Por Canuto  

Honda y Nissan se preparan para compartir sistema operativo y computadora de a bordo en modelos previstos para 2029, una alianza tecnológica que busca repartir costos mientras Nissan enfrenta pérdidas y presión comercial. En paralelo, Nissan prueba en Tokio la asistencia de conducción Level 2 de Wayve en vehículos eléctricos Ariya.
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  • Honda y Nissan esperan acordar el desarrollo conjunto de un sistema operativo y una computadora de a bordo para nuevos modelos.
  • La tecnología compartida apunta a vehículos previstos para alrededor de 2029 y permitiría repartir los costos de ingeniería.
  • Nissan inició pruebas públicas en Tokio con el sistema Level 2 de Wayve, cuyo lanzamiento para consumidores está previsto para 2027.


Honda y Nissan esperan alcanzar tan pronto como el lunes un acuerdo para desarrollar conjuntamente el software de sus vehículos, según la información publicada por Cryptopolitan. El entendimiento incluiría un sistema operativo compartido y una computadora de a bordo común, con el objetivo de llevar esta arquitectura a modelos nuevos previstos para alrededor de 2029.

La iniciativa se produce después de que Toshihiro Mibe, CEO de Honda, e Ivan Espinosa, CEO de Nissan, abandonaran un intento de fusión entre ambas compañías. Aunque la combinación corporativa no avanzó, la cooperación tecnológica les permitiría compartir una parte relevante de la factura de ingeniería sin integrar completamente sus negocios.

Una plataforma común para el vehículo definido por software

El proyecto responde a una transformación que está modificando la forma en que los fabricantes diseñan y actualizan los automóviles. En los vehículos definidos por software, muchas funciones dependen del código y pueden actualizarse de manera inalámbrica, en lugar de quedar atadas exclusivamente a componentes físicos instalados durante la fabricación.

Para Honda y Nissan, una computadora de a bordo común podría ofrecer una base compartida sobre la cual conectar esas funciones digitales, desde los sistemas de asistencia hasta otros servicios incorporados al automóvil. El acuerdo no implica que ambas marcas deban ofrecer vehículos idénticos, pero sí que podrían apoyarse en una infraestructura tecnológica semejante para reducir duplicaciones.

La fecha de referencia para adaptar el sistema conjunto a los automóviles nuevos es alrededor de 2029, por lo que todavía existe un periodo amplio de desarrollo, pruebas e integración. Ese horizonte también muestra que la decisión está pensada para la siguiente generación de modelos y no para una actualización inmediata de los vehículos que ya circulan.

La colaboración permitiría dividir los costos de ingeniería relacionados con el software y la computadora central, una presión que ha crecido a medida que los automóviles incorporan más capacidades digitales. En este escenario, compartir la base tecnológica puede ser una alternativa más limitada y flexible que una fusión completa, especialmente después de que fracasara el intento de unir las compañías.

La presión financiera sobre Nissan

La situación de Nissan vuelve más relevante el posible ahorro derivado de la cooperación. El fabricante del vehículo eléctrico Leaf y de la línea de lujo Infiniti registró una pérdida durante el periodo comprendido entre abril y junio, después de cerrar un año completo también en números rojos.

La compañía ha eliminado puestos de trabajo y designó a Espinosa como nuevo CEO para encabezar un cambio de rumbo, de acuerdo con la información citada. En ese contexto, compartir gastos de desarrollo con Honda puede ayudar a Nissan a contener inversiones duplicadas mientras intenta recuperar estabilidad operativa.

La presión no se limita a los resultados internos, porque los fabricantes japoneses también enfrentan el impacto de los aranceles impulsados por el presidente Donald Trump. Cryptopolitan señaló que esas medidas están apretando a los fabricantes de automóviles de Japón y que Nissan se encuentra entre las empresas que sienten con mayor intensidad ese entorno.

La alianza tecnológica, sin embargo, no resolvería por sí sola los problemas financieros de Nissan ni garantizaría una mejora automática de sus resultados. Su posible beneficio estaría en distribuir el costo de una plataforma digital que ambas marcas consideran necesaria para sus futuros vehículos, mientras cada fabricante mantiene su propia estrategia comercial.

Nissan prueba asistencia de conducción con Wayve

En paralelo con las conversaciones sobre la plataforma común, Nissan comenzó pruebas en vías públicas de Tokio junto con la startup británica Wayve. Los vehículos eléctricos Nissan Ariya utilizados en los ensayos incorporan el sistema de asistencia de conducción Level 2 de la empresa, descrito como una tecnología de ojos puestos y manos libres.

Wayve prevé un lanzamiento para consumidores en 2027, aunque la tecnología no convierte al automóvil en un vehículo autónomo sin supervisión. El sistema se encarga de la velocidad y la dirección, mientras el conductor debe permanecer preparado para asumir el control cuando sea necesario.

La diferencia entre esta asistencia Level 2 y una conducción completamente autónoma resulta fundamental para entender la prueba. El conductor continúa siendo responsable de la supervisión del vehículo, incluso cuando el sistema interviene en tareas esenciales como mantener la trayectoria y regular la marcha.

Nissan también desarrolla sus propias funciones de asistencia al conductor, de modo que las pruebas con Wayve forman parte de un panorama tecnológico más amplio. La empresa fue uno de los fabricantes que adoptaron la plataforma de conducción autónoma DRIVE Hyperion de Nvidia, presentada en el evento GTC 2026 de Nvidia.

Un ecosistema de proveedores y decisiones tecnológicas

Honda se ubicó en un grupo distinto de fabricantes que utilizaban las herramientas de diseño industrial de Nvidia, según el material de origen. La diferencia en las soluciones empleadas no impide que ambas compañías busquen una computadora común para sus vehículos, pero sí revela que cada una mantiene vínculos tecnológicos propios con proveedores externos.

Por debajo de esa red de socios y plataformas podría situarse la arquitectura compartida entre Honda y Nissan. Una base común les daría un punto de conexión para integrar software, actualizaciones y sistemas de asistencia, aunque la implementación final dependerá de las condiciones del acuerdo y del desarrollo técnico hasta 2029.

El caso refleja cómo la competencia automotriz se está desplazando parcialmente desde el motor y la fabricación hacia el software, los sensores y la capacidad de procesamiento. Para las empresas, esa transición abre oportunidades para actualizar funciones después de la venta, pero también exige inversiones constantes y una coordinación más estrecha entre fabricantes, startups y proveedores de tecnología.

El siguiente paso será determinar si Honda y Nissan formalizan el entendimiento esperado y cómo delimitan la propiedad, el desarrollo y el uso de la plataforma. Mientras tanto, las pruebas del Nissan Ariya con Wayve muestran que la compañía explora soluciones externas de asistencia, al tiempo que procura construir junto con Honda una base tecnológica para sus futuros automóviles.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

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