Por Canuto  

Civo planea construir 40 centros de datos perimetrales en Reino Unido para ofrecer servicios de IA bajo control británico, con un primer sitio en Hertfordshire y una meta de 1 GW de capacidad nacional.
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  • El primer centro de datos abriría en Hertfordshire antes de marzo de 2027 con 8 MW, y podría crecer hasta 38 MW.
  • Civo ya aseguró otros cinco emplazamientos y busca alcanzar 150 MW en tres años mediante sistemas Nvidia Vera Rubin.
  • La empresa sostiene que la soberanía depende tanto de la propiedad y el control empresarial como de la ubicación física de los datos.


Civo planea 40 centros de datos para impulsar la IA soberana en Reino Unido

Civo prepara una red británica de infraestructura para inteligencia artificial que comenzará en Hertfordshire y podría alcanzar 1 GW de capacidad nacional.

Una red británica para la inteligencia artificial

El proveedor británico de servicios en la nube Civo planea construir 40 centros de datos perimetrales para acercar las aplicaciones de inteligencia artificial a sus clientes dentro del Reino Unido. La compañía prevé que el primer emplazamiento abra en Hertfordshire antes de marzo de 2027, con una capacidad inicial de 8 MW y una expansión posterior hasta 38 MW, según informó The Register.

El proyecto busca combinar capacidad de cómputo avanzada con una estructura de propiedad y operación británica, en un momento en que gobiernos y empresas revisan su dependencia de proveedores tecnológicos extranjeros. Civo plantea que la proximidad física también puede reducir el retraso entre una solicitud enviada a un modelo de IA y la respuesta que recibe el usuario.

La estrategia tiene una meta de largo plazo considerable: desplegar hasta 1 GW de capacidad en todo el país mediante una red de instalaciones distribuidas. En lugar de concentrar todos los recursos en un único complejo, el modelo perimetral pretende colocar la infraestructura más cerca de los clientes, una característica relevante para servicios que necesitan procesar grandes volúmenes de datos con baja latencia.

El primer centro funcionaría con sistemas Nvidia Vera Rubin NVL72, una plataforma diseñada para cargas de trabajo intensivas de inteligencia artificial. Civo afirma que estaría entre los primeros proveedores de nube del Reino Unido en ofrecer esa tecnología cuando el sitio de Hertfordshire entre en operación, aunque ya acepta pedidos para acceso anticipado desde USD $11 por hora.

Más ubicaciones y una meta de 150 MW

Además del emplazamiento de Hertfordshire, Civo asegura haber conseguido otros cinco sitios en Lancashire, Greater Manchester, Londres y Oxfordshire. La empresa espera que esos proyectos le permitan alcanzar un total de 150 MW de capacidad en un plazo de tres años, una escala intermedia frente a la ambición final de 1 GW.

La expansión prevista refleja la creciente demanda de infraestructura para ejecutar modelos de IA, una fase conocida como inferencia. Nvidia calcula que la inferencia representa actualmente cerca del 35% de las cargas de trabajo de inteligencia artificial y estima que podría aumentar hasta entre 60% y 65% para 2030, a medida que más empresas utilicen modelos ya entrenados.

Para Civo, ese cambio puede favorecer a los operadores que ofrezcan capacidad distribuida y acceso flexible a aceleradores especializados. La compañía ya comercializa instancias basadas en generaciones anteriores de hardware de Nvidia, incluidos los modelos B300, B200, H100 y H200, mientras prepara la llegada de Vera Rubin a su nuevo emplazamiento británico.

El precio anunciado para el acceso anticipado a Vera Rubin comienza en USD $11 por hora, aunque la información disponible no detalla las condiciones completas del servicio, los niveles de consumo ni la estructura de los contratos. Por ello, esa tarifa debe entenderse como un precio inicial comunicado por la empresa y no como una referencia universal para todos los usos de la plataforma.

La soberanía más allá de la ubicación física

La propuesta de Civo se dirige especialmente a organizaciones preocupadas por depender de compañías de nube controladas desde Estados Unidos. Un informe citado en el anuncio indicó que al menos 80% de las empresas británicas que utilizan servicios en la nube dependen de AWS, Microsoft Azure o Google Cloud, tres de los mayores operadores globales del sector.

La compañía sostiene que almacenar la información en un edificio ubicado en Reino Unido no garantiza por sí solo que los datos estén sometidos exclusivamente a las reglas británicas. Mark Boost, director ejecutivo de Civo, argumentó que la soberanía también depende de quién posee y controla al proveedor, además del marco jurídico al que responde su empresa matriz.

Una de las preocupaciones mencionadas es la ley estadounidense CLOUD Act, que permite a las autoridades de Estados Unidos solicitar información a empresas estadounidenses incluso cuando los datos se encuentran almacenados en centros situados fuera de ese país. Ese alcance legal alimenta el debate sobre si la ubicación física de un servidor basta para proteger la autonomía tecnológica de una organización.

Boost describió esa inquietud como el temor a que un proveedor extranjero conserve el control del llamado interruptor de apagado digital. La expresión alude a la posibilidad de que una decisión regulatoria, comercial o geopolítica altere de forma abrupta el acceso a servicios críticos de nube e inteligencia artificial, aunque Civo presenta su propia estructura británica como una alternativa frente a ese riesgo.

El factor geopolítico y el acceso a los modelos

El debate dejó de ser completamente hipotético en junio, cuando una directiva estadounidense de control de exportaciones llevó a Anthropic a suspender el acceso a dos de sus modelos avanzados. Las restricciones se levantaron más tarde durante el mismo mes, pero el episodio mostró cómo una decisión gubernamental puede modificar rápidamente la disponibilidad de un servicio de IA alojado en Estados Unidos.

Para los clientes empresariales, esa clase de interrupción puede afectar procesos que dependen de modelos externos, desde herramientas de análisis hasta sistemas internos de automatización. Una infraestructura bajo jurisdicción británica no elimina todos los riesgos tecnológicos o comerciales, pero Civo plantea que puede ofrecer mayor previsibilidad sobre la propiedad, el gobierno corporativo y el acceso a los recursos contratados.

La empresa presentó sus planes durante el evento Civo Navigate, celebrado en Londres, donde Boost compartió resultados de una encuesta realizada durante los últimos dos años entre 1.000 líderes de tecnología de Reino Unido. Según sus declaraciones, 61% de los consultados consideraba la soberanía de la IA una prioridad estratégica el año pasado, frente a 73% este año.

El ejecutivo describió ese aumento como un punto de inflexión y no como una tendencia pasajera. La evolución de las respuestas sugiere que la discusión empresarial ya no se limita al rendimiento de los modelos, sino que incorpora preguntas sobre jurisdicción, continuidad operativa, control de proveedores y capacidad nacional para ejecutar aplicaciones sensibles.

Un mercado en expansión, pero con desafíos

La construcción de 40 centros de datos exigirá que Civo coordine disponibilidad energética, conectividad, refrigeración, permisos y suministro de aceleradores especializados. La información divulgada no establece el calendario individual de cada ubicación ni confirma cuándo comenzarán las obras de los cinco sitios adicionales, por lo que la meta de 150 MW todavía depende de la ejecución progresiva del plan.

También existe una diferencia importante entre disponer de instalaciones dentro de un país y controlar toda la cadena tecnológica que sostiene sus servicios de IA. Los chips, el software, los modelos y algunos componentes operativos pueden depender de proveedores internacionales, de modo que la soberanía que propone Civo debe evaluarse como un conjunto de capas y no únicamente como una cuestión de propiedad inmobiliaria.

Aun así, la iniciativa refleja la presión que enfrentan los grandes proveedores de nube para responder a clientes que buscan alternativas a las plataformas dominantes. Si Civo cumple sus plazos, el centro de Hertfordshire ofrecerá una primera demostración de cómo una empresa británica pretende unir capacidad de cómputo avanzada, procesamiento cercano al usuario y control nacional de la infraestructura.

El resultado comercial dependerá de que exista suficiente demanda para absorber la capacidad, de que Vera Rubin llegue en el calendario esperado y de que el precio sea competitivo frente a las ofertas de los hyperscalers. Por ahora, Civo ha definido una hoja de ruta ambiciosa: cinco ubicaciones adicionales en el corto plazo, 150 MW en tres años y una red de 40 centros con una meta final de 1 GW.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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