Por Canuto  

Microsoft y AWS presentaron una vía privada de hasta 100 Gbps para conectar sus nubes, en un giro que contradice sus anteriores minimizaciones sobre la necesidad del multicloud. La propuesta busca reemplazar semanas o meses de coordinación técnica por una experiencia simplificada, aunque Azure Multicloud Interconnect todavía se encuentra en vista previa.
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  • Microsoft y AWS combinan sus servicios Azure Multicloud Interconnect y AWS Interconnect para conectar redes privadas.
  • Los enlaces pueden alcanzar hasta 100 Gbps e incluir seguridad MACsec de fábrica y disponibilidad de cuatro nueves.
  • La iniciativa usa una especificación de API abierta que también respalda conexiones con Google Cloud y Oracle Cloud Infrastructure.


Microsoft y Amazon Web Services (AWS) presentaron una solución para conectar de forma privada sus respectivas plataformas de nube, con enlaces de alta velocidad que pueden alcanzar hasta 100 Gbps. La propuesta combina Azure Multicloud Interconnect con AWS Interconnect, en un movimiento que busca reducir la complejidad de desplegar cargas de trabajo entre dos de los mayores proveedores de infraestructura tecnológica. Sin embargo, Azure Multicloud Interconnect todavía está en vista previa, por lo que sus funciones, objetivos de rendimiento y fechas de disponibilidad general pueden cambiar.

El anuncio también expone un cambio en el discurso de ambas compañías sobre el multicloud, es decir, el uso coordinado de servicios de varios proveedores. Microsoft y AWS habían presentado anteriormente esta estrategia como poco necesaria o suficientemente accesible para los clientes, pero ahora ofrecen un producto diseñado precisamente para resolver los obstáculos que durante años complicaron esa conexión. La iniciativa podría facilitar arquitecturas críticas distribuidas entre nubes, aunque no elimina por sí sola las decisiones de seguridad, gobierno y operación que deben tomar las empresas.

Un enlace para reducir la complejidad de las redes

Microsoft explicó que conectar hasta ahora un entorno de Azure con otro de AWS exigía coordinar cuidadosamente la conectividad física, el enrutamiento, el aprovisionamiento, la monitorización y la administración del ciclo de vida. Cada componente podía involucrar equipos, procesos y proveedores distintos, de modo que una decisión aparentemente sencilla terminaba extendiéndose durante semanas o incluso meses. El nuevo esquema pretende concentrar esa coordinación en una experiencia más uniforme para el cliente, sin obligarlo a gestionar por separado toda la infraestructura subyacente.

La compañía de Redmond sostiene que Azure Multicloud Interconnect permite establecer conectividad privada dedicada entre las dos plataformas mediante una experiencia que abstrae buena parte de la complejidad de las redes multicloud. Narayan Annamalai, vicepresidente y responsable de producto de Azure Networking Services de Microsoft, describió el resultado como una ruta de mayor ancho de banda y más predecible para implementar arquitecturas multicloud destinadas a cargas de trabajo críticas. Esa previsibilidad es relevante para empresas que necesitan intercambiar datos entre nubes sin depender de rutas públicas o de configuraciones manuales fragmentadas.

Los enlaces podrán operar hasta 100 Gbps desde el inicio, según Microsoft, con margen para aumentar su capacidad posteriormente. La cifra sitúa la oferta en un nivel orientado a aplicaciones con grandes volúmenes de tráfico, aunque la disponibilidad real dependerá de la evolución de la vista previa y de las condiciones técnicas aplicables a cada despliegue. La empresa no presentó en la información divulgada un calendario definitivo para la disponibilidad general, por lo que los interesados deben consultar directamente a sus equipos de cuenta.

Para incorporarse a la vista previa de Azure, Microsoft y AWS recomiendan que los clientes contacten a sus respectivos equipos comerciales. Ese procedimiento refleja que la propuesta todavía no funciona como una capacidad plenamente generalizada y que sus características pueden ajustarse mientras avanza hacia una versión final. También significa que las compañías deberán evaluar, antes de adoptar el servicio, cómo encaja la interconexión con sus políticas internas de red, seguridad y operación.

El contraste con las declaraciones anteriores

La nueva oferta contrasta con la posición que AWS había comunicado previamente al regulador de competencia del Reino Unido. En ese contexto, la compañía afirmó que no existían barreras técnicas significativas para una estrategia multicloud y sostuvo que los clientes podían utilizar varias nubes o cambiar de proveedor cuando quisieran. La existencia de una posibilidad técnica, no obstante, no equivale necesariamente a una implementación rápida, barata o sencilla para una organización con infraestructura compleja.

Microsoft había defendido una conclusión distinta, aunque igualmente desalentadora para una adopción amplia del multicloud. La empresa aseguró que el interés de los clientes era limitado, salvo en situaciones bastante especializadas, porque trabajar con varios proveedores no resultaba fácil ni conveniente. Su nuevo producto parte de la premisa de que precisamente esa dificultad operativa, más que la imposibilidad técnica, había frenado muchas arquitecturas distribuidas.

El cambio no implica que Microsoft o AWS hayan abandonado sus propias plataformas, sino que buscan hacer más fluida la conexión entre ellas cuando un cliente decide repartir sus cargas. Una empresa puede mantener aplicaciones, datos o procesos en ambos entornos por razones de rendimiento, continuidad operativa o requisitos específicos, pero necesita que el tránsito entre redes sea seguro y predecible. La interconexión anunciada intenta convertir esa necesidad en un servicio administrable, en lugar de dejarla como un proyecto artesanal de ingeniería.

Desde una perspectiva competitiva, el acuerdo también muestra que los grandes proveedores pueden cooperar en una capa de infraestructura donde sus intereses coinciden, incluso cuando compiten por contratos de nube. La colaboración reduce una fricción que podía favorecer el confinamiento de los clientes dentro de una sola plataforma, aunque todavía será necesario observar los precios, las regiones disponibles y las condiciones de uso antes de medir su impacto real. La información divulgada no incluye esos detalles comerciales ni garantiza que todos los casos multicloud puedan resolverse con un único enlace.

Una especificación abierta para ampliar la interoperabilidad

La solución entre Microsoft y AWS se apoya en especificaciones de API abiertas desarrolladas para facilitar la interoperabilidad de redes. A finales del año pasado, AWS y Google Cloud anunciaron un acuerdo similar basado en esa especificación, lo que sugiere que el modelo no se limita a una relación entre dos plataformas. Las API abiertas pueden ofrecer un lenguaje común para automatizar solicitudes y administrar conexiones que antes requerían coordinaciones independientes entre proveedores.

AWS afirmó que AWS Interconnect – multicloud ahora cubre las tres principales plataformas rivales mencionadas en su anuncio: Azure, Google Cloud y Oracle Cloud Infrastructure. Robert Kennedy, vicepresidente de Network Services en AWS, dijo que los clientes habían pedido una forma mejor de conectar cargas de trabajo distribuidas entre AWS y Azure porque los métodos anteriores eran engorrosos. Su declaración presenta la iniciativa como una respuesta directa a una demanda operativa, no simplemente como una demostración de compatibilidad tecnológica.

Kennedy también señaló que la combinación de AWS Interconnect – multicloud y Azure Multicloud Interconnect incorpora seguridad MACsec de fábrica, disponibilidad de cuatro nueves y escalabilidad con un clic. MACsec protege los enlaces de red en la capa de acceso mediante cifrado de tramas Ethernet, mientras que la referencia a cuatro nueves expresa un objetivo de alta disponibilidad para el servicio. Estas características pueden ser importantes para cargas críticas, pero los clientes todavía tendrán que revisar cómo se aplican a su arquitectura y qué compromisos de servicio acompañan la vista previa.

Microsoft indicó que la misma especificación de API abierta podría ayudar a habilitar una interoperabilidad más amplia entre proveedores de nube hiperescalar. Si esa visión se materializa, las conexiones privadas podrían dejar de organizarse como acuerdos aislados y pasar a gestionarse mediante mecanismos comunes entre varias plataformas. Por ahora, el anuncio confirma una dirección tecnológica y comercial, pero la amplitud de sus beneficios dependerá de la adopción del estándar, de la disponibilidad geográfica y de la evolución de los servicios hacia su lanzamiento general.

Qué cambia para las empresas

Para los clientes, el beneficio inmediato prometido es una reducción de la carga administrativa asociada con las redes multicloud. En lugar de coordinar manualmente los distintos pasos de una conexión entre Azure y AWS, podrían iniciar el enlace desde una experiencia más integrada y escalarlo cuando aumenten sus necesidades de tráfico. Esa simplificación no sustituye la planificación de arquitectura, pero puede acortar el camino entre una decisión estratégica y una implementación operativa.

La propuesta también refuerza la idea de que el multicloud no depende únicamente de que varias plataformas sean técnicamente compatibles. La conectividad física, las rutas, la observabilidad, la seguridad y el mantenimiento continuo determinan si una arquitectura distribuida funciona de manera confiable en producción. Al empaquetar esos elementos dentro de servicios de interconexión, Microsoft y AWS intentan atacar los costos de coordinación que sus posiciones anteriores habían tratado como secundarios.

Aun así, la vista previa impone cautela para las organizaciones que operan sistemas sensibles. Las funciones disponibles, los objetivos de rendimiento y los plazos pueden evolucionar antes de la disponibilidad general, según la advertencia de Microsoft, y la capacidad máxima anunciada no garantiza por sí misma que cada aplicación obtenga el mismo desempeño. Las empresas interesadas deberán confirmar las condiciones específicas con Microsoft o AWS y validar el servicio antes de trasladar cargas críticas.

El acuerdo representa, en última instancia, una admisión práctica de que muchos clientes sí necesitan conectar nubes rivales, aunque esa necesidad haya sido descrita anteriormente como marginal o fácil de resolver. Con enlaces privados de hasta 100 Gbps, seguridad MACsec y una base de API abierta, ambas compañías buscan hacer que esa conexión sea menos engorrosa y más escalable. El resultado final dependerá de la disponibilidad general y de la adopción por otros proveedores, pero el puente multicloud ya dejó de ser una posibilidad teórica para convertirse en una oferta concreta en fase de prueba.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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