Meta y Google están comprometiendo proyectos de hasta 100 horas de descarga para resolver uno de los mayores límites físicos de la expansión de la inteligencia artificial: conseguir electricidad continua para centros de datos cada vez más exigentes.
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- Google acordó con Form Energy un sistema de hierro-aire de 300 MW y 30 GWh para un centro de datos en Minnesota.
- La empresa también impulsa proyectos de almacenamiento con zinc y CO2 en Estados Unidos e Irlanda.
- Meta reservó hasta 1 GW y 100 GWh con Noon Energy, aunque comenzará con un piloto de 25 MW y 2,5 GWh.
⚡ Google y Meta preparan baterías para alimentar la IA durante días
Google: 300 MW y 30 GWh con hierro-aire en Minnesota.
Meta: hasta 1 GW y 100 GWh con Noon Energy.
También avanzan proyectos de zinc y CO₂ frente al límite del ion-litio. pic.twitter.com/B7VQy0GAHZ
— Diario฿itcoin (@DiarioBitcoin) September 18, 2026
Meta y Google están trasladando parte de su carrera por ampliar la inteligencia artificial al terreno de la infraestructura energética. Las dos compañías buscan sistemas capaces de entregar electricidad durante días, no solamente durante las pocas horas que suelen cubrir las baterías convencionales de iones de litio, mientras sus centros de datos requieren cada vez más suministro continuo y fuentes de energía limpia.
La nueva generación de proyectos contempla duraciones de entre 10 y más de 100 horas, un cambio que modifica la economía y el diseño del almacenamiento en red. Los acuerdos incluyen baterías de hierro-aire, zinc y dióxido de carbono, tecnologías que todavía deben demostrar su funcionamiento a gran escala, pero que prometen reducir el costo por kilovatio-hora cuando la descarga se prolonga.
Google abre la carrera por el almacenamiento de 100 horas
El acuerdo más destacado de Google se anunció en febrero de 2026 con Form Energy y contempla un sistema de baterías de hierro-aire de 300 MW y 30 GWh. La instalación estaría destinada a un centro de datos en Minnesota y sería el proyecto de mayor capacidad energética de su tipo anunciado hasta ahora, con una duración prevista de descarga de 100 horas.
El sistema promete entregar electricidad durante 100 horas, una duración muy superior a la de los proyectos tradicionales de almacenamiento estacionario. Su funcionamiento se basa en oxidar hierro para almacenar energía y revertir después ese proceso para liberarla, una química que busca ofrecer costos inferiores por kilovatio-hora en largos periodos, aunque exige más espacio y responde con menor rapidez que el ion-litio.
La apuesta también expone el principal riesgo tecnológico del acuerdo: Form Energy todavía no ha operado un sistema de hierro-aire cerca de la escala de 30 GWh que Google pretende contratar. Por ello, el proyecto combina una ambición industrial excepcional con la necesidad de validar en condiciones reales una tecnología que aún se encuentra en una fase de despliegue temprano.
Google amplió su estrategia en septiembre de 2026 mediante una asociación con MN8 Energy para el proyecto Mammoth Solar, ubicado en Virginia Occidental. La iniciativa combina 86 MW de generación solar con 100 MWh de almacenamiento de larga duración basado en zinc. Eos Energy contribuye al componente de almacenamiento.
Meta reserva capacidad para una nueva generación de centros de datos
Meta firmó en abril de 2026 un acuerdo con Noon Energy para reservar hasta 1 GW y 100 GWh de almacenamiento de ultralarga duración. El compromiso no comienza con toda esa capacidad, sino con un proyecto piloto de 25 MW y 2,5 GWh que tiene como objetivo entrar en operación durante 2028.
La diferencia entre la reserva total y el piloto muestra que la empresa está asegurando una opción de crecimiento mientras evalúa el desempeño de la tecnología. El acuerdo vincula la expansión de la infraestructura de inteligencia artificial con una solución capaz de respaldar el suministro durante intervalos mucho más extensos que los cubiertos por una batería estándar.
En este tipo de instalaciones, la duración importa tanto como la potencia disponible, porque un centro de datos no puede depender únicamente de una descarga breve para mantener sus operaciones. Una batería de mayor autonomía puede cubrir periodos prolongados de baja generación renovable o servir como respaldo mientras se reorganiza el suministro eléctrico, aunque la información disponible no especifica la ubicación final del proyecto de Meta.
La escala de la reserva de Noon Energy también refleja la magnitud de la demanda que las compañías tecnológicas anticipan para sus sistemas de inteligencia artificial. Sin embargo, el objetivo de 1 GW y 100 GWh representa una capacidad reservada, no una instalación completamente operativa, por lo que el piloto de 2028 será una referencia clave para determinar si la apuesta puede avanzar hacia un despliegue mayor.
Por qué el ion-litio pierde ventaja cuando aumenta la duración
Las baterías de iones de litio dominan actualmente el almacenamiento en red porque cuentan con una cadena de fabricación desarrollada, experiencia operativa y costos competitivos en duraciones cortas. Su limitación aparece cuando deben entregar electricidad durante más tiempo, ya que duplicar aproximadamente la duración exige duplicar también la cantidad de celdas necesarias para almacenar la energía.
Ese comportamiento deteriora rápidamente la economía de los proyectos diseñados para cubrir decenas de horas. En cambio, las baterías de hierro-aire y zinc, junto con los sistemas de CO2, buscan separar la capacidad de potencia de la capacidad energética, de modo que aumentar el tiempo de descarga no dependa exclusivamente de añadir más celdas electroquímicas costosas.
En el caso del hierro-aire, el material de almacenamiento utiliza pellets de hierro; en las baterías de zinc, la función corresponde a electrodos de ese metal. La tecnología de CO2 que Google planea desplegar con Energy Dome almacena energía al comprimir dióxido de carbono hasta convertirlo en líquido y después lo libera para mover una turbina.
Google tiene previsto para 2028 un proyecto de batería de CO2 de 23 MW y 200 MWh con Energy Dome en Irlanda. Esa instalación complementa los proyectos estadounidenses de hierro-aire y zinc, y muestra que la empresa no está apostando por una única química, sino comparando distintas formas de ampliar el almacenamiento cuando el problema principal ya no es cubrir cuatro horas, sino sostener el suministro durante días.
Almacenamiento y confiabilidad en regiones en transición
El proyecto Mammoth Solar puede desempeñar un papel adicional en Virginia Occidental, una región que atraviesa una transición lejos del carbón. Al integrar 86 MW de generación solar con 100 MWh de almacenamiento de larga duración, la iniciativa busca ofrecer una forma de generación renovable con capacidad de entrega más prolongada que una planta solar sin almacenamiento.
La combinación puede contribuir a sustituir parte de la generación convencional en una zona asociada históricamente con la minería del carbón, aunque la capacidad de ambas tecnologías no es idéntica. La diferencia importa porque el almacenamiento debe cubrir los periodos en que el sol no produce, y su rendimiento real dependerá del calendario de despliegue, la disponibilidad de la red y el comportamiento de la tecnología de zinc.
La mayoría de los proyectos descritos no estarán completamente operativos hasta 2028 o después, lo que deja varios años para completar obras, validar equipos y resolver los desafíos de integración. Ese calendario también significa que las necesidades energéticas inmediatas de los centros de datos seguirán dependiendo de las soluciones que ya están disponibles a escala comercial.
El avance de estas iniciativas será observado por el sector energético y por las compañías que desarrollan inteligencia artificial, porque el costo de la electricidad y la confiabilidad del suministro pueden limitar la expansión de sus centros de datos. Para Google y Meta, las baterías de larga duración son una apuesta por reducir esa restricción; para los fabricantes, representan la prueba definitiva de que una alternativa al ion-litio puede pasar de los acuerdos multimillonarios a la operación sostenida.
La carrera todavía no está resuelta, pero las inversiones muestran que el crecimiento de la IA está obligando a replantear la infraestructura que la mantiene activa. Mientras Form Energy, Eos Energy, Energy Dome y Noon Energy avanzan hacia sus respectivas fechas de despliegue, el mercado tendrá que comprobar si el hierro, el zinc y el CO2 pueden entregar durante días la energía que los centros de datos necesitan sin trasladar sus costos y riesgos a la red.
Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.
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