Por Canuto  

A pocos días del cierre del ISLR en Venezuela, usuarios de Bitcoin y otras criptomonedas enfrentan un problema clave: cómo reportar sus operaciones con trazabilidad y dentro del marco fiscal vigente, en medio de dudas sobre plataformas no autorizadas y posibles sanciones por omitir ingresos. La medida aplicaría para quienes hayan recibido al menos entre 30 – 45 USDT al mes durante 2025.
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  • El 31 de marzo vence el plazo para la declaración del ISLR en Venezuela, incluyendo ingresos vinculados a criptomonedas.
  • El SENIAT indica que todo aquél que haya capitalizado al menos entre 30 – 45 USDT al mes durante 2025 debe hacer la declaración correspondiente.
  • Las operaciones con criptoactivos deben reflejarse como ganancias o pérdidas por venta del activo, no como diferencial cambiario.
  • Cointable plantea una solución de reportes contables automáticos para usuarios y comerciantes P2P que buscan formalizar su actividad.

 

Con la fecha límite del Impuesto Sobre la Renta (ISLR) cada vez más cerca, miles de venezolanos que operan con bitcoin y otras criptomonedas enfrentan una pregunta práctica y urgente: cómo declarar esos movimientos ante el Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria, conocido como SENIAT. El problema no es menor, ya que el cierre del proceso está previsto para el 31 de marzo y persisten dudas sobre la documentación necesaria para dar trazabilidad fiscal a estas operaciones.

La situación afecta tanto a personas naturales como a personas jurídicas. En especial, alcanza a quienes realizan compras, ventas o intercambios en plataformas como Binance u otros entornos digitales, nacionales o internacionales. En ese contexto, el reto no solo pasa por cumplir con la obligación tributaria, sino también por presentar información que permita sustentar el origen y la naturaleza de los ingresos ante bancos, contadores y autoridades.

Según explica un reporte de Economics.com, existe un vacío documental crítico sobre cómo legalizar las operaciones vinculadas con estos activos. Esa falta de claridad llega en un momento en el que el uso de criptomonedas mantiene presencia en la economía venezolana, tanto como instrumento de ahorro como medio para pagos y comercio P2P.

Para muchos usuarios nuevos, uno de los puntos centrales es entender cómo se clasifican fiscalmente estas transacciones. El reporte subraya que, a diferencia de una creencia extendida, las operaciones con criptoactivos no generan diferenciales cambiarios. En cambio, deben entenderse como ganancias o pérdidas directas derivadas de la venta del activo, un detalle contable que cambia por completo la forma de reportarlas.

Qué exige el marco fiscal para usuarios cripto en Venezuela

La consecuencia práctica de ese criterio es clara. Si un contribuyente obtuvo ingresos por compraventa de criptomonedas, esos resultados deben reflejarse en su declaración. En el caso de las personas naturales, esto involucra el Formulario DPN 25. Para las personas jurídicas, la obligación aplica dentro de sus declaraciones correspondientes, siempre bajo el principio de registrar adecuadamente las ganancias obtenidas o las pérdidas sufridas.

Omitir estos ingresos puede generar varios problemas. El reporte señala posibles sanciones y también complicaciones bancarias por falta de trazabilidad. En otras palabras, no se trata solo de un tema tributario. La ausencia de respaldo contable puede convertirse en una barrera cuando el usuario necesita justificar fondos, explicar movimientos financieros o demostrar que su actividad digital tuvo un origen legítimo y ordenado.

Jan Domínguez, CEO y fundador de la app Cointable, sostiene que una persona natural que opera en plataformas como Binance puede mitigar riesgos al generar una contabilidad que incorpore sus ganancias. Su planteamiento pone el foco en la necesidad de traducir operaciones dispersas, a veces realizadas en múltiples aplicaciones o billeteras, en un lenguaje comprensible para efectos fiscales y contables.

Domínguez agrega que Cointable funciona como un puente para que esa operativa, en especial cuando se hace en plataformas no autorizadas por la Superintendencia Nacional de Criptoactivos y Actividades Conexas, SUNACRIP, alcance el nivel de cumplimiento y legalidad que exige el contexto venezolano actual. El punto es relevante porque buena parte del ecosistema opera en servicios globales, lo que complica la estandarización documental ante autoridades locales.

Quiénes deben declarar y por qué el umbral puede sorprender

Otro aspecto subrayado por Domínguez es que el desconocimiento de la norma no libera al usuario de su responsabilidad fiscal. De acuerdo con su explicación, el umbral de obligatoriedad es más bajo de lo que muchos creen. Por eso, personas que consideran marginal o informal su actividad en criptomonedas podrían, en la práctica, estar ya dentro del rango que exige al menos presentar la declaración.

En Venezuela, detalla el empresario, cualquier persona natural que haya permanecido más de 183 días en el territorio nacional y haya generado ingresos superiores a un promedio mensual de entre 30 – 40 USDT durante el año 2025 ya cumple con los parámetros para tener la obligatoriedad de, por lo menos, presentar su declaración de impuestos. Esa referencia resulta especialmente importante para freelancers, comerciantes P2P y usuarios que reciben pagos pequeños pero frecuentes.

El dato también ayuda a desmontar la percepción de que solo grandes inversionistas o empresas deben reportar actividad cripto. En un mercado donde muchas operaciones se hacen por montos modestos, pero con alta recurrencia, el cumplimiento fiscal puede tocar a perfiles muy diversos. Eso incluye a quienes utilizan stablecoins como unidad de cobro, reserva de valor o mecanismo informal de liquidación comercial.

En concordancia con ese marco legal, reflejar las ganancias de las transacciones con criptoactivos eleva el nivel de transparencia y de cumplimiento. Más allá de la obligación formal, esto puede ayudar a ordenar finanzas personales o empresariales en un entorno donde la mezcla entre banca tradicional, mercados P2P y activos digitales suele generar registros incompletos o difíciles de auditar.

Nuevas exigencias para los usuarios cripto en Venezuela

Con el 31 de marzo ya muy próximo, la empresa hace un llamado a la comunidad cripto y a los comerciantes P2P de Venezuela para avanzar hacia una mayor formalidad digital. El mensaje apunta a sustituir la improvisación por procesos contables más claros, en un entorno donde el crecimiento del uso de activos digitales empieza a exigir estándares más cercanos a los de otros sectores financieros.

En términos de contexto, el debate refleja una tensión más amplia en América Latina. La adopción de criptomonedas suele avanzar más rápido que la capacidad de los marcos tributarios y administrativos para ofrecer guías simples y uniformes. En ese vacío, aparecen soluciones privadas que buscan traducir el dinamismo del ecosistema en reportes compatibles con la lógica fiscal tradicional.

Para los contribuyentes venezolanos, el mensaje central es concreto. Si hubo ingresos derivados de operaciones con criptoactivos, el cierre del ISLR obliga a revisar si existe deber de declarar y cómo sustentar esas cifras. En un mercado donde la trazabilidad puede ser la diferencia entre cumplimiento y problema, dejar el tema para última hora ya no parece una opción razonable.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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