Por Canuto  

Nvidia cerró su segundo trimestre fiscal de 2027 con USD $96.200 millones en ingresos, pero su próximo desafío será demostrar que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial puede sostenerse más allá de los grandes hiperescaladores.
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  • Nvidia reportó USD $96.200 millones en ingresos trimestrales, un aumento interanual de 106%.
  • Los clientes de nube especializada, industriales y empresariales crecieron más rápido que los grandes hiperescaladores.
  • La plataforma Vera Rubin está en producción y sus productos estarán disponibles a través de socios durante el segundo semestre de 2026, aunque la energía, la regulación y el gasto desigual representan riesgos.


Nvidia llega a una nueva etapa de su expansión impulsada por la inteligencia artificial con cifras que todavía resultan excepcionales para una empresa de su tamaño. Durante el segundo trimestre fiscal de 2027, terminado el 26 de julio de 2026, la compañía registró USD $96.200 millones en ingresos, un aumento interanual de 106% que elevó sus ingresos acumulados de los últimos doce meses a USD $303.000 millones.

El crecimiento ha multiplicado por más de 11 los ingresos de Nvidia desde 2022 y llevó su capitalización de mercado hasta aproximadamente USD $5,4 billones. Sin embargo, el argumento central para quienes todavía consideran atractivas sus acciones no depende únicamente de los resultados publicados, sino de las expectativas de la dirección sobre la demanda futura y la expansión de su plataforma de cómputo.

La demanda de inteligencia artificial se extiende más allá de los hiperescaladores

Amazon, Alphabet y Microsoft siguen representando una parte decisiva del negocio de centros de datos de Nvidia, porque sus servicios en la nube requieren grandes cantidades de procesadores gráficos para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. En el trimestre más reciente, los hiperescaladores generaron cerca de USD $49.000 millones para Nvidia, una cifra equivalente a aproximadamente la mitad de sus ingresos totales.

La visibilidad de esa demanda también recibió respaldo de Amazon Web Services, que informó planes para desplegar 2 millones de GPU adicionales durante 2027 y 2028 en su infraestructura global. Ese compromiso no garantiza que el gasto crezca de forma uniforme cada trimestre, pero sí muestra que la expansión de la infraestructura de IA continúa siendo una prioridad de largo plazo para uno de los mayores proveedores mundiales de servicios en la nube.

El dato más significativo, sin embargo, apareció fuera de ese grupo de clientes principales. Los ingresos provenientes de nubes especializadas en inteligencia artificial, compañías industriales y empresas aumentaron 138% interanual hasta alcanzar USD $40.000 millones, superando el ritmo de crecimiento registrado por los hiperescaladores.

Esta diversificación reduce parcialmente la dependencia de Nvidia respecto de unas pocas compañías tecnológicas con capacidad para diseñar sus propios chips. El grupo de clientes no hiperescaladores incluye compradores gubernamentales soberanos, proveedores regionales de servicios en la nube y empresas emergentes de IA, muchos de los cuales prefieren adquirir una solución completa en lugar de desarrollar internamente cada componente.

Vera Rubin se convierte en el próximo motor de crecimiento

La estrategia de Nvidia no se limita a vender unidades de procesamiento gráfico aisladas, ya que su propuesta combina cómputo, redes y software dentro de una plataforma integrada. Esa arquitectura resulta especialmente relevante para clientes que buscan desplegar sistemas de inteligencia artificial con rapidez y no cuentan con los recursos técnicos o financieros necesarios para crear sus propios chips.

La próxima plataforma de cómputo de la empresa, Vera Rubin, se encuentra en producción completa y los productos basados en ella estarán disponibles a través de socios durante el segundo semestre de 2026. La expectativa es que represente 20% de los ingresos de centros de datos de Nvidia durante el tercer trimestre fiscal, lo que podría convertirla en una fuente relevante de crecimiento en un período relativamente corto.

Las proyecciones financieras también reflejan un panorama favorable para la compañía. Los analistas estiman ingresos de USD $411.000 millones para el ejercicio fiscal 2027 y anticipan un salto de 65%, hasta USD $678.000 millones, durante el ejercicio fiscal 2028, mientras que la guía de Nvidia implica cerca de USD $700.000 millones en ingresos para el próximo año.

La diferencia entre esas previsiones sugiere que las ganancias del ejercicio fiscal 2027 podrían superar las estimaciones actuales de Wall Street. De materializarse ese escenario, la acción cotizaría a un múltiplo inferior a las 15 veces las ganancias proyectadas para el próximo año, una valoración que algunos inversores consideran moderada frente a la velocidad de expansión del negocio.

El optimismo convive con riesgos operativos y de mercado

El caso alcista para Nvidia también enfrenta límites concretos que podrían alterar el ritmo de crecimiento. La construcción de nuevos centros de datos exige acceso a grandes cantidades de electricidad, capacidad física, redes de transmisión y permisos, por lo que la falta de energía disponible podría retrasar proyectos incluso cuando exista demanda por los chips.

La regulación representa otra fuente de incertidumbre para el sector. Las autoridades pueden imponer restricciones que afecten la exportación, la instalación o el uso de tecnologías avanzadas, y cualquier cambio normativo podría modificar los planes de compra de clientes corporativos, gobiernos y proveedores de servicios en la nube.

Además, el gasto en centros de datos no necesariamente aumentará de manera lineal, aunque las compañías tecnológicas mantengan planes ambiciosos para ampliar su capacidad de inteligencia artificial. Los ciclos de inversión pueden incluir pausas, ajustes presupuestarios o períodos en los que los compradores evalúen el rendimiento económico de los sistemas que ya instalaron.

El margen bruto de Nvidia también enfrenta presión por el aumento de los precios de la memoria, un factor que puede limitar la conversión del crecimiento de ingresos en beneficios. Aun con ese riesgo, la diversificación hacia clientes empresariales, industriales, soberanos y proveedores regionales de nube ofrece a la compañía más oportunidades para sostener su liderazgo.

Qué significa el escenario para los inversores

La tesis favorable sobre Nvidia combina tres elementos: una demanda todavía intensa por infraestructura de IA, una plataforma tecnológica que amplía su alcance y previsiones de ingresos superiores a las estimaciones actuales. La empresa ya no depende exclusivamente de que Amazon, Alphabet y Microsoft incrementen sus compras, porque otros grupos de clientes están creciendo con mayor rapidez.

Ese cambio resulta importante en un mercado donde los grandes hiperescaladores promueven cada vez más sus propios procesadores. Si esas soluciones internas ganan participación, podrían convertirse en una amenaza para Nvidia, pero la oferta integrada de la compañía puede conservar atractivo entre organizaciones que necesitan una solución probada y no quieren asumir el costo de diseñar chips.

The Motley Fool sostiene que la acción continúa pareciendo una compra pese a su enorme capitalización de mercado, aunque también advierte que los inversores deben evaluar los riesgos vinculados con la infraestructura. La publicación señala que la valoración, medida frente a las ganancias previstas, parece razonable si Nvidia logra acercarse a las proyecciones de ingresos que plantea su dirección.

El análisis también recuerda que Nvidia no fue incluida entre las 10 acciones que el equipo de Stock Advisor considera sus mejores oportunidades actuales. La referencia forma parte de una promoción del servicio de inversión, que afirma un rendimiento total promedio de 950%, frente a 211% para el S&P 500, y cita retornos históricos de USD $410.024 y USD $1.372.815 sobre inversiones iniciales de USD $1.000 en Netflix y Nvidia, respectivamente.

Esas cifras históricas no garantizan resultados futuros y no eliminan la necesidad de analizar el precio, los márgenes y el ciclo de gasto en centros de datos. Para Nvidia, la pregunta decisiva será si Vera Rubin, la expansión hacia clientes no hiperescaladores y la guía cercana a USD $700.000 millones pueden sostener el entusiasmo cuando la infraestructura energética y la regulación comiencen a imponer límites más visibles.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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