Por Canuto  

El banco estima que el flujo de caja libre de los hiperescaladores y proveedores de nube especializados podría hundirse hasta cerca de USD 600.000 millones en 2027, mientras la infraestructura de IA exige inversiones crecientes y la deuda cubre parte de la brecha. La proyección también apunta a un déficit acumulado de USD 600.000 millones para los cuatro mayores hiperescaladores hasta 2028.
***

  • Morgan Stanley proyecta una inversión total en cómputo de IA de USD 1,58 billones en 2027, por encima del gasto de capital en efectivo de referencia.
  • Los hiperescaladores ya habían emitido cerca de USD 255.000 millones en bonos no garantizados a mediados de octubre de 2026.
  • El banco estima que Nvidia podría captar alrededor de USD 700.000 millones de la ola general de inversión en IA.


Morgan Stanley anticipa una quema de efectivo de USD 600.000 millones entre los gigantes de la nube en 2027

La expansión de la infraestructura para inteligencia artificial podría llevar a los grandes proveedores de servicios en la nube a su mayor déficit de flujo de caja libre en 2027. Morgan Stanley calcula que la quema de efectivo de los hiperescaladores y los proveedores de nube especializados, conocidos como neoclouds, se acercaría a USD 600.000 millones, mientras las necesidades de financiación empujan a las empresas a recurrir al endeudamiento.

La estimación forma parte de un informe sobre inversión relacionada con IA fechado el 15 de octubre de 2026. Su análisis incluye a Microsoft, Amazon, Alphabet, matriz de Google, y Meta, además de proveedores de neocloud, y sitúa el problema en una brecha creciente entre los recursos que exige la construcción tecnológica y el efectivo que generan las operaciones.

Una inversión que supera el gasto en efectivo

Para 2027, Morgan Stanley prevé una inversión total en cómputo de IA de aproximadamente USD 1,58 billones. La cifra supera en cerca de 14% una estimación de referencia de gasto de capital en efectivo, calculada en USD 1,388 billones, y deja una diferencia de USD 195.000 millones entre ambas medidas.

Según el informe, esa distancia refleja obligaciones de financiación mediante arrendamientos que se suman al desembolso directo en efectivo. Por eso, las dos cifras describen componentes relacionados, pero no idénticos: una busca medir la inversión total en cómputo de IA y la otra sirve como referencia para el capex pagado en efectivo.

La trayectoria del gasto también muestra que 2027 no sería el máximo de la inversión. El banco estima desembolsos de alrededor de USD 980.000 millones en 2026 y de USD 1,81 billones en 2028, de modo que la construcción de infraestructura seguiría acelerándose después del año en que anticipa la mayor presión sobre el efectivo.

El punto crítico, según la proyección, está en la diferencia entre el ritmo de inversión y el efectivo que las compañías pueden producir con sus operaciones. Una cifra de gasto más alta no implica por sí sola que todas las empresas enfrentarán la misma situación financiera, pero sí señala que el sector tendrá que financiar una expansión cada vez más costosa.

La deuda cubre una brecha de financiación

El informe calcula además un déficit acumulado de alrededor de USD 600.000 millones para los cuatro mayores hiperescaladores hasta 2028. Esa estimación acumulada tiene un horizonte distinto de la quema de efectivo cercana a USD 600.000 millones que el banco anticipa para 2027, por lo que ambas cifras no deben confundirse como si fueran una sola medición.

La emisión de bonos ya ocupa un lugar importante en la financiación de los proyectos. A mediados de octubre de 2026, los hiperescaladores habían colocado cerca de USD 255.000 millones en bonos no garantizados, un monto equivalente a alrededor de 30% del capex total proyectado para ese año, de acuerdo con el informe.

La deuda permite cubrir necesidades que el efectivo generado por las operaciones no alcanza a cubrir por sí solo, pero también vuelve relevante el acceso a los mercados de capitales. El reporte destaca que los rendimientos en alza pueden encarecer los préstamos, aunque espera que las compañías con calificaciones crediticias elevadas conserven una capacidad sólida para endeudarse.

La capacidad de financiarse, sin embargo, no se distribuye de forma uniforme entre todos los participantes del sector. Morgan Stanley advierte que las entidades con calificaciones más bajas podrían enfrentar restricciones más estrictas al financiar sus operaciones, una diferencia que puede limitar su margen para sostener planes de expansión intensivos en centros de datos y equipos.

Un margen más amplio para las empresas mejor calificadas

El banco cita a Amazon y Google como ejemplos de compañías con una cobertura de intereses de alrededor de 30,7 veces. Ese indicador compara la capacidad de generar recursos para atender los intereses de la deuda y, en el escenario descrito, muestra un margen considerable para asumir obligaciones financieras adicionales.

La estimación señala que ese colchón se mantendría incluso si esas empresas asumieran posibles préstamos por USD 400.000 millones en 2027. Se trata de un escenario planteado por el análisis, no de una afirmación de que Amazon y Google ya hayan contratado o anunciado ese endeudamiento.

La diferencia entre perfiles crediticios puede influir en quién tiene más flexibilidad para sostener la carrera por la infraestructura de IA. Las empresas con mejores condiciones para captar financiación podrían afrontar el aumento de los costos con menos restricciones, mientras que las de menor calificación tendrían que lidiar con límites más severos, según la evaluación del banco.

En ese contexto, el flujo de caja y la deuda ofrecen perspectivas complementarias sobre la escala del gasto. La inversión puede continuar creciendo y, al mismo tiempo, aumentar la presión financiera de las empresas que construyen la infraestructura; por eso, el tamaño de los presupuestos no basta para determinar cuán fácil será financiarlos.

Nvidia y las señales que observará el mercado

Morgan Stanley espera que Nvidia capte alrededor de USD 700.000 millones de la ola general de inversión en IA. La cifra apunta a la participación que podría obtener la empresa dentro del impulso inversor descrito por el banco, aunque no equivale por sí misma a ingresos ya realizados ni a contratos confirmados.

El gasto proyectado podría beneficiar la demanda de semiconductores y hardware para servidores si las inversiones previstas efectivamente se materializan. Al mismo tiempo, la dependencia de financiación externa y la magnitud de los desembolsos pueden generar inquietud sobre la capacidad de las empresas para convertir ese gasto en efectivo suficiente.

Por esa razón, la emisión de bonos aparece como una señal clave para seguir la evolución de la expansión. Los USD 255.000 millones colocados hasta mediados de octubre indican que la deuda ya funciona como un canal central para financiar infraestructura de IA, y no solamente como una fuente ocasional de recursos, según la investigación.

El informe también advierte sobre la posibilidad de una mayor volatilidad en las acciones vinculadas con la IA. La demanda de chips y servidores podría favorecer a compañías expuestas a esos productos, mientras que las necesidades de capital y el acceso desigual al crédito pueden abrir diferencias entre los actores del sector; las proyecciones, no obstante, dependen de que el gasto previsto llegue a concretarse.


ADVERTENCIA: DiarioBitcoin ofrece contenido informativo y educativo sobre diversos temas, incluyendo criptomonedas, IA, tecnología y regulaciones. No brindamos asesoramiento financiero. Las inversiones en criptoactivos son de alto riesgo y pueden no ser adecuadas para todos. Investigue, consulte a un experto y verifique la legislación aplicable antes de invertir. Podría perder todo su capital.

Suscríbete a nuestro boletín