La nueva advertencia bajista de Mike McGlone volvió a encender el debate sobre el futuro inmediato de Bitcoin. Aunque el estratega de Bloomberg insiste en que BTC aún podría caer por debajo de USD $10.000, varios analistas del sector sostienen que un desplome de esa magnitud solo sería viable bajo un shock macroeconómico extremo.
***
- Mike McGlone reiteró su pronóstico de que Bitcoin todavía podría caer por debajo de USD $10.000.
- Analistas del mercado creen que ese escenario requeriría una crisis global de liquidez u otro evento extraordinario.
- Aunque algunos expertos ven espacio para más descensos, muchos ubican zonas probables entre USD $30.000 y USD $40.000, o un rango de corto plazo entre USD $60.000 y USD $70.000.
El debate sobre el próximo gran movimiento de Bitcoin volvió a tomar fuerza después de que Mike McGlone, estratega senior de materias primas en Bloomberg Intelligence, reafirmara su predicción de que la criptomoneda podría caer por debajo de USD $10.000. Su postura, sin embargo, encontró una resistencia inmediata entre analistas del sector, quienes consideran que una baja de esa magnitud luce extremadamente improbable bajo las condiciones actuales.
La discusión no es menor. Bitcoin se ha consolidado como el principal termómetro del mercado cripto, y sus oscilaciones suelen influir sobre el apetito por riesgo en todo el ecosistema. Por eso, una proyección tan agresiva no solo llama la atención por su cifra, sino por lo que implicaría en términos de liquidez global, tensión financiera y percepción de riesgo, indica CoinDesk.
De acuerdo con la información reportada por el medio, McGlone sostuvo en una entrevista con EllioTrades que el mercado bajista de las criptomonedas podría no haber terminado. Desde su perspectiva, Bitcoin seguiría expuesto a una nueva corrección si los activos de riesgo globales sufren una repricing abrupta en medio de un entorno macroeconómico aún frágil.
El estratega ha defendido desde hace tiempo una visión cautelosa sobre el mercado. Ahora insiste en que el sector cripto todavía estaría inmerso en un proceso de desapalancamiento y ajuste macro, marcado por presiones deflacionarias, exceso de oferta especulativa y una corrección que, a su juicio, no ha concluido en los mercados tradicionales de mayor riesgo.
Por qué McGlone cree que Bitcoin sigue vulnerable
El núcleo de la tesis de McGlone parte de un cambio estructural en la naturaleza del mercado. Según su análisis, Bitcoin ha empezado a comportarse cada vez más como un activo de riesgo tradicional, en buena parte por la creciente participación institucional en el sector. Esa evolución, afirma, ha debilitado el argumento de que la criptomoneda funciona como una cobertura descorrelacionada frente a los mercados convencionales.
En otras palabras, la tesis bajista no depende solo del comportamiento interno del mercado cripto. McGlone la conecta con un posible deterioro del entorno financiero general. Si las acciones, los diferenciales crediticios y otros activos especulativos entraran en una fase de presión más severa, Bitcoin podría verse arrastrado por una liquidación más amplia.
Su advertencia llega en un momento en el que BTC cotiza alrededor de USD $70.000, moviéndose entre USD $69.000 y USD $71.000. Ese nivel está muy lejos del objetivo pesimista planteado por el estratega, lo que explica parte del escepticismo del mercado frente a una caída tan profunda en un plazo razonable.
Además, la reciente acción de precio ha ofrecido señales mixtas. El avance de Bitcoin coincidió con una brusca reversión en el petróleo, que perdió USD $3 por barril en cuestión de minutos. Al mismo tiempo, otros criptoactivos como Ether, Solana y XRP también registraron movimientos al alza, una señal de que el apetito táctico por riesgo no ha desaparecido por completo.
La réplica de los analistas: posible, sí; probable, no
Varios analistas consultados rechazaron la plausibilidad de un descenso hacia USD $10.000, aunque algunos sí admiten que Bitcoin todavía podría ver nuevas caídas. La diferencia está en la magnitud del ajuste esperado y en las condiciones necesarias para que ocurra un colapso de ese tamaño.
Mati Greenspan, fundador y CEO de Quantum Economics, fue uno de los más tajantes. Señaló que muchos analistas suelen perderse en el ruido macro de corto plazo y extrapolarlo a conclusiones que calificó como absurdas. Desde su punto de vista, para que un activo como Bitcoin, que mueve diariamente decenas a cientos de miles de millones de dólares en mercados globales, regrese a USD $10.000 haría falta una crisis de liquidez global, una guerra nuclear y que internet dejara de funcionar.
La frase resume el tono de incredulidad que domina entre varios observadores del mercado. El argumento central es que una caída de más de ese calibre desde niveles cercanos a USD $70.000 no podría producirse simplemente por una desaceleración económica normal o por un ajuste tradicional en los activos de riesgo.
Jason Fernandes, cofundador y analista de mercado en AdLunam, también ve margen para más debilidad, pero dentro de un marco muy distinto. Según explicó, un movimiento hacia niveles como USD $28.000 probablemente requeriría una contracción significativa de la liquidez global, una ampliación de los spreads de crédito o un evento de estrés financiero más amplio, no solo una desaceleración de ciclo tardío.
Su comentario es relevante porque marca una frontera entre escenarios bajistas severos y escenarios extremos. Incluso un descenso a la zona de USD $28.000, que ya sería considerable, aparece condicionado a un empeoramiento financiero importante. Eso vuelve aún más remoto el salto hasta USD $10.000.
Rangos probables y zonas de acumulación
Jonatan Randin, analista senior de mercado en PrimeXBT, también consideró altamente improbable la proyección de USD $10.000. Aun así, no descartó que Bitcoin continúe bajo presión en los próximos meses. Como suele ocurrir en mercados volátiles, su lectura combina cautela con reconocimiento de que siempre existirán analistas dispuestos a fijar objetivos extremos durante una fase bajista.
Randin sí cree que el mercado podría seguir corrigiendo de forma gradual. En su escenario, la próxima zona importante de acumulación podría ubicarse entre USD $30.000 y USD $40.000. Esa referencia contrasta con la meta de McGlone, ya que sugiere una baja relevante, pero todavía dentro de parámetros que el mercado podría absorber sin necesidad de un colapso sistémico global.
En el corto plazo, Randin espera que Bitcoin se mantenga mayormente dentro de un rango entre USD $60.000 y USD $70.000. Incluso advirtió que una subida hacia USD $80.000 podría ser temporal si las presiones macroeconómicas más amplias persisten. La idea de fondo es que el mercado podría seguir inestable, aunque no necesariamente al borde de una capitulación histórica.
También recordó una definición clásica del comportamiento de mercado. Si el mercado está en tendencia bajista, entonces sigue siendo un mercado bajista hasta que cambie la tendencia primaria. Esa observación subraya que, para algunos analistas, aún no hay evidencia suficiente para dar por cerrado el periodo de debilidad, aunque eso no implica aceptar una caída hasta USD $10.000.
¿Ya se vio el fondo del mercado?
Una parte importante de la discusión gira alrededor de si Bitcoin ya atravesó su gran limpieza bajista. Greenspan sostuvo que intentar identificar un piso exacto suele ser una tarea inútil, pero añadió que, en términos estructurales, la gran corrección del mercado bajista ya habría ocurrido en 2022.
Según su evaluación, el comportamiento reciente encaja con un retroceso aproximado de 50% desde el máximo histórico, algo que no considera inusual para Bitcoin. Bajo esa lectura, el mercado ya habría absorbido una buena parte del ajuste más severo y ahora estaría transitando una fase distinta, más compatible con consolidación o recuperación intermitente que con derrumbe total.
Greenspan incluso señaló que es bastante posible que el fondo ya haya quedado atrás. La afirmación no elimina el riesgo de nuevas caídas, pero sí cuestiona la idea de que el mercado esté encaminado de forma natural hacia un desplome a niveles de USD $10.000.
McGlone, por el contrario, mantiene que todavía falta una depuración prolongada de los excesos especulativos antes de que pueda formarse un piso duradero. Esa divergencia resume el corazón del debate actual: si el ajuste principal ya ocurrió o si Bitcoin sigue atrapado en una fase macro bajista aún inconclusa.
Más allá de quién tenga razón, la controversia revela un punto importante para inversionistas y observadores. El mercado cripto sigue profundamente atado a las condiciones financieras globales, pero no existe consenso sobre la magnitud del riesgo pendiente. Mientras una minoría plantea escenarios de colapso extremo, la mayoría de los analistas citados acepta la posibilidad de más presión, aunque dentro de rangos mucho menos dramáticos.
En ese contexto, Bitcoin continúa moviéndose en una zona que obliga a equilibrar prudencia y perspectiva histórica. La volatilidad sigue siendo parte esencial del activo, pero la diferencia entre un ajuste fuerte y una caída hacia USD $10.000 no es de grado, sino de naturaleza. Para muchos en el mercado, haría falta un evento extraordinario para cruzar esa línea.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.
ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.
Suscríbete a nuestro boletín
Artículos Relacionados
Bitcoin
Boom de la IA convierte a los mineros de Bitcoin en “oro” para inversores, según VanEck
Criptomonedas
Anchorage Digital invierte en Immunefi y el token IMU para blindar DeFi institucional
Bitcoin
Strive compra 179 bitcoins e invierte USD $50 millones en STRC de Strategy
Empresas