Por Canuto  

Un análisis de Verdant calcula que los centros de datos del Reino Unido podrían generar apenas 10.400 empleos operativos permanentes para 2035, frente a los 40.200 estimados por techUK.
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  • Verdant estima que los centros de datos existentes en Reino Unido sostienen 4.400 empleos directos, frente a los 24.300 calculados por techUK.
  • El grupo atribuye la diferencia a la automatización y calcula 1,2 empleos por megavatio, no 8,5 como usa la asociación tecnológica.
  • techUK y el gobierno británico rechazan el análisis y defienden el impacto económico más amplio de la infraestructura de IA.


El auge de los centros de datos especializados en inteligencia artificial enfrenta una disputa sobre cuántos empleos permanentes puede generar realmente. Un análisis del grupo de expertos económicos Verdant calcula que las instalaciones previstas en Reino Unido aportarían cerca de 10.400 puestos operativos para 2035, una cifra equivalente a aproximadamente una cuarta parte de los 40.200 empleos proyectados por la asociación tecnológica techUK.

La diferencia no es menor para un gobierno que ha convertido la infraestructura de IA en una prioridad política y que presenta estos proyectos como motores de inversión, soberanía digital y nuevas oportunidades profesionales. CNBC reportó que Verdant considera infladas las estimaciones utilizadas por autoridades y líderes empresariales, mientras techUK y el gobierno británico cuestionan tanto la metodología como el alcance de sus conclusiones.

El debate se concentra en una distinción decisiva: los empleos que trabajan físicamente dentro de un centro de datos no son iguales a todos los puestos que dependen de su construcción, operación, cadena de suministro o servicios tecnológicos. Esa diferencia estadística puede cambiar sustancialmente la percepción pública de una industria que requiere enormes cantidades de electricidad, capital y espacio, pero que también apuesta por instalaciones cada vez más automatizadas.

Una brecha amplia entre las estimaciones

Verdant estima que los centros de datos existentes en Reino Unido sostienen alrededor de 4.400 empleos directos. La cifra contrasta con los 24.300 puestos atribuidos actualmente al sector por techUK, cuya metodología incorpora supuestos sobre el personal necesario y la capacidad de un centro de datos típico.

Para los desarrollos planificados, la asociación tecnológica calcula unos 40.200 empleos operativos permanentes hacia 2035. Verdant, en cambio, sitúa esa cifra en aproximadamente 10.400 puestos, después de examinar 20 centros de datos previstos mediante solicitudes de planificación y datos públicos sobre sus plantillas.

El grupo sostiene que la diferencia surge, en parte, porque techUK utiliza una referencia de 8,5 empleos por megavatio. Verdant afirma que un promedio ponderado según la capacidad de las instalaciones se acerca más a 1,2 empleos operativos por megavatio, una proporción mucho menor para los complejos nuevos y de mayor tamaño.

Según el análisis, los centros más recientes incorporan más automatización y, por ello, necesitan menos trabajadores permanentes para administrar sus operaciones. Verdant también señala que la estimación de techUK incluye empleos externos a las instalaciones, como contratistas y trabajadores de la cadena de suministro, mientras su propio cálculo se concentra principalmente en las personas que trabajan dentro de los centros.

La automatización cambia el perfil laboral

La expansión de la inteligencia artificial ha impulsado la construcción de instalaciones diseñadas para albergar grandes cantidades de servidores, sistemas de refrigeración y equipos eléctricos. Aunque su edificación puede movilizar mano de obra durante una fase intensa, el número de trabajadores necesarios una vez terminada la obra depende de la escala, el diseño y el nivel de automatización del sitio.

Verdant sostiene que esa transición suele quedar oculta cuando se utilizan promedios basados en centros más antiguos y pequeños. Esas instalaciones, según el grupo, requieren más personal por unidad de capacidad, mientras que los nuevos complejos pueden centralizar tareas, automatizar controles y operar con equipos permanentes más reducidos.

La discusión no implica que los centros de datos carezcan de importancia laboral, sino que obliga a separar los puestos temporales de construcción de los empleos operativos que permanecerán durante décadas. También exige diferenciar los trabajos ubicados dentro de una instalación de los beneficios indirectos que pueden llegar a proveedores, empresas de mantenimiento, consultores y otros participantes de la economía digital.

Un análisis de Randstad citado en la información examinó 50 millones de ofertas laborales y encontró un aumento de 107% entre 2022 y 2026 en la demanda de oficios cualificados dentro de los centros de datos, incluidos los técnicos de robótica. Las vacantes para ingenieros de sistemas de refrigeración o HVAC crecieron 67%, mientras que las de técnicos de automatización industrial aumentaron 51%, señales de que sí existe una demanda creciente, aunque no necesariamente en la escala total anunciada por la industria.

La defensa de techUK y del gobierno

techUK defendió sus cifras y afirmó que fueron construidas a partir de una metodología publicada, datos disponibles de la industria y técnicas estándar de evaluación del impacto económico. La organización sostuvo que sus estimaciones siguen siendo razonables para medir la contribución laboral del sector, incluso si el enfoque no se limita a las personas que permanecen físicamente dentro de los centros de datos.

La asociación también cuestionó el tamaño de la muestra utilizado por Verdant y afirmó que el análisis reduce el valor económico de los centros de datos al conteo de empleados ubicados en el sitio. En su argumento, los servicios que hacen posibles estas instalaciones y los empleos que dependen de ellas forman parte del impacto que una evaluación completa debe considerar.

El gobierno británico rechazó las conclusiones de Verdant y calificó de profundamente engañosa la métrica de empleos por megavatio. Un portavoz oficial sostuvo que el grupo realiza comparaciones falsas con hospitales y escuelas, además de confundir la capacidad eléctrica disponible con el consumo real de los centros de datos.

El portavoz añadió que el debate no debería reducirse al número de trabajadores que opera dentro de cada edificio. Según la posición oficial, la computación tiene un impacto económico más amplio y la construcción de infraestructura digital crítica también responde a objetivos de seguridad nacional y soberanía tecnológica en Gran Bretaña.

Una apuesta estratégica con costos visibles

Reino Unido designó los centros de datos como infraestructura nacional crítica en 2024, una decisión que reconoció su importancia para la actividad económica y los servicios públicos, así como su vulnerabilidad frente a ciberataques. El gobierno ha descrito estas instalaciones como esenciales para casi toda la economía y para una amplia variedad de servicios estatales.

La prioridad política coincide con una ola global de inversión de grandes empresas tecnológicas en centros especializados para inteligencia artificial. Alphabet, Microsoft, Meta y Amazon preparan planes de inversión cercanos a USD $725.000 millones para 2026, de acuerdo con la información citada, aunque ese gasto previsto no se traduce automáticamente en una cantidad equivalente de empleos permanentes.

El ministro británico de IA, Kanishka Narayan, afirmó en junio que los futuros centros deben resultar más atractivos y estar mejor integrados en las comunidades locales. Ese objetivo busca responder a una preocupación que va más allá del empleo, porque los proyectos también plantean preguntas sobre el uso de suelo, el consumo energético, la infraestructura y la relación entre las empresas tecnológicas y las poblaciones cercanas.

Verdant sostiene que los centros de datos generan menos empleos por unidad de electricidad que otras grandes instalaciones británicas, como acerías, plantas automotrices, hospitales o escuelas. El grupo afirma que algunas de esas infraestructuras producen cientos o miles de empleos adicionales por megavatio, aunque el gobierno considera que esa comparación no refleja correctamente cómo se consume la electricidad en cada tipo de instalación.

El atractivo de los oficios especializados

La industria tecnológica ha presentado la expansión de los centros de datos como una vía para abrir trayectorias profesionales lucrativas a los jóvenes, especialmente en oficios técnicos. Sander van’t Noordende, director ejecutivo de Randstad, dijo a CNBC en marzo que la etapa en la que todos debían ir a la universidad había terminado y recomendó considerar los oficios como una alternativa profesional sólida.

La demanda identificada por Randstad respalda parcialmente esa visión, al menos en áreas que requieren conocimientos especializados para operar sistemas físicos y digitales complejos. Técnicos de robótica, ingenieros HVAC y especialistas en automatización industrial pueden beneficiarse del crecimiento de la infraestructura, incluso si el número total de plazas dentro de cada centro resulta menor al previsto por las proyecciones más amplias.

Sin embargo, el crecimiento porcentual de las vacantes no resuelve por sí solo la disputa sobre el volumen absoluto de empleo. Un aumento de 107% puede reflejar una expansión relevante desde una base reducida, mientras que la comparación entre 10.400 y 40.200 puestos intenta medir cuántos trabajadores sostendrán de forma permanente las instalaciones planificadas.

La controversia también muestra por qué los gobiernos deben exigir transparencia sobre las métricas utilizadas para aprobar proyectos de infraestructura digital. Si una proyección mezcla empleos directos, contratistas y efectos indirectos, debe presentarse con esa misma precisión para que las comunidades puedan valorar de manera informada los beneficios y costos de atraer un centro de datos.

Qué está en juego para los nuevos proyectos

El desacuerdo entre Verdant, techUK y el gobierno no determina por sí solo si los centros de datos serán una buena inversión para Reino Unido. Sí plantea una pregunta concreta para cada proyecto: cuántos puestos se crearán durante la construcción, cuántos permanecerán después de la inauguración y cuántos dependerán indirectamente de la actividad del complejo.

También será relevante conocer cómo calculan las empresas la capacidad eléctrica de sus instalaciones y qué proporción de esa capacidad utilizarán efectivamente. La crítica del gobierno a la métrica de Verdant apunta precisamente a esa diferencia, porque comparar empleos con megavatios instalados puede producir resultados distintos a comparar empleos con el consumo real.

La información pública sobre las plantillas puede ayudar a reducir la incertidumbre, especialmente si los desarrolladores detallan sus necesidades de personal, sus niveles de automatización y la duración de los contratos de construcción. Verdant utilizó solicitudes de planificación y cifras públicas para estudiar 20 centros previstos, un enfoque que techUK considera limitado, pero que ofrece una base concreta para discutir las promesas laborales.

El resultado final de esta disputa influirá en cómo se evalúa el auge de la IA fuera de los mercados tecnológicos. Las inversiones pueden fortalecer la capacidad computacional y la soberanía digital británica, pero su legitimidad social dependerá también de que las promesas de empleo correspondan con las plazas que realmente existan cuando los centros comiencen a operar.


Imagen original de DiarioBitcoin, creada con inteligencia artificial, de uso libre, licenciada bajo Dominio Público.

Este artículo fue escrito por un redactor de contenido de IA y revisado por un editor humano para garantizar calidad y precisión.


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