”, sentenció refiriéndose al rol del Banco Central de Venezuela.

¿Las criptomonedas son una opción?

Por otro lado, sin indicios firmes de que la situación pueda mejorar en algún momento, Olmos explica que la mejor manera de hacerle frente a esta difícil situación es buscar generar ingresos adicionales y siempre en una moneda que no sea el bolívar, y en este punto aplican las criptomonedas.

“Esta generación está obligada a trabajar en distintas áreas para poder obtener más ingresos”, agregó.

Olmos mencionó que las criptomonedas pueden ser una buena opción más allá de su utilidad como refugio. Ciertamente las criptomonedas son volátiles pero los ciclos bajistas son puntuales y no sostenidos. En el caso del bolívar la tendencia siempre es a la baja. Sin embargo, las criptomonedas pudieran ofrecer incluso la posibilidad de generar un poco más de dinero.

Para muestra, un botón. Quien haya manejado Bitcoin durante los últimos dos meses seguramente se benefició ya que el precio de la criptomoneda subió más de un 80% desde el halving.

“Toda actividad que sea pagada en criptoactivo es ganancia. A pesar de que es volátil es mejor que el bolívar que su tendencia siempre es a la baja”, concluye Olmos.


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Artículo de Andrés Martínez /DiarioBitcoin

Imagen de Unsplash editada