Por Canuto  

NEC puso fin a su proyecto de computadora cuántica física tras décadas de investigación, al concluir que el desarrollo tardaría demasiado en ofrecer un retorno de inversión aceptable. La empresa mantendrá su apuesta por servicios cuánticos, recocido cuántico y simulaciones convencionales, mientras rivales como Google, IBM, Microsoft y Amazon intentan resolver el desafío central del sector: construir máquinas suficientemente estables y rentables.
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  • NEC suspendió a finales de marzo el desarrollo de su propia computadora cuántica física, después de más de tres décadas de investigación.
  • La compañía continuará con el recocido cuántico, servicios relacionados y simulaciones ejecutadas en computadoras convencionales.
  • El progreso técnico de Google, Microsoft, Quantinuum, Amazon e IBM todavía no define cuándo la tecnología será comercialmente viable.


NEC abandona su apuesta por el hardware cuántico

NEC decidió poner fin a su esfuerzo para desarrollar una computadora cuántica funcional, debido a que el proyecto tardaría demasiado en generar un retorno de inversión considerado aceptable. La decisión representa un giro relevante para una empresa que participaba en la investigación cuántica desde la década de 1990 y que había construido una posición pionera dentro del desarrollo de esta tecnología.

Según un informe de Nikkei citado por ZeroHedge, NEC suspendió a finales de marzo el trabajo en su propia computadora cuántica física. La compañía no abandonará por completo el ámbito cuántico, pero concentrará sus recursos en áreas con una posibilidad de monetización más inmediata, una señal de que la distancia entre los avances científicos y los negocios sostenibles sigue siendo considerable.

NEC comenzó a investigar la computación cuántica hace más de tres décadas y alcanzó un hito importante en 1999, cuando realizó la primera demostración de qubits superconductores. Estos componentes continúan formando parte de uno de los principales enfoques empleados por empresas y laboratorios que intentan construir sistemas cuánticos capaces de ejecutar cálculos complejos.

El abandono del hardware propio no implica que NEC considere inútil la tecnología. Más bien, refleja una evaluación empresarial sobre el tiempo, el capital y la incertidumbre que exige fabricar una máquina cuántica funcional, especialmente cuando todavía no existe un calendario claro para que esos sistemas produzcan ingresos amplios y sostenibles.

Una retirada parcial, no un abandono de la tecnología

La empresa planea continuar el desarrollo de tecnologías y servicios relacionados con la computación cuántica, incluido el quantum annealing o recocido cuántico. Este enfoque busca encontrar soluciones eficientes para problemas complejos de optimización, un tipo de tarea que puede interesar a industrias con necesidades específicas, aunque no equivale a disponer de una computadora cuántica universal de propósito general.

NEC también pretende ampliar los servicios que utilizan computadoras convencionales para simular procesos de computación cuántica. Esa estrategia permite ofrecer herramientas relacionadas con el campo sin asumir de inmediato todos los costos y riesgos de construir, mantener y escalar un sistema físico basado en qubits.

El cambio sugiere que la dirección de NEC observa una oportunidad comercial más cercana en la aplicación de técnicas cuánticas que en el desarrollo de hardware propio. Para los clientes, los servicios de simulación y optimización pueden resultar más accesibles mientras la industria trabaja para resolver problemas de estabilidad, corrección de errores y escalabilidad.

La diferencia entre una demostración de laboratorio y un producto empresarial resulta central en esta decisión. Una máquina puede exhibir un avance técnico y, al mismo tiempo, requerir inversiones prolongadas antes de ofrecer una ventaja suficientemente clara frente a las computadoras convencionales que las empresas ya utilizan.

La carrera internacional continúa

La retirada de NEC ocurre mientras otros grandes actores mantienen inversiones importantes en computación cuántica. En Estados Unidos, IBM y Google figuran entre los competidores más destacados, mientras que China impulsa el sector mediante esfuerzos coordinados entre entidades públicas y empresas privadas.

Japón tampoco ha detenido toda su actividad en el área. Fujitsu continúa investigando y firmó en agosto un acuerdo con una universidad australiana y una institución gubernamental de investigación para colaborar en proyectos relacionados con la computación cuántica, de modo que la decisión de NEC no representa una salida nacional completa del campo.

Durante los últimos dos o tres años, la industria registró avances técnicos relevantes, aunque estos no han resuelto la incertidumbre comercial. El procesador Willow de Google, presentado en 2024, mostró que las tasas de error podían disminuir a medida que aumentaba el número de qubits, un paso importante para avanzar hacia sistemas más grandes y confiables.

Microsoft y Quantinuum también han informado progresos en corrección de errores, mientras que Amazon presentó en 2025 el prototipo Ocelot, diseñado para reducir el hardware necesario para producir qubits lógicos confiables. Estos desarrollos apuntan al mismo obstáculo: el valor de una computadora cuántica dependerá menos de contar qubits en bruto que de mantenerlos estables durante cálculos útiles.

El desafío de convertir avances en rentabilidad

La corrección de errores ocupa un lugar decisivo porque los qubits son sensibles a perturbaciones que pueden alterar los resultados. Para obtener qubits lógicos confiables, los desarrolladores deben combinar múltiples qubits físicos y sistemas de control, lo que puede elevar la complejidad, el tamaño y el costo de las máquinas.

En ese contexto, la industria todavía debate cuándo la computación cuántica alcanzará una ventaja práctica frente a las arquitecturas convencionales. Una demostración experimental puede probar que un método funciona bajo determinadas condiciones, pero no necesariamente demuestra que las empresas puedan utilizarlo de forma continua, económica y suficientemente segura.

El chip experimental Loon de IBM, presentado en noviembre de 2025, forma parte del esfuerzo de la compañía para desarrollar una computadora cuántica tolerante a fallos para 2029. Google también informó otra demostración de ventaja cuántica en octubre, aunque esos hitos muestran progreso tecnológico sin establecer por sí mismos cuándo llegará una adopción empresarial generalizada.

La decisión de NEC expone, por tanto, una tensión que afecta a todo el sector: la ciencia puede avanzar mientras los retornos financieros permanecen lejanos. La compañía conservará una presencia en servicios, simulaciones y optimización cuántica, pero dejó claro que el camino hacia una computadora física rentable todavía parece demasiado largo para justificar una inversión propia de gran escala.

Para los mercados tecnológicos, el caso funciona como una advertencia contra la lectura simplista de los anuncios cuánticos. Los avances de Google, IBM, Microsoft, Quantinuum y Amazon pueden elevar las expectativas, pero la viabilidad económica dependerá de transformar esos resultados en aplicaciones repetibles, clientes dispuestos a pagar y costos compatibles con el uso empresarial.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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