Por Canuto  

La presión de la inteligencia artificial sobre la cadena global de memoria estaría golpeando con fuerza al mercado de smartphones. Un nuevo reporte proyecta una caída de 15% en los envíos este año, mientras suben los precios de los equipos nuevos y más consumidores se refugian en el mercado de segunda mano.
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  • CCS Insight estima que los envíos de smartphones caerán 15% este año por el alza de los costos de memoria.
  • Algunos teléfonos de gama de entrada ya registran incrementos de precio superiores a 50% frente al año pasado.
  • El mercado organizado de smartphones usados creció 4% en el primer trimestre y podría expandirse 15% en 2026.


El mercado global de smartphones enfrenta un nuevo deterioro en 2026, en un contexto marcado por el fuerte encarecimiento de los componentes de memoria y almacenamiento. La presión proviene, según analistas del sector, de la demanda asociada a infraestructura de inteligencia artificial.

Ese cambio en la estructura de demanda estaría elevando el precio de los dispositivos nuevos hasta un punto en el que muchos consumidores optan por posponer la renovación. La consecuencia más visible sería una contracción de 15% en los envíos de smartphones durante este año.

El dato proviene de CCS Insight, firma de investigación que también reportó una caída de 4,4% en el mercado primario de smartphones durante el primer trimestre. Ese segmento corresponde a la venta de equipos nuevos.

La señal preocupa porque, al mismo tiempo, los canales de distribución están acumulando inventario. En otras palabras, hay más producto disponible, pero la demanda se enfría a medida que los precios comienzan a subir con más fuerza.

Para los consumidores, el efecto es directo. Si el presupuesto tecnológico no ha crecido, la alternativa más probable será conservar el teléfono actual durante más tiempo o buscar opciones en el mercado de segunda mano.

La memoria se convierte en el cuello de botella

El trasfondo de esta situación no responde al patrón clásico de escasez por problemas de fabricación. En esta ocasión, el desequilibrio surge porque los fabricantes de chips están priorizando memorias de mayor margen para servidores dedicados a cargas de IA.

Eso significa menos producción relativa de DRAM y NAND para computadoras personales y teléfonos inteligentes. La demanda de grandes empresas por servidores cargados con GPU de alto rendimiento ha cambiado la asignación de capacidad en la industria.

Según la firma citada por The Register, esta dinámica es distinta al tradicional ciclo de auge y caída del mercado de memoria. En vez de un shock del lado de la oferta, lo que pesa ahora es la presión de compradores corporativos con gran escala financiera.

Ese fenómeno estaría empujando un superciclo de memoria que podría prolongarse hasta 2028. Para fabricantes y consumidores, esto sugiere que el problema no sería temporal ni fácil de corregir en el corto plazo.

Ben Hatton, analista de investigación de CCS, afirmó que la crisis de chips de memoria no muestra señales de desaceleración en el futuro cercano. También indicó que los componentes de memoria ya representan más de 30% del costo de materiales en algunos smartphones.

Hatton añadió que el impacto total aún no se ha sentido en muchas regiones. Sin embargo, sostuvo que está claro que los precios de los dispositivos se acelerarán durante el resto del año.

Los teléfonos económicos reciben el golpe más duro

El segmento más afectado es el de entrada, donde el peso relativo de la memoria y el almacenamiento dentro del costo total del dispositivo es mayor. Por eso, pequeños aumentos en insumos clave terminan generando saltos mucho más bruscos en el precio final.

De acuerdo con el reporte, algunos smartphones de gama de entrada ya han subido más de 50% frente al año pasado. Ese nivel de ajuste deja a muchos modelos fuera del rango habitual de compra para usuarios sensibles al precio.

La gravedad del cambio se aprecia mejor al comparar la evolución de los pronósticos durante 2026. En enero, la expectativa era un aumento de precios de entre 6% y 8%, con un escenario pesimista de contracción global de hasta 5,2%.

Un mes después, en febrero, los analistas ya proyectaban una caída de alrededor de 8% en los envíos globales. También esperaban que los precios avanzaran cerca de 14%.

La nueva proyección de CCS Insight refleja un empeoramiento notable frente a esas previsiones iniciales. El salto desde un deterioro acotado a una contracción de 15% sugiere que la presión sobre la cadena de suministro no cedió, sino que se intensificó.

Para una industria acostumbrada a sostener volúmenes elevados mediante ciclos de reemplazo frecuentes, el encarecimiento de los modelos más accesibles es especialmente delicado. Ese segmento suele ser clave en mercados emergentes y entre consumidores que priorizan funcionalidad sobre innovación incremental.

El mercado usado gana tracción, pero no está libre de límites

Mientras el mercado primario pierde impulso, el secundario organizado muestra un desempeño opuesto. CCS Insight indicó que los comerciantes de dispositivos usados registraron un crecimiento de 4% durante el primer trimestre.

La razón es simple: para muchos consumidores, un smartphone reacondicionado o de segunda mano empieza a verse como una alternativa suficientemente buena. Esa sustitución gana fuerza cuando la brecha de precio frente a un equipo nuevo se amplía demasiado.

Con base en esa tendencia, la firma proyecta que el mercado de smartphones usados crecerá 15% este año. Es una expansión relevante, sobre todo porque ocurre en paralelo con la debilidad del mercado de equipos nuevos.

Sin embargo, ese canal también enfrenta una restricción estructural. La oferta de teléfonos usados depende de que los consumidores compren modelos nuevos y entreguen o revendan los antiguos.

Si menos personas actualizan sus dispositivos, también ingresan menos unidades al circuito secundario. En otras palabras, la misma crisis que impulsa la demanda de usados puede terminar limitando la disponibilidad de esos equipos.

Hatton señaló que el mercado secundario tiene la oportunidad de cubrir parte de la demanda que no será satisfecha por el mercado primario. Pero advirtió que el mayor desafío a corto plazo es aumentar la oferta en un período estéril de lanzamientos insignia.

Ciclos de reemplazo más largos y menos lanzamientos agravan el panorama

La escasez de equipos usados no surge solo por el encarecimiento actual. También responde a un cambio más amplio en el comportamiento del consumidor, que lleva tiempo extendiendo la vida útil de sus teléfonos.

Un informe citado en mayo había advertido que los ciclos de reemplazo se están alargando. Cada vez más consumidores conservan sus dispositivos durante más de cuatro años, en vez de renovarlos tras unos pocos años, como era habitual antes.

Ese alargamiento reduce la rotación general del mercado. Menos compras nuevas implican menos unidades revendidas, menos programas de recambio activos y menos inventario para revendedores especializados.

A eso se suma otro factor que restringe la oferta. Hoy existen menos proveedores de smartphones que en el pasado, lo que se traduce en menos lanzamientos cada año.

Con menos modelos estrella y con usuarios aferrados por más tiempo a sus dispositivos, el mercado secundario pierde una fuente natural de abastecimiento. Eso limita la capacidad del canal usado para absorber por completo la demanda desplazada desde el mercado primario.

En términos más amplios, el episodio ilustra cómo el auge de la IA ya no solo redefine el negocio de centros de datos y semiconductores avanzados. También comienza a trasladar costos a bienes de consumo masivo que dependen de memorias estándar y almacenamiento flash.

Europa podría quedar en desventaja frente a otros mercados

No todos los países están igual de preparados para capturar el auge del mercado de segunda mano. CCS Insight considera que las economías con programas de recompra maduros estarán mejor posicionadas para aprovechar esta transición.

En esos mercados, fabricantes, operadores y minoristas ya cuentan con esquemas más fluidos para recibir equipos usados, reacondicionarlos y revenderlos. Eso ayuda a sostener una oferta más estable incluso cuando el mercado de dispositivos nuevos se desacelera.

Europa, sin embargo, podría no estar entre los mayores beneficiados de esta oportunidad. The Register recordó que menos de un tercio de los consumidores europeos entrega o vende sus teléfonos viejos.

Esa baja participación restringe el flujo de unidades hacia el circuito de segunda mano. En un momento de fuerte presión de precios, esa limitación puede reducir la capacidad regional para ofrecer alternativas accesibles a gran escala.

El resultado es un mercado más tenso tanto en el frente de dispositivos nuevos como en el de usados. Si la memoria sigue cara y la oferta secundaria sigue siendo escasa, el consumidor terminará pagando más o extendiendo aún más la vida de su equipo actual.

Por ahora, la lectura de fondo es clara. La fiebre por la IA no solo está redibujando las prioridades de inversión tecnológica, sino que también está alterando el equilibrio de costos en industrias cotidianas como la telefonía móvil.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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