Por Canuto  

Google quiere reescribir una de sus historias más incómodas en hardware. Más de una década después del fracaso de Google Glass, la compañía anunció el regreso de sus gafas inteligentes, ahora impulsadas por Gemini, con funciones de audio, cámara, navegación, traducción y asistencia contextual que la enfrentan de lleno con Meta, Snap y, potencialmente, Apple.
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  • Google lanzará este otoño sus primeras gafas inteligentes con audio desde la era de Google Glass.
  • El dispositivo integrará Gemini para navegación, traducción, fotos, llamadas, mensajes y tareas en segundo plano.
  • El regreso revive viejas preocupaciones por privacidad, en un mercado donde Meta ya reporta ventas de 7 millones de pares.


Google anunció el regreso de sus gafas inteligentes, un movimiento que marca su primer intento comercial serio en este formato desde el fallido paso de Google Glass hace más de una década. La nueva propuesta llegará en otoño con un enfoque centrado en audio, asistencia con inteligencia artificial y funciones manos libres integradas en un accesorio que la empresa quiere convertir en parte natural de la vida diaria.

La apuesta se presentó durante la conferencia anual para desarrolladores Google I/O 2026 en Mountain View, California. Allí, la compañía mostró dos diseños desarrollados junto a Gentle Monster y Warby Parker, en una señal clara de que esta vez busca combinar tecnología con moda y comodidad, dos factores que no terminaron de convencer en la etapa anterior.

Según explicó Shahram Izadi, vicepresidente y gerente general de XR, estas gafas están diseñadas para ofrecer ayuda de Gemini “durante todo el día”, hablándole al usuario al oído de forma privada en lugar de depender de una pantalla tradicional. La idea, dijo, es permitir que la persona mantenga las manos libres y la vista al frente mientras recibe asistencia en tiempo real.

El producto formará parte de Android XR, la plataforma que Google construye junto a Samsung y Qualcomm para experiencias extendidas en cascos, gafas y otros formatos intermedios. En esta primera fase, llegarán primero las gafas de audio, mientras que una versión más avanzada con pantalla en la lente se mantiene en desarrollo para una etapa posterior.

Qué podrán hacer las nuevas gafas con Gemini

Google detalló que el acceso al asistente se activará diciendo “Hey Google” o tocando el lateral de la montura. Desde allí, Gemini podrá responder preguntas sobre lo que la persona está viendo, interpretar señales confusas, identificar lugares cercanos o aportar contexto sobre el entorno inmediato gracias a la cámara integrada.

La empresa también destacó funciones de navegación. Como las gafas sabrán dónde está el usuario y en qué dirección mira, podrán ofrecer indicaciones giro a giro de manera natural. Además, Gemini podrá añadir paradas a una ruta o recomendar restaurantes cercanos según las preferencias del usuario, sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo.

En el frente de comunicación, el dispositivo permitirá gestionar llamadas, enviar mensajes de texto y resumir mensajes perdidos. También se podrá escuchar música mediante altavoces ubicados sobre la oreja. Google subrayó que este audio será nítido, claro y privado, una característica clave si el formato quiere competir como alternativa práctica al smartphone en ciertos contextos cotidianos.

Las gafas incluirán una pequeña cámara en la montura para capturar fotos y videos. Google mostró además una integración con herramientas de edición impulsadas por IA, como Nano Banana, para eliminar distracciones del fondo o transformar imágenes con comandos de voz. Entre los ejemplos compartidos, la empresa mencionó la posibilidad de pedir una foto y aplicar efectos humorísticos a las personas retratadas.

Otra de las funciones destacadas es la traducción de voz y texto escrito. El sistema podrá ofrecer traducciones en tiempo real mediante audio que imita el tono y el timbre de la voz del hablante. También podrá leer y traducir texto visto en menús o señales, una capacidad que refuerza el atractivo del dispositivo para viajes, turismo y uso urbano diario.

Google añadió que Gemini podrá encargarse de tareas de varios pasos en segundo plano. Como ejemplo, la compañía indicó que el asistente podría preparar un pedido de café en DoorDash mientras el teléfono permanece guardado, dejando al usuario únicamente la confirmación final. También habrá compatibilidad con aplicaciones del móvil, como Uber o Mondly, mediante comandos de voz.

Un regreso marcado por el recuerdo de Google Glass

El anuncio llega inevitablemente acompañado por el recuerdo de Google Glass, presentado en 2013 y retirado en 2015. En el Reino Unido, el producto sobrevivió apenas siete meses tras su lanzamiento. Su caída estuvo asociada a varios factores, entre ellos el precio y una fuerte reacción negativa relacionada con la privacidad y la posibilidad de grabar a otras personas sin consentimiento claro.

Ese antecedente explica por qué el regreso de Google a este segmento despierta interés, pero también cautela. La compañía parece haber ajustado parte de su estrategia. Esta vez, el mensaje combina moda, utilidad diaria y una integración más madura con IA, en un momento en que la asistencia contextual ya no suena experimental, sino comercialmente viable para muchos usuarios.

No obstante, las preocupaciones de privacidad siguen plenamente vigentes. Las nuevas gafas incluyen cámara, y eso reabre debates similares a los de hace una década. La BBC señaló que preocupaciones parecidas también están aflorando con las gafas de Meta, ya que personas han sido grabadas en público y en privado sin saberlo, descubriéndolo solo cuando los videos terminan circulando en internet.

La diferencia ahora es que el mercado parece más receptivo a este tipo de productos. La familiaridad con asistentes de IA, comandos por voz, cámaras portátiles y wearables ha crecido de forma notable. Eso no elimina las objeciones éticas, pero sí modifica el punto de partida comercial frente a la etapa en que Google Glass intentó abrir camino casi en solitario.

La competencia se intensifica en el mercado de gafas inteligentes

El movimiento de Google se produce en medio de una carrera cada vez más activa. Meta ya comercializa sus gafas Ray-Ban con funciones de IA, cámara y altavoces, un producto con el que estas nuevas gafas de Google guardan claras similitudes funcionales. Según la empresa, Meta ha vendido 7 millones de pares, una cifra que ayuda a dimensionar el potencial del segmento.

También se espera que Snap lance este año una nueva versión de sus gafas inteligentes, mientras que se informa que Apple trabaja en un producto de esta misma categoría. En otras palabras, el sector tecnológico parece converger en la idea de que las gafas podrían convertirse en la siguiente gran interfaz de consumo, o al menos en un complemento relevante del smartphone.

Desde la perspectiva del mercado, esa competencia puede beneficiar tanto a consumidores como a desarrolladores. Christine Tsai, inversora de 500 Global, afirmó que el retorno de Google al espacio es una señal positiva porque crea una plataforma sobre la cual otras empresas pueden construir nuevas capacidades. Para firmas tempranas, eso abre oportunidades de software, servicios e integraciones especializadas.

Tsai también sostuvo que las gafas inteligentes están ganando tracción como “esa próxima modalidad” que podría seguir al éxito del smartphone. Esa lectura importa porque sugiere que el hardware ya no se evalúa solo como un accesorio curioso, sino como una puerta de entrada a nuevos hábitos digitales, en especial cuando la inteligencia artificial puede mediar la interacción de manera continua y contextual.

El desarrollador Anil Shah, creador de la aplicación de gestión de eventos tixfix.ai, destacó que las gafas prometen integrar muchos de los servicios que Google ya ofrece, como Google Maps y Google Voice. En su caso, dijo que evaluaría crear integraciones para que los usuarios encuentren fácilmente eventos cercanos y puedan interactuar con el servicio únicamente hablando con las gafas.

Esa visión encaja con la estrategia más amplia de Google: usar su ecosistema de aplicaciones y servicios para volver útil el hardware desde el primer día. La compatibilidad con Android y con iPhone refuerza esa ambición, ya que amplía el mercado potencial y evita que el accesorio quede restringido a una sola base de usuarios.

Lo que viene después: gafas con pantalla y una nueva etapa para Android XR

Aunque las primeras gafas serán de audio, Google confirmó que también trabaja en una versión con pantalla en la lente capaz de mostrar texto e información visual al usuario. Esa variante no se lanzará todavía, pero la empresa anticipó que compartirá más detalles más adelante este año. Izadi indicó además que los desarrolladores ya trabajan en aplicaciones para ese formato.

Ese matiz es importante porque revela una hoja de ruta de dos pasos. Primero, Google busca introducir un dispositivo menos invasivo y más cercano al uso cotidiano, apoyado en audio y voz. Después, intentará avanzar hacia un modelo con elementos visuales integrados, probablemente más ambicioso desde el punto de vista técnico y más sensible desde el ángulo regulatorio y social.

Por ahora, la empresa no ha informado precio para estas gafas. Sin embargo, el contexto competitivo sugiere que ese punto será decisivo. En análisis citados por Thurrott se recuerda que las gafas Meta Ray-Ban cuestan alrededor de USD $300, por lo que Google y sus socios necesitarán una propuesta competitiva si quieren ganar tracción fuera del entusiasmo inicial de desarrolladores y primeros adoptantes.

La clave, en todo caso, no será solo el precio. El verdadero examen para Google será demostrar que aprendió de uno de sus errores más recordados en hardware. Si logra equilibrar diseño, utilidad, privacidad y ecosistema, sus nuevas gafas con Gemini podrían dejar de ser una curiosidad futurista para convertirse en una de las apuestas más visibles de la IA de consumo en 2026.


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